El fin de semana encontró a Nico Vázquez y Dai Fernández disfrutando de unos días de relax y amistad en Mar del Plata. Junto a un grupo de amigos, aprovecharon la playa, el sol y los atardeceres para desconectarse de la rutina y recargar energías. Las imágenes que ambos compartieron en redes sociales reflejaron una escapada marcada por la alegría, la complicidad y el disfrute de lo simple.
En una de las postales más destacadas, Nico y Dai posaron abrazados y sonrientes sobre la arena, rodeados por el resto del grupo, con el mar de fondo y el cielo dorado del atardecer iluminando la escena. Otras fotos los mostraron juntos, abrazados y con gafas oscuras, transmitiendo cercanía y felicidad compartida. La buena energía y la conexión fueron el hilo conductor de cada retrato.
Fernández también posó en el campo junto a un caballo, en una imagen que resume el espíritu descontracturado del viaje. Hubo selfies de grupo, abrazos, risas espontáneas y largas caminatas por la playa, que completaron el álbum de recuerdos de un fin de semana pensado para celebrar la amistad y disfrutar de cada pequeño gran momento.
Entre los comentarios y gestos de cariño, Nico Vázquez le dedicó unas palabras a Dai en la publicación que ella hizo del viaje: “Hermoso todo, y más aún compartirlo y vivirlo con vos”. El mensaje, simple y directo, resumió el espíritu de una escapada pensada para reconectar, celebrar la buena compañía y atesorar instantes de felicidad.
Mientras tanto, del otro lado del océano, Gime Accardi —expareja de Vázquez— se encuentra en Málaga participando del festival de cine que se realiza en la ciudad andaluza. La actriz está acompañada por Seven Kayne, quien protagonizó la serie vertical que Accardi escribió y dirigió recientemente.
A través de sus redes sociales, Gime mostró tanto su faceta profesional como los momentos de distensión y disfrute en la ciudad española. Compartió fotos de paseos por Málaga, la energía del festival y la compañía de amigos y colegas en cada jornada. Entre los videos más divertidos, publicó un clip donde se ve a Seven Kayne haciendo karaoke en un bar, interpretando “When I Was Your Man”, de Bruno Mars, como parte de una noche de risas y complicidad.
La escena, cargada de humor y espontaneidad, sumó música y alegría a la experiencia de Accardi en el festival. Así, en una semana intensa, cada uno —desde distintos escenarios y con distintos grupos— celebró el disfrute, el trabajo y la buena compañía, mostrando que la felicidad muchas veces está en los detalles cotidianos y en las personas con quienes se comparten.
A mediados de enero, el actor de Rocky sorprendió al hablar sobre su separación de Accardi y revelar aspectos íntimos del tiempo de relación que compartieron. En una entrevista con Ángel responde (Bondi Live), el actor definió la relación como “18 años hermosos” y explicó que funcionaban de manera “simbiótica”, al punto de olvidarse del mundo exterior.
Vázquez explicó que el desgaste fue un proceso largo y silencioso. “Veníamos mal hacía un tiempo largo y tenía procesado que en algún momento iba a llegar. Había que ser valientes y poner las cosas en la mesa”, relató. Dijo que la valentía y la honestidad permitieron hablar de las nuevas necesidades de cada uno, y reconoció lo difícil que es reinventarse después de una vida en común: “Para mí en la vida yo estoy aprendiendo a hacer todo de vuelta”.
El actor admitió que la ruptura fue dolorosa y que atravesó momentos de soledad, pero hoy se siente bien y observa con orgullo el crecimiento personal de ambos: “La veo en alguna nota y digo: ‘Che, qué bien nos hizo’”. Comentó que la exposición mediática agravó el sufrimiento: “Como el orto la pasé… Ser cadena nacional, que todo el mundo comente en las redes… Mucho. Tuve ataques de ansiedad”, confesó, subrayando el peso de la mirada pública en momentos personales delicados.
Como detalle inédito, Vázquez reveló el apodo que tenían puertas adentro: “Nos decían Selva y Arturo, por Selva Alemán y Arturo Puig”, en referencia a la emblemática pareja del espectáculo argentino, que permaneció unida durante 50 años hasta el fallecimiento de la actriz. Esa complicidad, sumada al respeto con el que trataron el final, marca el tono de una historia que, aunque cerrada, dejó huellas profundas y aprendizajes en ambos.