Qué plantas elegir para el dormitorio y cómo pueden favorecer el descanso

Estas especies requieren pocos cuidados, se adaptan a los interiores y pueden aportar aromas, textura y una sensación de calma al espacio destinado a dormir

El dormitorio puede diseñarse para favorecer el descanso, según los principios de la neuroarquitectura

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Hay plantas que trabajan para vos mientras dormís, sin que hagas absolutamente nada. No necesitan que las riegues cada día, no piden luz solar directa y, aun así, cumplen una función concreta sobre tu organismo durante las ocho horas en las que estás inconsciente.

Como diseñadora de interiores especializada en Neurointeriorismo, hace años dejé de pensar el dormitorio como un espacio puramente estético. Lo pienso como un sistema que puede sumar o restar a tu descanso, y las plantas son una de las variables más subestimadas de esa ecuación.

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Un espatifilo en maceta blanca, una lámpara y un reloj sobre una mesa de noche de madera junto a una cama con ropa azul
La presencia de elementos naturales (plantas, agua, madera, luz) reduce los niveles de cortisol y genera una respuesta de calma que no depende de la voluntad de la persona, sino de una reacción biológica

Qué dice la ciencia sobre las plantas y el sueño

Hay evidencia que sostiene beneficios concretos a escala doméstica. Un trabajo publicado en la revista Environmental Health Perspectives siguió a más de 400 adultos durante 18 meses y encontró que quienes dormían en cuartos con tres plantas purificadoras mostraban mejoras estadísticamente medibles en la eficiencia del sueño, menos despertares nocturnos y niveles más bajos de cortisol por la mañana, incluso al descontar variables como el ruido, la luz y la calidad del colchón.

Otro metaanálisis publicado en la revista Indoor Air en 2022 encontró que las personas que dormían con tres o más plantas no aromáticas bien cuidadas conciliaban el sueño un 18% más rápido y tenían un 12% menos de despertares nocturnos en ensayos de seis semanas.

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Planta de lavanda morada en una jarra de barro sobre una mesa de madera junto a una cama con cojines blancos
Desde el espatifilo hasta la hiedra inglesa, estas especies combinan propiedades purificadoras y efectos calmantes respaldados por estudios sobre sueño y salud mental

Las 6 especies que recomiendo para un dormitorio, y por qué las elegí

Espatifilio, la planta que marca cuándo necesita agua

Planta de espatifilo con hojas verdes y dos flores blancas en una maceta gris, sobre el suelo de un salón iluminado
El espatifilo figura entre las plantas que, según la NASA, filtran compuestos volátiles del aire interior

El espatifilo, conocido como peace lily, es de las primeras opciones que sugiero cuando alguien me pide una planta para su cuarto. Durante la noche absorbe parte de los compuestos volátiles que liberan los muebles y los barnices, un proceso confirmado por el estudio de la NASA que mencioné antes. Lo que más valoro de esta especie, más allá de su capacidad de depuración, es su comportamiento visible: cuando necesita agua, sus hojas se inclinan hacia abajo de forma evidente, así que nunca hay dudas sobre cuándo regarla. A eso se suma que sus flores blancas aportan un punto elegante y minimalista a cualquier mesa de luz, sin competir con el resto de la decoración.

Lavanda, el aroma que baja el ritmo cardíaco

Una maceta blanca con una planta de lavanda morada situada sobre un libro cerca de una ventana con marco blanco
El aroma de la lavanda se asocia con una reducción del ritmo cardíaco antes de dormir

La lavanda es, probablemente, la planta más estudiada en relación con el sueño. Su aroma tiene un efecto comprobado sobre el sistema nervioso: distintos ensayos clínicos documentaron que inhalar su fragancia antes de dormir reduce el ritmo cardíaco y la presión arterial, lo que facilita un descanso más profundo. Por esa razón aparece de forma recurrente en pillow sprays, aceites esenciales y ambientadores para dormitorio, pero tenerla como planta viva junto a la cama suma una capa extra de calma que no se agota en un frasco. Eso sí, necesita luz abundante y buen drenaje, así que la reservo para cuartos con ventanas amplias.

Aloe y lengua de suegra, las plantas que oxigenan de noche

Planta de aloe vera en maceta blanca colocada sobre una mesa de madera al lado de una cama iluminada por el sol
El aloe vera y la lengua de suegra liberan oxígeno durante la noche mediante un proceso llamado fotosíntesis CAM

El aloe vera y la lengua de suegra, también conocida como snake plant o sansevieria, pertenecen a un grupo reducido de especies que realiza un tipo particular de fotosíntesis llamada CAM (Crassulacean Acid Metabolism). A diferencia de la mayoría de las plantas, que liberan oxígeno durante el día y dióxido de carbono por la noche, estas dos hacen lo contrario: abren sus estomas en la oscuridad y liberan oxígeno mientras casi todo lo demás en la casa está en reposo.

