La noticia sobre el fallecimiento de Susana Freyre, figura emblemática de la actuación argentina, causó conmoción en los círculos artísticos y entre quienes siguieron su extensa carrera. La Asociación Argentina de Actores y Actrices confirmó que la actriz murió en São Paulo, Brasil, a los 97 años.
El deceso de Freyre marca el cierre de una etapa en el espectáculo nacional. Nacida en Rosario el 5 de septiembre de 1929 bajo el nombre Susana Guenola Zubiri, la artista dejó una huella profunda en el cine, el teatro y la televisión de Argentina y de otros países de Latinoamérica.
Su carrera abarcó más de seis décadas, durante las cuales Freyre se destacó en varios países de la región, incluyendo Argentina, Brasil, México y Venezuela. Esta proyección internacional le permitió consolidarse como una de las intérpretes más relevantes de su generación.
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Reconocimientos y premios a lo largo de su trayectoria
En 1964, Freyre fue galardonada con el Premio Cóndor de Plata a la Mejor Actriz por su papel en “Paula cautiva”, una de las interpretaciones más recordadas de su filmografía. Este reconocimiento reflejó el nivel de excelencia y compromiso que caracterizó su trabajo frente a las cámaras.
La actriz recibió en 2013 el Premio Podestá a la Trayectoria Honorable, otorgado por la Asociación Argentina de Actores y Actrices y el Honorable Senado de la Nación. Con esta distinción, se subrayó su aporte al arte y a la cultura nacional.
A lo largo de su vida profesional, Freyre trabajó en una amplia variedad de géneros y formatos, adaptándose a las distintas épocas y desafíos de la industria.
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Un recorrido por el cine, el teatro y la televisión
La trayectoria de Susana Freyre incluyó títulos cinematográficos como: “El canto del cisne”, “Las seis suegras de Barba Azul”, “Con el diablo en el cuerpo”, “La novia de la marina”, “¿Por qué mintió la cigüeña?”, “La loca de la casa”, “Un ángel sin pudor”, “Mis amores en Río”, “Paula cautiva”, “Primero yo” y “La flor de la mafia”.
En el teatro, debutó con la obra, “Facundo en la Ciudadela”, bajo la dirección de Orestes Caviglia. Más adelante, protagonizó piezas como “El hombre de mundo”, “Así es la vida”, “El profesor”, “Gigí”, “Un domingo en Nueva York” y “Villa Verdi”. Su trabajo en Brasil, especialmente en “El milagro de Ana Sullivan” junto a Maria Angela a comienzos de los años 60, fue especialmente valorado por la crítica.
En televisión, Freyre participó en ciclos y ficciones como “Matrimonios y algo más”, “Teatro 13”, “Ciclo de teatro argentino”, “La buena gente”, “Enséñame a quererte”, “Mujeres en presidio”, “Un latido distinto”, “Un pueblo llamado infierno”, “Somos lo que somos”, “Eugenia”, “Todo tuyo”, “Cara a cara” y “Entre el amor y el poder”.
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La artista argentina estuvo casada con el director Carlos Hugo Christensen, con quien compartió la pasión por el arte y la creación. Juntos formaron una de las duplas más reconocidas del ámbito cultural, consolidando una alianza tanto en lo profesional como en lo personal.
Una figura admirada en América Latina
La carrera de Freyre no se limitó a la Argentina: su labor en Brasil, México y Venezuela amplió su reconocimiento a escala continental. Este recorrido internacional le permitió acceder a nuevos públicos y enriquecer su repertorio artístico.
En cada etapa, la actriz supo adaptarse a los cambios de la industria, manteniendo siempre la calidad interpretativa que la caracterizaba. Sus papeles en cine, teatro y televisión permanecen en la memoria colectiva como ejemplo de rigor y versatilidad.
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El anuncio de su muerte generó múltiples mensajes de despedida y reconocimiento por parte de colegas y entidades del espectáculo. Desde la Asociación Argentina de Actores y Actrices se recordó a Freyre como “una de las grandes referentes del espectáculo nacional”.
La noticia deja una sensación de pérdida en el ambiente artístico latinoamericano, donde su legado permanece vigente a través de las obras y personajes que interpretó a lo largo de una vida dedicada al arte.