Una revisión rápida antes de cada lavado puede evitar varios de los problemas más comunes de la lavadora y de la ropa. Cerrar cierres, vaciar los bolsillos, respetar la carga máxima y mantener limpio el equipo ayuda a reducir roces, desequilibrios y acumulación de residuos.
Estas prácticas coinciden con las recomendaciones del Consejo de Consumidores de Hong Kong, organismo público e independiente dedicado a la protección de los consumidores. La entidad aconseja no sobrecargar la máquina, retirar objetos de las prendas antes de iniciar el ciclo y limpiar con regularidad filtros y tambor.
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También recuerda que cada modelo tiene requisitos de uso y mantenimiento propios, por lo que conviene seguir las indicaciones del manual para evitar fallas y prolongar la vida útil del equipo.
Cierres abrochados y prendas del revés reducen roces en el tambor
El cuidado de la ropa empieza antes de poner en marcha la lavadora. Frej Lewenhaupt, especialista textil y cofundador de una firma dedicada al cuidado de prendas, recomendó cerrar cierres y botones y dar vuelta determinadas piezas antes del lavado. Según explicó, esta práctica ayuda a reducir enganches, roturas y marcas sobre otras prendas.
Los jeans y las remeras estampadas pueden colocarse del revés para proteger mejor los colores y los diseños durante el ciclo. También es importante revisar que no queden objetos duros o metálicos en los bolsillos, ya que pueden dañar tanto la ropa como el interior del equipo.
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Antes de iniciar el ciclo, el chequeo puede concentrarse en estos puntos:
- Cerrar cierres, ganchos y broches.
- Vaciar bolsillos.
- Dar vuelta jeans, prendas con estampas y otras piezas que puedan desteñir.
- Separar los artículos con partes rígidas o metálicas.
Una carga excesiva exige más al motor y altera el equilibrio
La sobrecarga afecta el resultado del lavado y puede desestabilizar el aparato. Lindsay Jones, responsable de marca integrada en el sector de lavandería, advirtió que llenar de más el tambor reduce la eficacia de la limpieza y puede generar un desequilibrio que incrementa el desgaste.
La distribución de las prendas importa tanto como la cantidad. Una carga que excede el límite no reparte el peso de forma uniforme durante el centrifugado y somete a mayor exigencia al motor y a la suspensión. La guía del Consejo de Consumidores recomienda no sobrepasar la capacidad, ya que las vibraciones asociadas a una carga excesiva pueden acelerar el deterioro de piezas mecánicas.
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La referencia para cada ciclo debe ser la que figura en el manual del equipo. Evitar comprimir la ropa dentro del tambor permite que el agua y detergente circulen de acuerdo con el programa elegido.
Limpiar tambor, compartimentos y sellos evita acumulaciones
Una lavadora también necesita limpieza periódica. Residuos de detergente, sarro y fibras pueden acumularse en el tambor, el cajón dosificador, los filtros y las gomas de sellado. Emily Dixon, especialista en comercialización de productos de lavandería, destacó la importancia de mantener una rutina de higiene y de utilizar los programas específicos de autolimpieza cuando el equipo los incluya.
Para los modelos de carga frontal, Dixon aconsejó dejar entreabiertos la puerta y compartimentos del detergente después de usar la máquina, además de secar el sello de la puerta.
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El Consejo de Consumidores de Hong Kong también sugiere limpiar con frecuencia el filtro de pelusas y ejecutar el programa de limpieza del tambor, o un ciclo vacío a alta temperatura si el aparato cuenta con esa opción. La frecuencia y productos adecuados deben ajustarse al manual.
Separar los lavados y usar bolsas protege piezas delicadas
Clasificar la ropa por color, tipo de tejido y grado de suciedad permite elegir ciclos acordes a cada grupo. Lewenhaupt señaló que las bolsas de malla aportan una barrera adicional para prendas delicadas. También ayudan a contener medias, ropa de bebé y artículos pequeños que podrían desplazarse dentro de la máquina.
Las bolsas resultan útiles para evitar que ganchos, aros o hebillas rocen el tambor. El documento técnico del Consejo de Consumidores recomienda separar tonos claros y oscuros, así como los tejidos finos de las piezas gruesas, y revisar los cierres antes del lavado.
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Revisar mangueras y conexiones permite detectar deterioros
Las pérdidas de agua pueden originarse en mangueras o conexiones desgastadas. Jones recomendó observar de forma habitual la humedad y residuos en los sellos de la puerta, así como buscar abultamientos, grietas o desgaste en las mangueras. Si aparece alguno de esos indicios, corresponde solicitar una revisión técnica.
La revisión también debe abarcar las conexiones de entrada y desagüe, además del filtro de drenaje. La autoridad eléctrica citada recomienda realizar su limpieza de forma periódica para evitar obstrucciones y problemas de funcionamiento.
Estas tareas deben hacerse con la lavadora desconectada y siguiendo siempre las indicaciones del manual. Allí se especifica qué componentes pueden limpiarse en casa y en qué casos conviene recurrir a un servicio técnico.
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