Una sansevieria en maceta blanca sobre una mesa de noche de madera junto a una lámpara y una cortina clara
La lengua de suegra tolera luz baja y semanas sin riego

La lengua de suegra, además, fue identificada por el estudio de la NASA como una de las especies más eficaces para remover formaldehído del aire interior. A nivel práctico, es de las plantas más agradecidas que existen: tolera luz baja, sobrevive semanas sin riego y se adapta a espacios pequeños sin perder su forma vertical, que personalmente uso mucho para dar altura en rincones angostos.

Jazmín, el sedante natural que combate la ansiedad

Una planta en maceta decorativa sobre un taburete de madera junto a tres libros y una ventana abierta con cortinas
El jazmín actúa como sedante natural y se asocia con menor ansiedad al despertar

El jazmín funciona como un sedante suave, sin que eso implique ningún componente químico ni efecto secundario. Varios estudios lo asociaron con una reducción de la ansiedad y un descanso más profundo: una investigación de 2010 encontró que el aroma del jazmín se vinculaba con una mejora en la calidad del sueño con un tamaño de efecto comparable al de la lavanda, y que los participantes que se dormían con esa fragancia en el ambiente reportaban despertar con menos inquietud.

Es una planta que florece entre finales de invierno y comienzos de primavera, así que su aroma no es constante durante todo el año, algo que conviene tener en cuenta si se busca un efecto permanente. Requiere riego moderado y luz indirecta, y la recomiendo especialmente para quienes tienen el sueño liviano o tienden a despertarse varias veces por noche.

Lazo de amor, la planta que limpia el monóxido de carbono

Una planta colgante en una maceta de fibra de coco cuelga sobre una cama de madera vestida con ropa de cama blanca y verde
Es una de las especies de bajo mantenimiento más recomendadas para dormitorios pequeños

El lazo de amor, también llamado cinta o spider plant, es una de las especies más citadas por el estudio de la NASA por su capacidad para remover monóxido de carbono y xileno del aire, dos compuestos que suelen acumularse en ambientes cerrados por la presencia de muebles, alfombras y productos de limpieza.

Un dato que me parece interesante para quien recién empieza con plantas de interior: el lazo de amor genera pequeños brotes, llamados “spiders”, que cuelgan de la planta madre y que también participan del proceso de filtración aunque estén separados de ella. Es de bajo mantenimiento, tolera errores de riego y se adapta bien a macetas colgantes, una solución que uso mucho en dormitorios con poco espacio en superficies horizontales.

Hiedra inglesa, la aliada contra la humedad y el moho

Una cama hecha con cojines verdes y una mesa de noche blanca con una lámpara encendida y plantas colgantes en macetas negras
La hiedra inglesa reduce la presencia de moho en ambientes con humedad

La hiedra inglesa reduce la presencia de moho en el aire, una propiedad que la vuelve especialmente útil en dormitorios con problemas de humedad o poca ventilación cruzada. Es una planta trepadora que admito que exige algo más de atención que las anteriores: necesita riego regular y un ambiente con humedad moderada, pero a cambio ofrece una textura visual distinta, con hojas pequeñas y abundantes que funcionan muy bien en macetas colgantes o en estanterías altas, donde además queda lejos del alcance de mascotas curiosas, algo que siempre pregunto antes de sugerir una especie para un cuarto.

Cómo las incorporo en un proyecto de diseño

Cuando trabajo un dormitorio, no pienso las plantas como un agregado de último momento, sino como parte de la paleta de materiales desde el principio. Las ubico cerca de la cama, pero fuera del radio de alcance inmediato, en una mesa de luz baja o en un estante flotante a la altura de la almohada. Combino especies con distinto tipo de hoja para generar contraste de textura, y procuro que ninguna compita en tamaño con el resto del mobiliario.

Una mesa de noche con una planta en maceta de barro, un difusor encendido que emite vapor, un libro y una lámpara al lado de una cama
La ubicación cerca de la cama, sin estar al alcance directo, es clave para su efecto

También evito combinaciones que puedan jugar en contra: plantas con fragancias muy intensas cerca de otras con fragancias igual de fuertes, porque el resultado puede ser más invasivo que relajante.

No necesitás una ventana enorme ni luz solar directa para tener plantas que cuiden tu descanso. Elegí una, ubicala cerca de tu cama, y dejá que haga su trabajo mientras vos solo dormís.

Fotos: Visuales IA

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