En plena cobertura del Mundial 2026, Grego Rosello compartió detalles sobre la convivencia diaria con Maxi López y El Turco Husaín en Andá pa allá, el ciclo de Streams Telefe. Acompañado por los exfutbolistas y por Sofi Martínez, el influencer describió, entre risas, el contraste entre su rutina y la de quienes pasaron por el fútbol internacional.
Divertido, Grego admitió que convivir con los exdeportistas lo enfrenta de manera cotidiana con la magnitud de las experiencias vividas por ellos. Explicó que, aunque disfruta cada momento, a veces siente que su propia vida queda opacada frente a las anécdotas de lujo, viajes y autos deportivos que circulan en el grupo.
“Estar entrenando con dos exfutbolistas como ellos, no lo puedo creer. Tiene una sola mala”, planteó, antes de detallar: “Que sentís que tu vida ha sido una bosta hasta entonces… Desperdiciada. Los cuentos que tienen, como el que contaron recién en un castillo con Rodri De Paul y el show de Andy”.
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Rosello remarcó que esta sensación se repite en situaciones cotidianas, especialmente cuando el tema deriva hacia el mundo automovilístico: “Pasan naves en Estados Unidos, lógicamente la vemos todos los días y yo como un nene saco una foto como para mandar a mi grupo de amigos, como para añorar y las respuestas de ellos son siempre ‘ese lo tuve en Napoli en el 2004′. Pasa un Porsche y es algo como ‘ese lo tuve en Brasil en el 2012′”. Entre risas, concluyó: “Me estoy yendo muy meado, ¿eh? Estoy muy abajo”.
Unos minutos antes Maxi López había recordado una escena que terminó ilustrando el tipo de historias que surgen en estas convivencias. Relató que durante una etapa en la que vivía “medio en la colina, medio perdido, en un castillo”, organizó un asado con amigos. En medio de ese encuentro, llegó Rodrigo De Paul acompañado de El show de Andy, el espectáculo musical de Andrés Olivieri, artista reconocido entre los futbolistas por animar fiestas privadas.
El exmarido de Wanda Nara destacó el ambiente distendido y la participación espontánea: “Yo tenía un piano del 1500 adentro de la casa y estábamos un poco alegres, por así decirlo, y se puso a tocar El show de Andy. Estuvimos tres horas cantando los tres solos con el show de Andy. Muy divertido. Lo pasamos bárbaro”.
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La anécdota sirvió de disparador para que el resto del grupo comentara sobre la singularidad de esas experiencias y la facilidad con la que en el entorno del fútbol pueden volverse cotidianas situaciones excepcionales para cualquier otro.
Durante la emisión, Sofi Martínez y el resto del equipo mantuvieron un tono humorístico que permitió a Rosello expresar con un tono humorístico el contraste entre su historia personal y la de los exdeportistas. Martínez intervino para reforzar la idea de la “vida desperdiciada” ante tantas hazañas, mientras López y Husaín acompañaron con risas y comentarios sobre la naturalidad con la que se viven esas situaciones en el ambiente del fútbol.
La conversación, lejos de la solemnidad, mostró cómo Rosello capitaliza su lugar entre exfutbolistas para sumar un matiz humorístico y autocrítico a la cobertura del Mundial, aportando una mirada distinta sobre lo que implica compartir el día a día con figuras acostumbradas a los lujos y las anécdotas de alto impacto.
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