La confirmación de que Pedro Alfonso se incorporó a La cena de los tontos junto a Laurita Fernández reavivó una historia que el ambiente del espectáculo argentino recuerda bien: la tensa relación entre la conductora Paula Chaves y la bailarina, que tuvo su punto más álgido durante el verano de 2014 en Villa Carlos Paz y nunca terminó de resolverse del todo. Ahora, con los dos compañeros de elenco nuevamente en escena, el tema volvió a circular en los medios y el propio Alfonso salió a dar la cara.
Atrapado por una cronista de LAM a la salida del teatro, Alfonso fue directo al punto. Consultado sobre cómo se llevaban Paula Chaves y Fernández, respondió un escueto: “Bien”. Y agregó un dato concreto para reforzar su postura: “Vinimos con Pau a ver la obra antes, cuando me lo ofrecieron. Saludamos a todos, nos divertimos, la pasamos muy bien”. Sobre el presente, contó que su pareja estaba “expectante” de saber cómo le fue en los primeros ensayos y que el sábado seguro iría a verlo al teatro.
La llegada de Alfonso a la obra no fue inmediata. Reemplazó a Gustavo Bermúdez, quien debió ausentarse temporalmente, y tuvo que adaptarse en pocos días. Durante ese período, Daniela Pantano lo acompañó en los ensayos mientras Laurita estaba de vacaciones. “Laura ayer no estaba y bueno, para repasar conmigo ella tuvo la gentileza de venir, porque yo estoy tratando de estar a tono en estos días”, explicó el actor.
PUBLICIDAD
Alfonso también habló de su vínculo con Martín Bossi, el otro protagonista de la pieza. Contó que, si bien se conocían del ambiente, nunca habían trabajado juntos en el escenario. “Siempre iba a su casa, entonces entre charla y charla ensayábamos y la pasábamos muy bien. Era una cuenta pendiente”, dijo. Sobre los planes a futuro, fue categórico: no continuará en la obra más allá de los dos fines de semana comprometidos. Tiene viajes familiares planificados y la producción de una nueva obra para la temporada de Carlos Paz que ya le ocupa el tiempo.
En El Ejército de La Mañana (Bondi), Pepe Ochoa y Santiago Riva Roy repasaron los antecedentes del vínculo. Riva Roy recordó que “siempre se dijo que había un runrún como que Laurita hizo un coqueteo, tuvo una actitud con Pedro y eso a Paula no le gustó en su momento”. Ochoa, por su parte, aportó un episodio que en su momento generó revuelo: durante una nota en la que pasaron por delante de Fernández distintas personas del entorno de Pedro, la actriz no saludó a ninguna. Cuando pasó Alfonso, lo despidió con un “Chau, Pedro Alfonso” y siguió la entrevista. “Eso en ese momento explotó”, recordó Ochoa.
La propia Chaves había dado su versión de los hechos en una entrevista con Ángel de Brito en LAM. Contó que en el verano de 2014, cuando Pedro encabezaba la obra Casa Fantasma en Villa Carlos Paz junto a un elenco que incluía a Fernández, un periodista le llegó con información sobre una situación que no le gustó. “Me enteré de una cuestión. Como que se estaba tejiendo algo, que ella estaba tejiendo algo. Ahí se me cruzó, me enojé y lo arreglé. Porque yo voy de una”, dijo Chaves. Y fue más específica sobre sus intenciones: “Yo dije: ‘mirá, no lo armemos por acá porque nosotros no nos metemos en eso’. No. Fui, la encaré y lo hablé”.
PUBLICIDAD
En esa misma entrevista, Chaves dejó en claro que aquella situación la puso en un lugar incómodo durante años, ya que la versión instalada era que ella intervenía en las decisiones artísticas de su pareja. “Siempre se me llevaba como que Pedro era un pollerudo y yo era la que hacía el teje y maneje de las cosas del teatro, o del Bailando. Mirá si los productores me van a dar bola sobre quién estar y quién no”, señaló.
En LAM, Denise Dumas también abordó el tema y reveló que Chaves le había escrito durante el programa. Desde el panel, Pilar Smith planteó la pregunta que quedó en el aire: si Chaves y Fernández se cruzaron en el teatro cuando Pedro fue a ver la obra antes de incorporarse, ¿por qué no se saludaron? “Ahí está el punto. Tiene que ver qué pasó en el medio”, dijo Smith.