Como profesional del cabello especializado en pelo rizado, he comprobado a lo largo de los años que la mayoría de los problemas que presentan los rizos no se deben al tipo de cabello en sí, sino a una falta de información adecuada.
El pelo rizado no es difícil, no es indomable y no es “complicado” por naturaleza. Simplemente necesita cuidados distintos, más conscientes y respetuosos con su estructura. Esta nota tiene como objetivo informar, orientar y explicar de forma clara cómo debe cuidarse el pelo rizado desde una mirada profesional, práctica y realista.
El cabello rizado tiene una forma helicoidal que impide que el sebo natural del cuero cabelludo llegue con facilidad a medios y puntas. Por esta razón, suele ser más seco, más frágil y más propenso al frizz. Entender esto es fundamental para cambiar hábitos que, aunque comunes, resultan perjudiciales. El asesoramiento capilar parte siempre de una base: observar, escuchar y personalizar. No todos los rizos son iguales, pero sí comparten necesidades clave como hidratación, equilibrio y cuidado delicado.
La importancia del diagnóstico capilar
Antes de hablar de productos o rutinas, es imprescindible realizar un diagnóstico capilar correcto. Como profesional, analizo el estado del cuero cabelludo, la densidad, el grosor del cabello, la porosidad y el tipo de rizo.
Un rizo fino no se comporta igual que uno grueso, y un cabello con alta porosidad no necesita lo mismo que uno con porosidad baja. Este análisis permite recomendar técnicas y productos adecuados, evitando errores comunes como el exceso de limpieza o la sobrecarga de productos.
Muchas personas con pelo rizado creen que su cabello está dañado cuando en realidad está deshidratado o maltratado. El diagnóstico aclara estas dudas y da tranquilidad. El objetivo no es cambiar el rizo, sino potenciarlo y devolverle su equilibrio natural.
Cómo lavar correctamente el pelo rizado: foco en el cuero cabelludo
Uno de los pilares del cuidado del pelo rizado es el lavado. Aquí aparece una de las recomendaciones más importantes: lavar únicamente el cuero cabelludo, no el largo del cabello. El champú debe aplicarse directamente en la raíz, masajeando suavemente con las yemas de los dedos, nunca con las uñas. Este masaje activa la circulación, limpia la piel y evita la acumulación de residuos.
Al enjuagar, la espuma que cae por el largo es suficiente para limpiar medios y puntas sin necesidad de frotar. Frotar el pelo rizado durante el lavado solo provoca fricción, enredos, rotura y frizz. El cabello rizado es más vulnerable cuando está mojado, por lo que debe manipularse con extrema suavidad.
La frecuencia del lavado dependerá del cuero cabelludo, no del rizo. Un cuero cabelludo graso puede necesitar más lavados que uno seco, pero siempre con productos suaves, sin sulfatos agresivos. Lavar en exceso para “controlar” el frizz es un error común que solo empeora la sequedad.
No frotar el cabello: un gesto pequeño con gran impacto
Evitar frotar el pelo rizado es una regla básica, pero a menudo subestimada. Esto aplica tanto durante el lavado como al secarlo. El frotado rompe la cutícula del cabello, genera electricidad estática y desarma la forma natural del rizo. En lugar de frotar, el cabello debe presionarse suavemente.
Al retirar el exceso de agua, lo ideal es usar una toalla de microfibra o una camiseta de algodón. Se coloca el cabello sobre la tela y se presiona con cuidado, sin movimientos bruscos. Este simple cambio puede marcar una diferencia enorme en la definición y el brillo del rizo.
Acondicionador o mascarilla en cada lavado: una necesidad, no un extra
El pelo rizado necesita hidratación constante. Por eso, como profesional, recomiendo aplicar acondicionador o mascarilla en cada lavado. No es un paso opcional. El acondicionador ayuda a cerrar la cutícula, aporta suavidad y facilita el desenredo. Te recomiendo la colección Roccoil by Rocco Donna Professional con un complejo a base de aceites de Pequi y Açai, ideales para el cabello rizado.
La mascarilla, por su parte, ofrece una hidratación más profunda y puede alternarse según las necesidades del cabello. En este caso va a depender de como estén tus rizos. Puedes utilizar una hidratante, una nutritiva o una reparadora, y así revitalizar tus rizos de manera instantánea.
La aplicación debe hacerse de medios a puntas, nunca en el cuero cabelludo, salvo que el producto lo indique. El cabello debe estar bien mojado para que el producto se distribuya de forma uniforme. Dejar actuar el acondicionador o la mascarilla el tiempo recomendado es clave; retirarlo demasiado rápido reduce su efectividad.
Un error frecuente es usar muy poco producto por miedo a “aplastar” el rizo. En realidad, el pelo rizado suele necesitar más cantidad de producto que otros tipos de cabello, siempre que esté bien repartido y sea adecuado al tipo de rizo.
El aporte de proteínas en el pelo rizado
Además de hidratación, el pelo rizado necesita proteínas. Las proteínas fortalecen la fibra capilar, ayudan a mantener la elasticidad y previenen la rotura. Un cabello rizado sin proteínas puede verse flácido, sin forma y con rizos que no se sostienen. Para esto te recomiendo nuestro shot de Proteínas de Rocco Donna, verás cómo tus rizos se verán totalmente renovados.
