“Hacer cine nos salió mal”: Orsai les pidió a sus seguidores que los defiendan tras la denuncia contra Casciari

Nacho Merlo, director de la comunidad, reconoció en el sitio web de la organización que “dijimos cosas que no pasaron” y que no supieron trasladar su modelo editorial al cine. La increíble anécdota de los 500 dólares que no tenía Casciari y está publicada en su perfil

Hernán Casciari (Foto: Adrián Escandar)
Hernán Casciari (Foto: Adrián Escandar)
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En medio de la crisis más expuesta que atraviesa Orsai en sus veinte años de trayectoria, en la que enfrenta una denuncia penal que 18 socios productores presentaron contra él y contra Orsai Audiovisuales por presunta estafa y administración fraudulenta, la organización cultural fundada por Hernán Casciari apeló a su comunidad de seguidores para capear el temporal. Mientras avanza la causa radicada en el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N.º 34, con intervención de la Fiscalía N.º 16 de la Ciudad de Buenos Aires, un mensaje publicado en su sitio web, firmado por Nacho Merlo, escritor y director de la Comunidad Orsai, admitió que el proyecto cinematográfico “salió mal” y les pidió a los socios productores que salgan a defender públicamente al colectivo.

“Creímos que podíamos llevar un modelo de la industria editorial a la audiovisual y no pudimos”

El comunicado que firmó, enviado a los socios productores, abrió con una concesión directa: “Nos salió mal. En estos veinte años que llevamos haciendo cultura, haber hecho cine nos salió mal”. El director reconoció que el equipo prometió cosas que no se cumplieron y que no estuvo “a la altura” del desafío de trasladar a la producción audiovisual un esquema de financiamiento que funcionaba en el ámbito editorial. “Dijimos cosas que no pasaron, creímos que podíamos llevar un modelo que conocíamos de taquito de la industria editorial a la industria audiovisual y no pudimos, no supimos o no estuvimos a la altura”, escribió.

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En el mismo mensaje, Merlo informó que Orsai armó un informe con “todos los movimientos, el presupuesto y el detalle de lo que pasó”, y lo puso a disposición de los socios. Pero el eje del comunicado no fue la rendición de cuentas sino una convocatoria emocional: les pidió a los seguidores que sean ellos quienes les cuenten “al resto qué es la Comunidad Orsai, cuál es su historia con nosotros, en qué momento fuimos refugio, qué tormentas pasamos juntos, qué sueños volvimos posibles”.

El mensaje apeló a la identidad comunitaria como argumento de defensa: “En esos años hubo amistades, encuentros, cultura, risas, emoción, refugio y, por sobre todas las cosas, la sensación de saber que se puede formar parte de algo mucho más grande que uno mismo”. Y cerró con un pedido explícito de acompañamiento: “Tenemos un horizonte donde seguiremos incansablemente haciendo lo único que sabemos hacer: contar historias. Y nos gustaría que, como hasta ahora, sigan formando parte de ella”.

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El comunicado fue firmado por Merlo “en nombre de todos los que hacemos Orsai”.

Nacho Merlo
Nacho Merlo, director de la comunidad Orsai

A lo largo del texto, el director también rememoró su propio ingreso a la organización. Contó que Casciari le preguntó un día de noviembre si se animaba a dejar su trabajo para sumarse al proyecto, y que él aceptó antes de saber qué iban a hacer. “De todo. Es Orsai”, le contestó el escritor, según el relato de Merlo.

Pero en el perfil de Merlo que permanece publicado desde el 2 de mayo de 2024 en el sitio de la propia comunidad, su contacto con el mundo Casciari es distinto. Allí se lo menciona como el jefe de Comunicación de Orsai y el nexo directo con los lectores, los socios productores y los 150 mil miembros del colectivo, además de definirlo como “el hombre con más TOCs del mundo”. Su tarea, describe el texto con tono jocoso, es que todos “tengan resuelta cualquier inquietud y se queden contentos”. También se encarga de los correos con promociones, descuentos y novedades —algo que el perfil define como un trabajo que bordea “la explotación laboral”—. Su vínculo con el proyecto nació en 2012, cuando detectó erratas en la revista Orsai N.º 5 y, al toparse con un concurso, le escribió a Casciari para reportarlas una por una. Según el mismo perfil, “Casciari, por supuesto, no tenía los 500 dólares que había prometido, pero a cambio le envió una felicitación amistosa invaluable”. La publicación continúa así, cuando Casciari escribió “El mejor infarto de mi vida”: “En 2016 abrió la convocatoria para encontrar corrector para el libro y Nacho volvió a ponerse en contacto con él: le recordó la anécdota de los 500 dólares y se ofreció para el puesto”. De lector pasó a corrector, y de corrector a director de la comunidad.

Casciari negó cualquier intención de fraude y difundió documentación

Horas antes del mensaje de Merlo, el propio Casciari había grabado un video para responder a la denuncia:

“Una persona que estafa actúa con premeditación, sabe que va a hacer daño. Orsai no hace eso, nunca jamás en la vida hicimos eso”, sostuvo el escritor, que calificó de “absolutamente ridículo” pensar que alguien de su equipo se propuso defraudar a los aportantes. Al mismo tiempo, admitió errores de gestión y aseguró que durante todo 2025 pidió disculpas a los socios “uno por uno”. “Nos equivocamos en un montón de cosas, pero nos equivocamos de buena leche, por querer encontrar formas diferentes de hacer las cosas”, afirmó.

El escritor y productor Hernán Casciari habla frente a un micrófono en un estudio de transmisión. En pantalla se incluye un código QR junto al texto «Presupuestos Orsai Audiovisuales», destinado a dirigir a los espectadores a información sobre la financiación de proyectos de la productora.

Para respaldar su posición, Casciari compartió un código QR con el detalle de gastos, pagos y facturas de la sociedad entre 2021 y 2025. También buscó desligar del conflicto a las figuras públicas que participaron en las producciones: “El ruido se volvió mediático por los actores, actrices y figuras que nos acompañan, que no tienen nada que ver con el problema”, escribió en sus redes.

Los denunciantes reclaman una auditoría integral y retornos que no superaron el 3%

Los 18 denunciantes, agrupados bajo el nombre Productores Organizados y representados por el abogado Ariel Gil Ces, aseguran que aportaron entre USD 50 y USD 3.000 a distintos proyectos con promesas de rentabilidad incumplidas. Según la denuncia, los retornos no superaron en la mayoría de los casos el 3% del capital invertido. El reclamo abarca las producciones La Uruguaya, Canelones, La muerte de un comediante, Emi On Off y el documental D.A.M., sobre Diego Maradona.

Los socios productores solicitaron una auditoría contable integral de Orsai Audiovisuales, una rendición de cuentas por cada obra y que la Justicia identifique las cuentas bancarias vinculadas a la empresa y a Casciari. La denuncia se apoya en transferencias, correos electrónicos, cartas documento y capturas de billeteras virtuales.

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