En el condado de Mason, en Virginia Occidental, un pequeño bosque de castaños americanos centenarios se convirtió en el centro de una disputa por el Monarch Compute Campus, un centro de datos de inteligencia artificial de casi 1.000 hectáreas que la empresa británica Nscale planea construir con una inversión de hasta USD 20.000 millones.
El castaño americano dominó durante siglos los bosques del este de Estados Unidos, con hasta 4.000 millones de ejemplares que alimentaban a osos negros y ciervos y daban madera resistente a la putrefacción. Una plaga llegada desde Asia a comienzos del siglo XX exterminó casi toda la especie en cuatro décadas.
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El bosquecito en disputa, de poco más de media hectárea, fue plantado en la década de 1970 con semillas de algunos de los pocos ejemplares silvestres que sobrevivieron a la plaga, en los terrenos del antiguo vivero estatal Clements. Según la Fundación Americana del Castaño, esos árboles funcionan como una reserva genética clave para restaurar la especie en la región.
Nscale todavía no es dueña del terreno: lo tiene bajo un acuerdo de compra con el estado, que sigue siendo el propietario legal. La empresa prevé instalar 1,35 gigavatios de capacidad de cómputo para inteligencia artificial en la primera etapa del proyecto, con entrega prevista para comienzos de 2028.
Entre sus clientes figura Anthropic, que firmó un contrato por unos USD 45.000 millones por seis años de capacidad de cómputo en el predio, según informaron Bloomberg y otros medios especializados en agosto. El plan de Nscale contempla expandir la capacidad del campus hasta ocho gigavatios en fases posteriores.
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Una reubicación que un experto cuestiona
En las últimas semanas, publicaciones virales en redes sociales advirtieron que máquinas excavadoras arrasarían el bosquecito a partir del 1 de noviembre. Nscale negó esa versión. “Nunca hubo un plan para arrasar el vivero o talar los árboles”, afirmó la empresa, que aseguró que pagará los costos de preservarlos.
El 10 de octubre, el gobernador de Virginia Occidental, Patrick Morrisey, anunció que los árboles serán trasladados a otro sector del predio a fines de 2027, durante su período de latencia invernal y bajo supervisión de especialistas, como parte de un plan de preservación.
Amy Metheny, patóloga forestal de la Fundación Americana del Castaño en Virginia Occidental, cuestionó esa solución. “Es mi opinión profesional que si los árboles son trasladados, morirán en un plazo de entre dos y cinco años”, dijo a la cadena WCHS-TV.
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La oficina del gobernador respondió que un estudio del Departamento de Agricultura estatal determinó que los árboles ya están muriendo en su ubicación actual y que una reubicación cuidadosa podría mejorar su salud, aunque reconoció que se perderán algunos ejemplares en el proceso.
Todos los árboles que quedan en pie ya están infectados con el hongo de la plaga, pero varios sobrevivieron 35 años pese a reinfecciones sucesivas, según Mark Double, expresidente del capítulo estatal de la fundación. Su capítulo cosechó semillas del vivero durante más de una década para sostener los programas de reproducción de ejemplares resistentes.
Inundaciones y desconfianza vecinal
El conflicto por los árboles se suma a otro con los vecinos del predio. En septiembre, una tormenta provocó inundaciones en viviendas cercanas después de que cediera un tramo del cercado de la obra, lo que dejó correr agua y escombros hacia las propiedades linderas. El organismo ambiental estatal ordenó a Nscale reforzar de inmediato los controles contra la erosión.
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La empresa ofrece además comprar las viviendas linderas al predio, aunque algunos vecinos se niegan a vender. “Voy a quedarme. Voy a pelear por cada uno de ellos”, dijo uno de los residentes a la cadena local WOWK 13.
Un conflicto que se repite en Estados Unidos
El proyecto de Nscale es uno de dos centros de datos planeados en la zona: a 16 kilómetros, la empresa Starwood Digital Ventures construye otro bajo el nombre de Project Tamarack, con la promesa de 1.000 puestos temporales y apenas 300 permanentes.
Casos similares se repiten en otros estados, según reportó 404 Media: en Oklahoma, un agricultor fue arrestado este año en una audiencia pública por hablar más del tiempo permitido contra un proyecto de 103 hectáreas, y Microsoft se retiró de un campus de Nscale en Essex, Reino Unido, y canceló otro proyecto en Wisconsin tras protestas vecinales.
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El 20 de octubre, la agencia ambiental de Virginia Occidental realizó una audiencia pública presencial sobre los permisos de calidad del aire del proyecto. Una segunda sesión, de forma virtual, está prevista para el 29 de octubre.
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