"La desigualdad es injusticia. Debemos visibilizarla y problematizarla, para poder empezar a revertirla" afirman desde ACIJ (Asociación Civil por la Igualdad y la Justicia) quienes, junto a Wingu, obtuvieron el premio a la mejor tecnología social latinoamericana en el concurso Tecnología Social 2017 de la Fundación del Banco de Brasil, por "Caminos de la Villa".

La plataforma es una herramienta tecnológica para el diagnóstico comunitario de las diferentes prestaciones de servicios, monitoreo y control de las obras públicas. Incluye además los trazados urbanos de todas las villas de la ciudad, permite georreferenciar los datos y ofrece soporte para subsanar otro déficit de estos barrios precarios: la ausencia de las villas en los mapas oficiales de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y la inexistencia de cartografías en línea que mostraran con precisión su trama urbana.

Rosario Fassina, socióloga de ACIJ, junto a vecinos de los barrios, realizando un mapeo de las calles con un dispositivo GPS
Rosario Fassina, socióloga de ACIJ, junto a vecinos de los barrios, realizando un mapeo de las calles con un dispositivo GPS

Este proyecto, iniciado en 2013 con el apoyo de Fundación Avina y Omidyar Network, comenzó con el objetivo de poder visibilizar todos los problemas que existen en estos barrios en donde se concentra una mayor vulneración de derechos, que suelen no tener un canal claro de denuncias.

A partir de allí es que "Caminos de la Villa" comenzó a mostrar, con todo el detalle, los pasillos, las calles y los distintos lugares que fueron construyendo los propios vecinos para darles así la posibilidad de denunciar problemas de servicios e infraestructura.

La sorpresa fue las dimensiones que se abrieron a partir del mapeo, que permitieron que el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y Google Maps incorporen a las villas a su cartografía. Ahora, la plataforma sirve también como una herramienta de seguimiento de los procesos de urbanización en ese sector de la ciudad y permite que la población cuente con información actualizada respecto de qué se está haciendo en su barrio. Al mismo tiempo, permite orientar las políticas públicas y el diseño urbanístico.

Caminos de la Villa recibe el premio Fundación Banco do Brasil de tecnología social 2017
Caminos de la Villa recibe el premio Fundación Banco do Brasil de tecnología social 2017

Hasta el momento, Caminos de la Villa lleva mapeadas las villa 21 24, 31 y 20. Pero uno de los aspectos más interesantes es la posibilidad de escalar el proyecto, de replicar la solución en otras villas (ver "manual de replicabilidad") Infobae habló con unos de sus creadores, Pablo Vitale, quien es coordinador del área de derecho de ACIJ en la ciudad de Buenos Aires

—La solución que idearon resulta muy útil pero también parece cumplir un objetivo muy interesante desde el punto de vista más simbólico: darle visibilidad a zonas que a veces son invisibilizadas.

— Exacto, el punto de partida fue ese; visibilizar los problemas. Y el primero con el que nos encontramos es que no existían mapas detallados de las villas. Incluso en los oficiales o en el Google Maps, aparecían como espacios grises o verdes, como si no hubiera nada.

Entonces la primera tarea fue construir un mapa de las villas. Y resolvimos hacerlo con la comunidad, recorriendo todos los pasillos con GPS. Ese mapa de base sirvió como forma de evidenciar que allí hay un lugar que tiene una trama, en el que vive el 10% de la población de la Ciudad de Buenos Aires padeciendo un cúmulo de problemas.

La aplicación suma más información a Google Maps
La aplicación suma más información a Google Maps

-Y luego de tener armado los mapas de las villas, con su geografía y sus problemas ¿Qué pasó?

-Pasó que nos fuimos dando cuenta de que solo con evidenciar los problemas no era suficiente. También había que mostrar todo lo que los vecinos fueron construyendo y generando para resolver esas necesidades a las que el Estado no responde. Entonces empezamos a incorporar espacios comunitarios, centros de salud, comedores y demás infraestructura que los vecinos propios vecinos fueron construyendo para dar respuesta a sus carencias.

— ¿Y todos los sectores estuvieron de acuerdo con esa acción? Porque si bien esto es un beneficio para la gente decente y trabajadora, en cambio puede representar un problema para el crimen que también opera en esos sectores de la ciudad y que se aprovecha de la falta de presencia del Estado

– Fue una hipótesis de trabajo, desde el comienzo. ¿Qué pasa con visibilizar un territorio que hasta entonces no se había mostrado?¿Cómo podría actuar ese sector al que no le conviene que se muestre el territorio, por los peores motivos? Pero también ¿Cuál sería la reacción de los otros vecinos? ¿Podrían resistirse a mostrar espacios que habían sido construidos por la propia población?

