Dalia Gutmann volvió a demostrar que no necesita demasiado para convertir una charla cotidiana en una escena de humor. Durante su paso por Vuelta y Media, el programa de Urbana Play que conduce su pareja Sebastián Wainraich, la humorista participó de un debate sobre el hombre más sexy de la Argentina y eligió a Diego Torres. Sin embargo, lo que comenzó como una respuesta espontánea terminó con una inesperada confesión sobre un supuesto beso durante su adolescencia y un recuerdo relacionado con Cayetano.
Wainraich le pidió que diera su opinión sobre la consigna del día y Dalia respondió sin vueltas: “Diego Torres... Farmea aura a lo loco, tipo camina y yo digo: ‘Sí, llevame’”. Y aclaró: “Pero no es que quiero tener relaciones sexuales. Tiene onda y me pone de buen humor”. Por su parte, el conductor quiso llevar la situación un poco más lejos y le planteó que, si Torres se acercara, probablemente ella no lo rechazaría. “No, no. Desde ya que si vos querés, yo no me voy a negar”, respondió Gutmann, entre risas.
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Pero la conversación tomó un giro inesperado cuando Dalia recordó una escena de su juventud que, según ella misma reconoció, no sabe con certeza si ocurrió o si fue producto de su imaginación. “Yo siento que me lo chapé de chica. Tengo un recuerdo, que no sé si es cierto o no, que yo estaba en Miramar, año 93, caminando por la costanera, me lo cruzo, le dije: ‘¿Diego Torres?’ y me dio un beso en la boca”. Sin embargo, enseguida puso en duda la veracidad del episodio: “Pero no me acuerdo si pasó o fue una fantasía, que yo lo vi y es lo que me hizo en la cabeza”.
La anécdota sobre el verano en Miramar derivó en otro recuerdo de su adolescencia. También le consultaron si aquella temporada había sido la misma en la que besó a Cayetano. “No, no me chapó porque él se comió los mocos”, respondió Dalia, con una frase que provocó la reacción inmediata de Wainraich. “Yo estuve toda una noche sentada en una maceta con Cayetano... y nunca se animó a besarme”, relató. Luego aclaró que en ese momento ella tenía 12 años y él, 11. “Y Cayetano, chicas, así como lo ven, un galán. Era el chico más lindo”, agregó.
Wainraich quiso saber por qué había dicho “así como lo ven” y Dalia aprovechó la pregunta para hacer otra comparación entre Cayetano y su pareja. “Cayetano estaba, era hermoso de chiquito. Es más, yo entiendo a su mujer, todo”, sostuvo. Después explicó el motivo de esa afirmación: “Porque es muy gracioso al aire, pero vivir con él es muy difícil. Me pasa eso con vos”. Por su parte, el conductor le recordó que nunca había convivido con Cayetano, pero Gutmann insistió con su teoría. “Están hechos de la misma especie”, afirmó. Wainraich respondió con ironía: “No tenés ni idea, ni nos conocés”.
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No es la primera vez que la pareja comparte situaciones de ese estilo con su audiencia. En junio de 2025, Wainraich decidió sorprender a Gutmann con una parte de la antigua platea del estadio del Club Atlético Atlanta, el equipo de sus amores. El conductor registró en video el momento en que llevó a Dalia hasta el lugar donde había dejado el objeto y acompañó la publicación con una frase cargada de expectativa: “La conmovedora reacción de Dalia a la sorpresa de su vida”.
Antes de mostrarle la platea, Wainraich anticipó la escena frente a la cámara: “Sí, tengo parte de la platea vieja de Atlanta en casa y Dalia todavía no sabe nada. Ahora se va a enterar. Me imagino su emoción, su alegría”. Después la condujo con los ojos tapados hasta el lugar elegido y anunció: “Uno, dos, tres, ¡la platea del León Kolbowski!”.
La reacción de Gutmann fue muy distinta de la que él imaginaba. “Está podrida, llevalo a la radio, ¡está podrida!”, respondió ella, al observar el asiento pintado con los colores de Atlanta. Luego le pidió que sacara el objeto de la casa y le dio un plazo para resolverlo: “Ayudame a sacarlo. Te doy diez días para decidir cómo llevarlo”.
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Wainraich intentó defender su decisión y le recordó que la casa era de los dos. “No, pará, la casa es de los dos. Entonces sacá el mandarinero”, contestó. “Es un espacio para hacer catarsis. Cada vez que estás enojada, subís acá, y hacés de cuenta que tenés un juez de línea”, le aseguró Wainraich.
La escena terminó con ambos simulando ser hinchas en una tribuna. Wainraich gritó “¿Qué cobrás? ¿Qué cobrás?”, mientras Dalia sumó insultos y exclamó: “¡Es injusto!”. Él aprovechó para marcarle que esa frase no suele escucharse en una cancha: “Nadie grita ‘es injusto’ en la cancha”.
Entre el supuesto beso con Diego Torres, el recuerdo de Cayetano y la platea de Atlanta instalada en su casa, Dalia Gutmann volvió a convertir una conversación en una escena de humor. Esta vez, su elección del hombre más sexy de la Argentina terminó abriendo un capítulo inesperado de su adolescencia y otra muestra de la complicidad que mantiene con Wainraich frente al micrófono.
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