La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, mantuvo el jueves un encuentro con directivos de la petrolera británica Shell para analizar “proyectos gasíferos”, según informó la presidencia, en un contexto de apertura del sector energético bajo supervisión estadounidense.
Venezuela busca reactivar la inversión extranjera para recuperar su industria petrolera, deteriorada durante los últimos años. Semanas atrás, la Asamblea Nacional (el Parlamento venezolano) aprobó una reforma a la Ley Orgánica de Hidrocarburos que redujo la estatización en el sector y permitió la entrada de capital privado, especialmente internacional.
De forma paralela, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos comenzó a otorgar licencias para habilitar ciertas transacciones con petróleo venezolano, embargado desde 2019. Shell, junto con otras cinco multinacionales, recibió permisos para operar.
Rodríguez “sostuvo una reunión de trabajo con representantes de la empresa británica de hidrocarburos, Shell (...) para evaluar proyectos gasíferos”, comunicó la presidencia venezolana en una nota de prensa.
El canal oficial explicó que la reunión estuvo centrada en la evaluación de iniciativas vinculadas al gas, aunque no detalló los acuerdos o definiciones alcanzadas. Durante el encuentro, transmitido por el canal estatal Venezolana de Televisión (VTV), participaron el vicepresidente regional de Shell, Adam Lomas, el vicepresidente de Global Gas, Cederic Cremers, y Alfredo Urdaneta, representante de la empresa en Venezuela.
También asistieron el presidente de la estatal PDVSA, Héctor Obregón, la viceministra de Hidrocarburos, Paula Enau, y el viceministro de Gas, Luis González.
En el marco de la transición hacia una democracia plena en el país caribeño, Rodríguez también se reunió con ejecutivos de la española Repsol y la francesa Maurel & Prom, además de recibir al secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, con quien visitó campos petroleros de Chevron en el país.
Shell tuvo presencia en Venezuela durante más de un siglo, aunque redujo sus operaciones en los últimos años y, para 2019, había vendido todos sus activos en el territorio. Recientemente, la empresa obtuvo una licencia para desarrollar el campo gasífero Dragón, ubicado cerca de la frontera marítima con Trinidad y Tobago, país que también participaba en el proyecto.
Las actividades en Dragón se suspendieron en octubre, cuando el ex dictador Nicolás Maduro rompió los acuerdos energéticos con Trinidad y Tobago, tras el apoyo de ese país al despliegue militar estadounidense en el Caribe. Por ahora, no se conoce si estas operaciones se reanudarán.
Por otra parte, la presidenta encargada solicitó el jueves al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, “el cese de las sanciones y del bloqueo” contra el país, en el contexto del nuevo escenario bilateral surgido tras la operación militar estadounidense que derivó en la captura de Maduro.
“Como amigos, como socios, que estamos abriendo una nueva agenda de cooperación, cese ya a las sanciones y al bloqueo contra nuestra patria porque ese bloqueo también es contra la juventud venezolana”, expresó Rodríguez durante un encuentro con jóvenes venezolanos.
La mandataria interina sostuvo que Venezuela nunca ha representado una amenaza para Estados Unidos ni para otros países, y afirmó que Caracas “siempre tuvo una concepción geopolítica de amistad y de cooperación”. La oficina de prensa presidencial difundió estas declaraciones, en las que Rodríguez retomó la caracterización de Venezuela como “amigo y socio”, expresada por el mandatario estadounidense el martes pasado.
(Con información de AFP y Europa Press)