Cómo saber si estás enamorado y cuál es el rol de la intensidad, según un psicólogo

Para Hal Shorey, la atracción y el entusiasmo pueden formar parte de un vínculo, pero la intimidad emocional, la confianza y la reciprocidad ofrecen otras claves para evaluar una relación

Ilustración de un hombre que flota sujetado a un globo rojo en forma de corazón y una mujer sentada a una mesa con un puente pequeño.
La intensidad del enamoramiento no determina por sí sola la compatibilidad ni la calidad de una pareja (Imagen Ilustrativa Infobae)
Guardar

La intensidad del enamoramiento suele presentarse como una señal concluyente, pero no ofrece por sí sola una respuesta sobre la calidad de un vínculo. La atracción, la necesidad de cercanía y la atención concentrada en otra persona pueden coexistir con dificultades para construir una relación basada en el cuidado mutuo, la confianza y la comunicación.

La pregunta sobre el enamoramiento adquiere otra dimensión cuando se observan las condiciones que sostienen el vínculo. La intimidad emocional supone poder compartir sentimientos, ideas y necesidades en un marco de seguridad, reciprocidad y disposición a escuchar a la otra persona, según destacó el psicólogo Hal Shorey en la publicación estadounidense sobre salud mental Psychology Today.

PUBLICIDAD

Esa diferencia desplaza el foco desde la emoción inicial hacia la dinámica que se sostiene en el tiempo. Sentirse atraído o pensar con frecuencia en una persona puede formar parte de un vínculo amoroso, pero no garantiza que haya espacio para expresar desacuerdos, recibir apoyo o reconocer los límites de cada integrante de la relación.

La necesidad de distinguir entre enamoramiento e intimidad también responde a un problema frecuente en las relaciones: confundir la intensidad con la compatibilidad. El psicólogo Hal Shorey señaló que una persona puede sentir amor por alguien que no muestra interés recíproco, que se mantiene emocionalmente distante o que genera malestar, sin que esa experiencia alcance para consolidar una relación sana y duradera.

PUBLICIDAD

La intimidad emocional se apoya en confianza, cuidado y vulnerabilidad compartida

Un hombre y una mujer sentados frente a frente en una mesa de madera con tazas de café, dentro de una cafetería con más personas al fondo.
El psicólogo clínico Hal Shorey define la intimidad emocional como la capacidad de compartir sentimientos y necesidades con seguridad y reciprocidad (Imagen Ilustrativa Infobae)

Shorey describió cinco elementos que permiten observar la intimidad emocional dentro de una relación. El primero es una conexión cercana que no se reduce a la atracción física o a la admiración. El segundo consiste en contar con seguridad para expresar sentimientos profundos sin que esa apertura sea recibida con rechazo o indiferencia.

El psicólogo también incluyó el cuidado y la compasión, la vulnerabilidad mutua y la confianza. Según explicó en la publicación, estos aspectos requieren reconocer la experiencia de la otra persona, sostener conversaciones difíciles y aceptar que la cercanía emocional implica cierta exposición ante la posibilidad de ser herido.

Un estudio publicado en 2024 en Clinical & Counselling Psychology Review analizó a 305 personas al final de la adolescencia y adultos jóvenes, donde encontró asociaciones entre los estilos de apego, los estilos de amor y los celos románticos. La investigación, de carácter correlacional, no determina causas, pero señaló que el apego ansioso se relacionó con formas de amor caracterizadas por una mayor dependencia emocional y con componentes de celos.

El concepto de apego seguro aparece en este enfoque como una referencia para comprender la disponibilidad emocional entre dos personas. Shorey indicó que esa seguridad supone poder acompañar la experiencia del otro, ofrecer consuelo cuando es necesario y mantener una actitud receptiva incluso ante sentimientos incómodos o desacuerdos dentro de la pareja.

La regulación emocional ocupa otro lugar central. Según explicó el psicólogo, reaccionar con defensividad, enojo o cierre ante la apertura de la otra persona puede dificultar la intimidad. La posibilidad de conversar sin convertir cada diferencia en una amenaza permite evaluar la relación desde criterios más amplios que la intensidad de la atracción.

La idealización puede ocultar señales relevantes en una relación

Dos mujeres sentadas en un sofá se toman de las manos cerca de una mesa con una lámpara y una taza.
La construcción de la intimidad en la pareja requiere sostener conversaciones difíciles y aceptar la vulnerabilidad mutua (Imagen Ilustrativa Infobae)

El enamoramiento puede incluir admiración, entusiasmo y una percepción especialmente favorable de la otra persona. Sin embargo, Shorey advirtió que la atracción hacia atributos como el humor, el atractivo físico o el encanto puede impedir reconocer si esos rasgos funcionan como una barrera para la cercanía emocional o si la relación ofrece el apoyo que se busca.

La idealización puede hacer que la intensidad del enamoramiento parezca una prueba suficiente de compatibilidad. La Cleveland Clinic, institución de salud de Estados Unidos, señala que una relación saludable se apoya en la empatía, el respeto de los límites, la confiabilidad y la capacidad de comunicarse incluso durante los desacuerdos. Esos criterios permiten observar el vínculo más allá de las expectativas proyectadas sobre la otra persona.

Ese contraste resulta relevante cuando el vínculo está marcado por la incertidumbre, el temor al rechazo o una necesidad persistente de validación. Según Shorey, la confianza necesaria para compartir sentimientos exige cierta expectativa de aceptación. Cuando esa condición no existe, la vulnerabilidad puede quedar limitada por la distancia emocional o por la dificultad para hablar de necesidades concretas.

El análisis propone una distinción final: la existencia de amor romántico puede ser real aun cuando la intimidad emocional no se haya desarrollado. En esos casos, la pregunta sobre el enamoramiento no desaparece, pero deja de ser el único criterio para valorar el vínculo y sus posibilidades de continuidad.

La calidad de una relación se vincula, así, con la forma en que ambas personas pueden cuidarse, escuchar sus diferencias y sostener un espacio de confianza. La atracción puede iniciar un vínculo, mientras que la reciprocidad, la seguridad y la disposición a mostrarse con honestidad permiten observar si esa experiencia puede transformarse en una relación estable.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD