Chechu Bonelli empezó el 2026 con una noticia que la llenó de orgullo y emoción: se convirtió en propietaria de su nueva casa. A través de sus historias de Instagram, la periodista y modelo compartió imágenes del momento, primero sosteniendo un manojo de llaves y luego posando dentro de la propiedad con los brazos en alto y una frase contundente: “Soy dueña”. Un mensaje breve, pero contundente, especialmente después de un año atravesado por cambios personales y una separación muy expuesta.
La conductora de ESPN viene de atravesar un 2025 complejo, marcado por el final de su relación con Darío Cvitanich, con quien compartió gran parte de su vida y formó una familia. La ruptura no solo fue sentimental, sino también logística y patrimonial: la vivienda que habían compartido como matrimonio quedó en manos del exfutbolista y, según trascendió, fue puesta en venta. En ese contexto, la compra de una casa propia aparece como un gesto de independencia y un verdadero punto de inflexión.
En una de las primeras historias que publicó, Bonelli escribió: “Las buenas noticias se celebran”, acompañando el texto con una foto tomada en un restaurante, donde se la ve sonriente y relajada, levantando las llaves como si fueran un trofeo personal. Minutos después, llegó la confirmación definitiva: una imagen desde el interior de la casa, con luz natural, una escalera metálica de fondo y la frase “¡Soy dueña!”, que fue celebrada por sus seguidores.
En el proceso de la operación inmobiliaria apareció un nombre conocido: Guido Morkin, quien habría sido el intermediario en esta compra. El dato no pasó inadvertido porque se trata del mismo profesional que, años atrás, participó en la adquisición de la vivienda que Chechu y Cvitanich compartieron como matrimonio.
Mientras celebraba este logro personal, Bonelli también quedó envuelta en rumores de romance que alimentaron la narrativa del “nuevo comienzo”. Según contó Yanina Latorre, la modelo habría sido vista muy cerca de Facundo Pieres en Punta del Este. La versión hablaba de besos en la playa y encuentros distendidos durante el verano. Hasta el momento, ninguno de los dos confirmó la relación, pero el rumor se sumó al clima de renovación que rodea a Chechu en este inicio de año.
Las imágenes que circularon en los últimos días la muestran relajada, sonriente y disfrutando de su soltería. En la playa, en reuniones con amigas o celebrando su casa nueva, Bonelli parece decidida a correrse del lugar de conflicto para enfocarse en su bienestar. Después de 18 años en pareja, este primer verano sola aparece como un espacio de redescubrimiento personal, lejos de las tensiones que marcaron el cierre de su historia con Cvitanich.
En la secuencia captada por la lente de Teleshow, a la modelo se la vio disfrutar de una relajada jornada playera con una amiga. Por un momento, descansó en las reposeras del complejo, bajo una sombrilla que la protege del sol. Al rato, fue momento de la habitual caminata por la orilla del mar. Y en ella, Chechu sobresalió entre la multitud y llegaron los inevitables saludos. Amigos de tantos años de veranear en el Este, curiosos que la reconocieron, acaso sorprendidos por la repercusión mediática de la conductora en los últimos días. Bonelli lució un bikini verde oscuro y llevó el cabello recogido en un rodete alto. Como accesorios, vistió pulseras en ambas muñecas y las imprescindibles gafas de sol.
Más allá de los rumores sentimentales, el foco está puesto en su presente concreto. La compra de la casa representa estabilidad, proyección y un paso firme hacia adelante. No es menor que haya elegido comunicarlo ella misma, con orgullo y sin intermediarios, marcando el tono de esta nueva etapa: menos explicaciones, más hechos.