Cómo es la iniciativa de las calcomanías “Veterano de Malvinas”, el homenaje espontáneo para los ex combatientes

Una campaña nacional propone visibilizar y reconocer a los veteranos del conflicto de 1982 con un gesto cotidiano y entrañable. Javier Sánchez De la Puente, su impulsor, explica la importancia de que los héroes sean identificados en la vía pública y reciban muestras de gratitud ciudadana

Una campaña nacional busca que la gratitud hacia los veteranos de Malvinas se vuelva parte de la vida diaria Gentileza Javier Sánchez De La-Puente

En las rutas y avenidas argentinas, un nuevo código de reconocimiento recorre el país: una calcomanía, tres bocinazos y un pulgar levantado bastan para que desconocidos se unan en un mismo gesto de gratitud. Detrás de cada volante con la leyenda “Veterano de Malvinas” viaja una historia que busca ser vista y celebrada

A 44 años del regreso de los soldados argentinos desde las Islas Malvinas, una campaña nacional propone transformar el reconocimiento a los veteranos del conflicto de 1982 en un gesto cotidiano y directo, capaz de revertir la indiferencia y el silencio que experimentaron durante años los excombatientes.

La iniciativa invita a la población de todo el país a expresar gratitud cada vez que encuentren a un veterano identificado en la vía pública. La campaña, difundida bajo el lema El homenaje lo hacemos entre todos, gira en torno a una acción concreta: la distribución gratuita de calcomanías con la leyenda “Veterano de Malvinas” en puntos estratégicos de la Argentina, para que quienes participaron en la guerra puedan exhibirlas en sus vehículos.

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“Se me ocurrió la calcomanía porque es algo fácil de hacer, fácil de colocar, fácil de distribuir y la manera más sencilla de identificar el que va dentro del auto, que es el veterano”, cuenta a Infobae, Javier Sánchez De la Puente, impulsor de esta iniciativa, cuya trayectoria está íntimamente conectada con la memoria de Malvinas.

El proyecto propone entregar calcomanías “Veterano de Malvinas” para identificar a excombatientes en la vía pública

“Los veteranos pasan por la calle y ni nos enteramos que son veteranos. Por ahí los conocemos hace años y ellos no son autorreferenciales. Nunca, nunca cuentan qué hacen", agrega Sánchez De la Puente, formado en finanzas y oficial de reserva del Ejército argentino, quien canalizó su interés a través de diversas iniciativas.

Organizó partidos de rugby entre excombatientes argentinos, británicos, generando espacios en los que “veteranos hablaran por primera vez después de 20 años de la guerra”. Además, acompañó a grupos en viajes de regreso al archipiélago y construyó una relación cercana con Esteban Vilgré La Madrid, coronel retirado y director del Museo Malvinas, dedicado a la historia de las islas.

Al ver un auto o camioneta con esa insignia, se espera que los ciudadanos respondan con tres bocinazos cortos, un gesto de pulgar hacia arriba y una sonrisa visible al conductor. El mensaje busca que ese gesto llegue al veterano como reconocimiento, gratitud y orgullo. Y que contribuya, apunta Javier, a saldar el tiempo de silencio, indiferencia e ingratitud que marcaron el vínculo social con los excombatientes. El objetivo central es “transformar la indiferencia histórica en orgullo colectivo“.

Javier Sánchez De la-Puente, cuando viajó a Malvinas, en el 2012. Además del podcast, tiene varios proyectos relacionados con Malvinas

En el auto los tres bocinazos representan primero al veterano de guerra que maneja. Segundo, a todos los veteranos que quedaron en las islas, a los custodios de las islas. Y tercero, a todas las familias involucradas, tanto las que perdieron familia, maridos, padres, novios e hijos.

“La señal del pulgar hacia arriba es universal, que acompañada con una sonrisa, el veterano dice: ”Me reconocieron como veterano y me están agradeciendo“. Yo me imagino que el abuelo va con el nieto llevándolo al club o a la escuelita de fútbol, le tocan bocina y el nieto le dice: Abuelo, ¿por qué te tocan bocina? Porque soy veterano de guerra y porque están orgullosos de mí. Con solo ese gesto, para mí garpa enormemente este esfuerzo. Le pregunté a varios veteranos de esto. El noventa y ocho por ciento les pareció una idea fabulosa", cuenta entusiasmado Jaiver.

El gesto simbólico de los bocinazos representa a los excombatientes, a quienes quedaron en las islas y a sus familias (Adrián Escandar)

Sánchez De la Puente es autor de Charlando con un héroe, un libro que reúne testimonios directos de veteranos y que nació a partir de una serie de podcasts homónima, disponible desde 2023 en la plataforma de audio Spotify.

El ciclo rápidamente se consolidó como canal de intercambio para excombatientes y sus familias. Entre los testimonios del libro, se encuentra el del fallecido psiquiatra Enrique Stein, quien dedicó cuatro décadas en la asistencia gratuita a excombatientes.

De todas las acciones que ha realizado Sánchez De la Puente para los veteranos de guerra en los últimos catorce años, la calcomanía -dice- es la más potente. "Es muy, muy fuerte. Este año estoy lanzando otro proyecto más que es el Premio Maestro Julio Cao, donde le pido a los chicos de sexto y séptimo grado que escuchen los pódcast, que elijan uno y que me hagan un trabajo. Y sobre ese trabajo, al mejor se le da un premio en cada colegio. Se va a llamar Maestro Julio Cao, veterano de guerra caído el 14 de junio”, finaliza Javier.

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