Cómo evitar moho y malos olores en la lavadora con un método de mantenimiento, según fabricantes

La inspección periódica de conexiones y conductos permite detectar fugas, obstrucciones o deterioros antes de que afecten el drenaje y provoquen daños mayores en el sistema del equipo

Lavadora de carga frontal color acero inoxidable con panel digital, ropa clara visible en el tambor y vaso dosificador en un lavadero con gabinetes blancos.
Según fabricantes, la lavadora debe limpiarse cada pocos meses - (Imagen Ilustrativa Infobae)
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El mantenimiento periódico de la lavadora se convirtió en una recomendación constante de fabricantes como LG, Haceb, Samsung y Whirlpool, que advierten sobre la acumulación de suciedad, residuos de detergente y moho dentro del electrodoméstico.

Aunque la lavadora cumple la función de limpiar la ropa, su interior también requiere atención regular para evitar olores desagradables y fallas en su funcionamiento.

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La importancia de este cuidado radica en que, con el uso diario, el tambor, los filtros y los compartimentos acumulan humedad y restos de jabón que favorecen la proliferación de bacterias y hongos. Sin una limpieza adecuada, estos residuos pueden afectar tanto el rendimiento del equipo como la frescura de las prendas lavadas.

Una mujer coloca una cortina de baño blanca con manchas anaranjadas dentro de una lavadora, junto a un frasco de antimoho.
Según fabricantes, revisar las mangueras evita reparaciones costosas - (Imagen Ilustrativa Infobae)

Con qué frecuencia conviene limpiar el equipo

Según las recomendaciones de los fabricantes, la limpieza de la lavadora debería realizarse cada mes para evitar que la suciedad se acumule de forma excesiva. Algunos modelos incluyen ciclos específicos para esta tarea, conocidos como Tub Clean, diseñados para eliminar residuos de detergente sin intervención manual.

Cuando el electrodoméstico no cuenta con esta función, los fabricantes sugieren revisar de manera mensual el tambor, el filtro de la bomba de drenaje, el dispensador de detergente, los filtros de entrada y las juntas de la puerta. Esta rutina reduce el riesgo de obstrucciones y contribuye a extender la vida útil del equipo.

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Pasos recomendados para la limpieza interna

Los fabricantes coinciden en un procedimiento de cinco pasos aplicable tanto a lavadoras de carga frontal como de carga superior:

  • Cajón del detergente: remojar en agua caliente con jabón para lavavajillas o vinagre, y frotar con un paño de microfibra y un cepillo de dientes para retirar la suciedad incrustada.
  • Filtro de drenaje: ubicarlo generalmente en la parte inferior del equipo, retirarlo y sumergirlo en agua caliente para eliminar pelusa y restos de detergente antes de volver a colocarlo.
  • Tambor: rociar con vinagre blanco y limpiar con un paño de microfibra, evitando el contacto frecuente con el empaque de goma para prevenir corrosión.
  • Empaque de goma: ejecutar un ciclo en vacío con bicarbonato de sodio a 90 grados Celsius (194 grados Fahrenheit), seguido de una limpieza con agua tibia y jabón, ya que esta zona concentra buena parte de los malos olores.
  • Exterior del equipo: en lavadoras de carga frontal, aplicar vinagre blanco o un spray antibacteriano, con productos específicos para acabados en acero inoxidable. En las de carga superior, utilizar el ciclo más caliente con vinagre blanco, pausar para dejar actuar la solución y finalizar con bicarbonato de sodio.
Una mano con guante blanco sostiene una botella de vidrio y vierte un líquido transparente sobre ropa azul y gris dentro de una lavadora.
Según fabricantes, el vinagre y el bicarbonato ayudan a mantener limpia la lavadora - (Imagen Ilustrativa Infobae)

Productos y hábitos que recomiendan los fabricantes

Entre las recomendaciones adicionales que comparten las distintas marcas destacan:

  • Utilizar vinagre blanco y bicarbonato de sodio como limpiadores básicos contra el moho y los olores.
  • Emplear jabón para lavavajillas para atacar hongos de forma temprana.
  • Evitar el uso excesivo de blanqueador, que puede dañar tanto el equipo como las prendas si no se enjuaga correctamente.
  • Realizar una limpieza de rutina al menos dos veces al año.
  • Revisar las configuraciones de ciclo de limpieza disponibles en cada modelo.
  • Usar percarbonato de sodio como alternativa más segura frente a los malos olores.
  • Combatir la cal con vinagre o pastillas específicas para prevenir daños por acumulación de sarro.
  • Ventilar el tambor y el cajón del detergente de forma periódica.
El botón secreto de las lavadoras permite limpiar el cajón para que tenga un mejor rendimiento. (LG)
Según fabricantes, dejar abierta la puerta reduce la formación de moho - (LG)

Cuidados adicionales para prolongar la vida útil

Los fabricantes también insisten en tres prácticas simples que reducen la necesidad de limpiezas profundas. La primera consiste en dejar la puerta abierta después de cada lavado, para que la humedad se evapore y no favorezca la formación de moho. La segunda recomienda el uso de detergentes de alta calidad, que generan menos residuos acumulados dentro del tambor.

La tercera práctica apunta a la inspección periódica de mangueras y conexiones, con el objetivo de detectar fugas u obstrucciones antes de que generen fallas mayores en el sistema de drenaje. Según los fabricantes, la combinación de estas rutinas de limpieza y revisión permite mantener el equipo en condiciones óptimas durante más tiempo, al mismo tiempo que se reduce el riesgo de reparaciones costosas asociadas al deterioro por falta de mantenimiento.

La diferencia entre una lavadora que funciona durante años sin inconvenientes y otra que desarrolla olores, obstrucciones o fallas prematuras no depende tanto de la calidad del equipo como de la constancia en su mantenimiento. Dedicar unos minutos al mes a esta tarea representa, en definitiva, una inversión menor frente al costo y la incomodidad que implica una reparación evitable.

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