A tan solo horas de haber revolucionado Buenos Aires con su visita a un glamoroso evento, la supermodelo brasileña Adriana Lima dejó el país para continuar con sus compromisos laborales. Durante su breve visita, la figura de la moda causó sensaciones en sus fans y marcó tendencia en redes sociales.
Vestida con la clásica bata rosa a rayas y decorada con alas de strass, Lima apareció en un video saludando al público con un “Buen día, Argentina”. Este material, difundido de manera oficial antes del encuentro, anticipó la reunión con sus admiradores y se viralizó en minutos, recibiendo una avalancha de mensajes de bienvenida y festejos por su visita.
Las primeras imágenes y grabaciones del evento circularon rápidamente en plataformas como Instagram y X, fortaleciendo la vinculación emocional entre la brasileña y quienes siguen su trayectoria. La viralización fue notoria: la visita se convirtió en tendencia en el espacio digital argentino, con miles de comentarios que resaltaron su condición de ícono de la moda y su lazo histórico con Victoria’s Secret.
Así las cosas, en la tarde de este jueves, la figura del mundo de la moda arribó al aeropuerto de Ezeiza para abordar un avión rumbo a Miami. Al descender de su camioneta, la influencer lucía una campera de abrigo negra, una remera blanca, jeans y lentes oscuros. Luego, sobre su cintura, la brasileña se puso un buzo de color gris. Además, llevaba su cabello recogido. A lo largo de su recorrido, la joven fue acompañada por su equipo y saludó a los fans que se acercaron a pedirle una foto.
El poder de Lima para atraer la atención confirmó su vigencia como modelo emblemática, capaz de trascender generaciones y ciclos en la industria. Su imagen permanece asociada a la etapa dorada de la marca, y sigue atrayendo tanto a seguidores históricos como a nuevas audiencias que la descubren en campañas y contenidos virales.
Nacida en Salvador de Bahía, se inició en el modelaje en la adolescencia. Su carrera se consolidó rápidamente con su ingreso a Victoria’s Secret, donde mantuvo una relación de casi veinte años, convirtiéndose en uno de los rostros más reconocidos del sector.
A lo largo de su trayectoria, desfiló para casas de moda internacionales, protagonizó campañas globales y estuvo presente en portadas de revistas prestigiosas, sumando disciplina y carisma a una imagen que sostuvo su relevancia con el paso del tiempo.
Formó parte de un grupo de modelos brasileñas que redefinió el perfil de la marca y aportó identidad latina a la escena global. Junto a Gisele Bündchen, Alessandra Ambrosio, Izabel Goulart y Lais Ribeiro, colaboró en proyectar a Brasil como un semillero de talento y en consolidar una generación de referentes en la moda internacional.
El impacto de Lima fue más allá de la pasarela. Participó como figura estelar en eventos deportivos de alcance global, como el sorteo del Mundial de Clubes 2024, destacándose durante la ceremonia y volviéndose tendencia en las redes durante la transmisión. También fue convocada a grandes premios de la Fórmula 1, lo que reforzó su perfil multifacético y aumentó su atractivo para el público deportivo a escala internacional.
Su vida personal estuvo marcada por esfuerzo y superación. Criada en condiciones humildes en Salvador de Bahía, enfrentó desafíos económicos y las exigencias de la industria. Con el tiempo, utilizó su exposición pública para impulsar causas solidarias, destinando recursos a proyectos para niños desfavorecidos en su país natal y consolidando una imagen comprometida que trasciende el mundo de la moda.
El inicio de su carrera internacional se produjo de manera inesperada al acompañar a una amiga a un concurso de belleza. Lima resultó ganadora, lo que marcó el punto de partida de una trayectoria que sigue inspirando a nuevas generaciones.