El Fondo Monetario Internacional anunció este jueves que retoma formalmente los vínculos institucionales con Venezuela, suspendidos desde 2019 por disputas sobre el reconocimiento del gobierno.
La directora gerente, Kristalina Georgieva, comunicó que el organismo vuelve a interactuar oficialmente con el país sudamericano bajo la administración encabezada por la jefa del régimen chavista, Delcy Rodríguez.
La decisión de retomar el vínculo fue adoptada luego de que la mayoría de los miembros del FMI se manifestaran a favor de reconocer a Rodríguez como interlocutora.
“El FMI está tratando ahora con el Gobierno de Venezuela, bajo la administración de la presidenta interina Delcy Rodríguez”, declaró Georgieva en un comunicado.
El restablecimiento de la relación llega en el marco de las Reuniones de Primavera que el FMI y el Banco Mundial celebran en Washington esta semana.
El Fondo explicó que la medida se ajusta a la práctica institucional del organismo en situaciones de reconocimiento de gobiernos, y señaló que Venezuela sigue siendo miembro pleno desde 1946.
Con este giro, el FMI podrá volver a recopilar formalmente datos económicos sobre Venezuela y evaluar la situación macroeconómica del país, algo que no ocurría desde 2004.
La última vez que el organismo publicó un informe completo sobre la economía venezolana fue hace dos décadas, lo que había limitado el acceso a información financiera clave tanto para los mercados internacionales como para los potenciales acreedores.
Esta nueva etapa abre la puerta a que Caracas inicie el proceso para solicitar asistencia financiera y técnica al organismo multilateral, siempre que cumpla con los requisitos y protocolos habituales.
Inversionistas y analistas del mercado han interpretado este paso como una señal positiva para el proceso de reestructuración de la deuda venezolana, que podría requerir un nuevo programa de financiamiento respaldado por el FMI para considerar sostenible cualquier esquema de pagos.
La reanudación de relaciones llega en un contexto en el que Venezuela intenta normalizar sus lazos diplomáticos y económicos con Estados Unidos. Desde la intervención militar que terminó con la captura de Maduro, el régimen chavista ha aceptado las condiciones económicas y petroleras propuestas por la administración de Donald Trump para avanzar en la reactivación de exportaciones de hidrocarburos y atraer inversión extranjera.
Paralelamente, el Banco Mundial siguió los pasos del FMI y restableció también las relaciones con el régimen de Rodríguez, lo que podría facilitar nuevas líneas de crédito y apoyo para proyectos de desarrollo e infraestructura.
Las autoridades venezolanas han señalado en reiteradas ocasiones que el acceso a financiamiento multilateral es esencial para hacer frente a las profundas dificultades económicas que enfrenta el país, agravadas por años de recesión, hiperinflación y sanciones internacionales.
El vínculo entre Venezuela y el FMI se había roto en marzo de 2019, cuando el Fondo decidió reconocer a la oposición —entonces con control parlamentario— como el gobierno legítimo en medio de la crisis política. Con el nuevo escenario, el organismo retoma el diálogo con la administración instalada en Caracas, lo que supone un paso clave para la reinserción de Venezuela en los circuitos multilaterales y el acceso a información técnica y financiera de referencia global.
El FMI recordó en su comunicación que la decisión está guiada por la voluntad mayoritaria de sus miembros y alineada con la práctica de larga data del organismo en situaciones de reconocimiento de gobiernos.
La directora gerente Georgieva formalizó el anuncio desde la sede central del Fondo en Washington, en un movimiento que podría marcar el inicio de una nueva etapa para la economía venezolana y su relación con los organismos internacionales.
(Con información de EFE, AFP y Reuters)