El aporte de proteínas debe ser equilibrado. Demasiadas proteínas pueden dejar el cabello rígido y áspero, mientras que la falta de ellas lo vuelve débil. Por eso, es importante alternar productos hidratantes con productos que contengan proteínas como queratina, proteínas de trigo, seda o arroz.
Recomiendo observar cómo responde el cabello. Si el rizo se estira y no vuelve a su forma, probablemente necesite proteínas. Si está duro y sin movimiento, necesita más hidratación. Aprender a leer estas señales es parte fundamental del asesoramiento capilar.
Repartir los productos con cepillo: técnica y control
Una vez fuera de la ducha, el reparto correcto de los productos es determinante para la definición del rizo. Utilizar un cepillo adecuado, preferiblemente diseñado para cabello rizado o con púas flexibles, ayuda a distribuir el producto de manera uniforme sin romper el rizo.
El cabello debe estar bien mojado al aplicar los productos. Se divide en secciones y se cepilla suavemente desde las puntas hacia arriba, asegurando de que cada mechón reciba producto. Este método no solo mejora la definición, sino que reduce el frizz y evita zonas sobrecargadas.
Cepillar el pelo rizado en seco no es recomendable, ya que desarma completamente la forma del rizo. El cepillado debe hacerse únicamente durante el proceso de definición, con el cabello húmedo y con producto.
Uso de productos de definición: menos improvisación, más intención
Los productos de definición son aliados esenciales del pelo rizado. Cremas, geles, espumas o activadores de rizos ayudan a mantener la forma, controlar el frizz y prolongar la duración del peinado. La elección del producto depende del tipo de rizo, del resultado deseado y del estilo de vida de cada persona.
No todos los rizos necesitan el mismo nivel de fijación. Algunos funcionan mejor con cremas ligeras, otros con geles más densos. Lo importante es aplicar el producto con técnica, estrujando el cabello de abajo hacia arriba para estimular la forma natural del rizo.
Como profesional, insisto en que el producto no “crea” el rizo, sino que lo acompaña. Un buen producto realza lo que ya existe, no lo fuerza. Usar demasiados productos distintos a la vez suele generar acumulación y opacidad.
Protección térmica: imprescindible al usar difusor
Existe la creencia de que el pelo rizado no necesita secador. Esto no es del todo cierto. El difusor, bien utilizado, puede ser una herramienta excelente para definir y dar durabilidad al rizo. Sin embargo, siempre debe usarse protección térmica.
El protector térmico crea una barrera que reduce el daño del calor, preserva la hidratación y protege la estructura del rizo. Debe aplicarse antes del secado, repartido de manera uniforme. Omitir este paso puede provocar sequedad, pérdida de brillo y debilitamiento del cabello a largo plazo.
El calor no es el enemigo si se usa con conocimiento y moderación. La clave está en la temperatura adecuada, la distancia correcta y el uso de productos protectores.
Secar con difusor en lugar de secar al aire
Aunque secar el pelo al aire parece la opción más natural, en el cabello rizado no siempre es la más beneficiosa. Secar al aire puede prolongar el tiempo en que el cabello permanece mojado, lo que favorece el frizz, la pérdida de definición y, en algunos casos, problemas en el cuero cabelludo.
El difusor permite secar el rizo respetando su forma, aportando volumen y fijación. Como profesional, recomiendo comenzar con la cabeza ligeramente inclinada y colocar el difusor acercándolo al cuero cabelludo, sin moverlo bruscamente. El secado debe hacerse con temperatura media o baja y velocidad suave.
El resultado suele ser un rizo más definido, con mayor durabilidad y menos encogimiento irregular. Además, el secado con difusor permite controlar mejor el acabado final, algo especialmente útil en climas húmedos.
La constancia como clave del éxito
El cuidado del pelo rizado no se basa en soluciones rápidas. Requiere constancia, observación y ajustes. Una rutina bien diseñada necesita tiempo para mostrar resultados reales. Cambiar de productos cada semana o seguir modas sin criterio suele generar frustración.
Mi enfoque es acompañar y educar. El asesoramiento capilar no se trata solo de recomendar productos, sino de enseñar a entender el propio cabello, a respetarlo y a cuidarlo desde el conocimiento. Cuando una persona comprende su rizo, deja de luchar contra él y empieza a disfrutarlo.
El pelo rizado es expresión, identidad y movimiento. Cuidarlo correctamente implica lavar solo el cuero cabelludo, no frotar el cabello, hidratar en cada lavado, aportar proteínas de forma equilibrada, repartir los productos con técnica, definir con intención, proteger del calor y secar con difusor de manera consciente.
Desde mi experiencia profesional, puedo afirmar que los rizos bien cuidados no solo se ven mejor, sino que se sienten más fuertes, más sanos y más auténticos. El asesoramiento capilar es una herramienta poderosa para cambiar la relación con el cabello y devolverle su lugar natural: ser exactamente como es.
*Leonardo Rocco es un reconocido artista del cabello de las celebridades, vocero, artista de plataforma, educador, personalidad de televisión, propietario de salones de belleza y creador de una línea de productos para el cuidado del cabello. Nacido en Argentina, con raíces italianas, ha vivido en Miami durante los últimos 21 años donde desarrolló su carrera profesional internacional. Es dueño de Rocco Donna Hair and Beauty Art, dos súper exclusivos salones de belleza y creador de productos de belleza Rocco Donna Professional.