El ministro del Interior del chavismo, Diosdado Cabello, afirmó este lunes que la nueva detención del dirigente opositor Juan Pablo Guanipa se produjo por una supuesta violación de las condiciones impuestas tras su excarcelación, pese a que su familia denunció que fue interceptado en la vía pública por hombres armados sin identificación y sin que se le mostrara orden judicial.
En su rueda de prensa semanal como secretario general del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), Cabello sostuvo que el Ministerio Público solicitó a un tribunal la revocatoria de la medida de libertad, luego de que Guanipa reapareciera públicamente y participara en actividades políticas tras salir de prisión.
“Desde diciembre se han liberado 897 personas, pero ahora son 896, porque una persona fue detenida nuevamente por violar las condiciones sobre las cuales fue liberada”, dijo Cabello.
El funcionario chavista dijo que Guanipa incurrió en incumplimientos al ofrecer declaraciones a la prensa y al participar en una caravana hacia distintos centros de detención, donde familiares de presos políticos mantienen vigilias permanentes.
“Algunos políticos creyeron que pueden hacer lo que les da la gana y embochinchar el país violando las propias condiciones en las cuales se les está dando libertad”, afirmó.
La versión del régimen de Delcy Rodríguez contrasta con la denuncia formulada por la familia del dirigente opositor, que asegura que Guanipa fue detenido en un procedimiento irregular, sin presencia de funcionarios identificados ni notificación formal de una orden judicial.
Ramón Guanipa, hijo del exdiputado, declaró que un grupo de hombres armados, sin uniforme y sin identificación, interceptó el vehículo en el que se desplazaba su padre junto a otras personas, y que el automóvil fue golpeado antes de que se lo llevaran por la fuerza.
El propio hijo del dirigente afirmó que, hasta ese momento, no contaban con “información oficial de su paradero” y subrayó que las medidas cautelares impuestas tras la excarcelación únicamente establecían prohibición de salida del país y obligación de presentarse ante tribunales cada 30 días.
La organización política Vente Venezuela informó posteriormente que Guanipa se encuentra recluido en un comando de la Policía Nacional Bolivariana en Caracas.
Juan Pablo Guanipa, ex diputado y dirigente cercano a la líder opositora María Corina Machado, había sido excarcelado el domingo tras permanecer detenido desde mayo de 2025.
Tras su excarcelación, Guanipa ofreció declaraciones a los medios en las que pidió un proceso político basado en la verdad. “Queremos un proceso de reconciliación, pero con la verdad”, afirmó. También sostuvo que Venezuela “tiene derecho a ser un país libre”.
Pocas horas después de esas declaraciones se produjo su nueva detención, que Cabello atribuyó a su exposición mediática y a su participación en actividades políticas.
Desde Washington, María Corina Machado condenó la actuación del régimen y calificó el hecho como un secuestro.
“Vemos esta reacción de la tiranía, donde por una parte, inmediatamente vuelven a detener, a secuestrar a mi amigo, mi compañero, Juan Pablo Guanipa”, dijo Machado luego de comparecer ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).
La dirigente explicó que Guanipa había participado, junto con otros activistas recién excarcelados, en una caravana de motocicletas y automóviles hacia varias cárceles para acompañar a familiares de presos políticos.
Machado cuestionó el argumento oficial utilizado para justificar la nueva detención.
“¿Cuál fue el delito de Juan Pablo? Decir la verdad. Entonces, ¿son liberaciones o qué es lo que son?”, afirmó.
También planteó que el caso pone en duda que las personas excarceladas puedan ejercer libremente su derecho a expresarse.
“¿No se puede hablar en Venezuela de aquellos que han estado en prisión? ¿No pueden relatar qué es lo que han vivido? ¿No pueden describir el horror de lo que hoy ocurre en nuestro país?”, declaró.
Machado sostuvo que, pese a los anuncios del régimen chavista sobre una ley de amnistía general y nuevas liberaciones en las próximas semanas, aún permanecen detenidas 644 personas por razones políticas, de las cuales 187 son militares.
Durante su comparecencia ante la CIDH, la líder opositora afirmó que la situación de los presos políticos forma parte de un patrón sostenido de violaciones de derechos humanos.
“Estamos hablando de más de 20.000 detenciones arbitrarias. Estamos hablando de más de 8.000 ejecuciones extrajudiciales por parte de grupos parapoliciales, más de 2.000 personas torturadas. O sea, esto es un patrón sistemático y masivo de tortura”, aseguró.
(Con información de EFE)