Pero, para nuestra sorpresa, no nos encontramos con ninguno de esos obstáculos. Por el contrario, nos sorprendió lo relativamente amigable y fácil que fue caminar los pasillos, porque lo hicimos con la población, con referentes del lugar, con vecinos de los barrios, que necesitan esta herramienta. Porque, por ejemplo, servicios como ambulancias, algunas reparaciones de servicios y los taxis no van al lugar y usan la excusa de que no existe traza clara en los mapas, para no entrar.

Buenos Aires alberga la mayor cantidad de asentamientos informales (AP)
Buenos Aires alberga la mayor cantidad de asentamientos informales (AP)

Existen problemas por supuesto de grupos criminales y demás, pero no tienen la escala de otras ciudades latinoamericanas donde hay control territorial por parte de algunos de estos grupos En las villas de la CABA en general no hay ese tipo de problemas .

— ¿Cómo ha ido evolucionando, desde el punto de vista técnico, desde que comenzó hasta ahora.

-Ha evolucionado sobre todo como herramientas offline. Los números van variando año a año y depende de las problemáticas que vayan apareciendo en los barrios.

-¿Hay experiencias similares acá o en otros países?

-Hay varias experiencias. Hay una en Brasil que se llama Tá No Mapa. Otra que es más reconocida a nivel de los usos de tecnologías sociales que se llama Map of kibera, y también a nivel local. Tenemos diferentes experiencias de mapeo en la villa 31 del Colectivo Turba. Hay ahora otras más que se desarrollan desde los gobiernos. También está la plataforma de TECHO que reúne todos los asentamientos de la Argentina en una plataforma. Se está avanzando mucho en el uso de nuevas tecnologías y cartografías para mostrar qué es lo que pasa en estos barrios; mostrar que estos barrios existen y que tienen un montón de necesidades a las que el Estado debe responder.

El uso de la tecnología en barrios pobres ha ido incrementándose vertiginosamente
El uso de la tecnología en barrios pobres ha ido incrementándose vertiginosamente

— Todavía está el prejuicio de que la tecnología, como una herramienta, está solo al servicio de las clases más favorecidas. Esto demuestra cómo puede ayudar a la gente que más lo necesita.

-Sí. Además es importante saber que el uso de la tecnología en estos barrios ha ido incrementándose vertiginosamente. Cuando iniciamos "Caminos de la Villa" no todas las personas contaban con un celular que les permitiera acceder a los mapas. Hoy, prácticamente la mayoría de la población tiene uno lo suficientemente sofisticado y con conexión como para poder ver estos mapas. Sí hay que decir que la conexión a redes de Internet y de wi-fi todavía es deficitaria, pero también se va incrementando, a una velocidad importante. Entonces, el uso de las tecnologías es algo que es posible hoy en los barrios y contribuye a saldar dos brechas – la brecha de la invisibilización de las villas y la brecha del acceso a la digitalización.

— Explicanos, a quiénes perdemos de vista la importancia de tener un domicilio, por qué es tan relevante. Como forma también de comprender por qué se los elige ganadores de este premio.

-El Premio de Nuevas Tecnologías Sociales de la Fundación Banco de Brasil permite mostrar la importancia de "Caminos de la Villa" en tanto una plataforma que responde a esta necesidad de los barrios. En principio, como señalás, el domicilio es algo que nos parece muy natural a quienes contamos con uno, pero no tenerlo resulta un enorme problema. Y no solo para que lleguen cartas, sino también para lo que es una solicitud de empleo o la gestión de toda clase de servicios con los que contamos en el resto de la ciudad, pero que a los que la gente de las villas les cuesta mucho más acceder. Y al mismo tiempo, esto que me decías acerca de la función simbólica de aparecer en los mapas, de poder mostrar que existe allí población que vive también en la ciudad y que tiene una importancia muy fuerte.

La Villa 31 creció a la vera de la autopista Illia
La Villa 31 creció a la vera de la autopista Illia

— Parece una base de datos interesante para un diseño urbano mucho más ordenado y justo

-La idea es que también sea un repositorio de información en donde todos estos datos estén disponibles, tanto para los pobladores como para los estatales o para las organizaciones que acompañamos los procesos en los barrios, y que contribuya a que las mejoras sean hechas con el estándar lo más alto posible y a que, efectivamente, las condiciones de vida en estos territorios sean equivalentes al resto de la Ciudad.

— ¿Qué posibilidades hay de replicarlo dentro del país, la región o el mundo?

-Todas. En principio porque Caminos de la Villa es una plataforma de código abierto entonces es accesible para quien lo quiera. Todo aquel que tenga las habilidades y las herramientas técnicas para poder gestionarla, lo puede hacer libremente. Así que puede replicarse para dar respuestas a las necesidades de otros asentamientos informales de América Latina, de la provincia, del país.

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