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En qué se diferencian los autos eléctricos, híbridos y de rango extendido: cómo elegirlo

La elección depende de los trayectos y del acceso a carga: el eléctrico usa solo batería y el híbrido combina electricidad y combustión

Los autos eléctricos e híbridos utilizan energía eléctrica, aunque se distinguen por su sistema de propulsión, autonomía y forma de recarga. REUTERS/Vincent West/Foto de archivo

Los vehículos eléctricos e híbridos comparten componentes y aprovechan la energía eléctrica para mover el auto o reducir el consumo de gasolina, pero se diferencian por la fuente de energía, la autonomía y la necesidad de recarga.

La elección depende, sobre todo, del tipo de recorridos y de la posibilidad de cargar la batería. Un eléctrico puro funciona solo con electricidad; un híbrido combina un motor eléctrico con uno de combustión; y un eléctrico de rango extendido suma un generador a bordo para ampliar los viajes sin depender exclusivamente de la infraestructura de carga.

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La Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras de Estados Unidos (NHTSA) clasifica los vehículos electrificados en eléctricos a batería, eléctricos de pila de combustible e híbridos eléctricos, entre ellos los enchufables. Cada sistema puede adaptarse a hábitos distintos: desde trayectos urbanos previsibles hasta viajes frecuentes por carretera.

La conveniencia de cada tecnología depende de los trayectos habituales del conductor y de su acceso a puntos de carga. REUTERS/Santiago Fontes

Qué tipos de eléctricos hay

Los vehículos eléctricos a batería, conocidos como BEV, utilizan uno o varios motores eléctricos alimentados por una batería.

No tienen motor de combustión ni tanque de gasolina, por lo que deben conectarse a una fuente de carga cuando la batería pierde energía. Son una alternativa para personas que realizan trayectos diarios definidos y pueden cargar el vehículo en casa, en el trabajo o en puntos públicos.

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Asimismo, están los vehículos eléctricos de pila de combustible, o FCEV, que utilizan hidrógeno para producir electricidad dentro del vehículo.

Los vehículos eléctricos puros se desplazan solo con energía almacenada en baterías. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Su funcionamiento depende de la disponibilidad de estaciones de abastecimiento de hidrógeno, por lo que su conveniencia está vinculada a la infraestructura existente en cada ciudad o región.

Una tercera alternativa es el eléctrico de rango extendido, o EREV. Según explicó iCAUR, este sistema impulsa las ruedas mediante motores eléctricos, mientras que el motor de combustión genera electricidad cuando es necesario para alimentar el conjunto y ampliar la autonomía.

El sistema que incorporará el iCAUR V27 apunta a conductores que buscan una conducción eléctrica en el uso cotidiano, pero realizan viajes largos o prefieren contar con una fuente adicional de energía.

Los híbridos combinan un motor eléctrico con otro de combustión para alternar o complementar ambas fuentes de energía. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Qué tipos de híbridos hay

Los híbridos eléctricos convencionales, identificados como HEV, combinan gasolina y electricidad. La batería puede asistir al motor de combustión o mover el vehículo durante distancias cortas, y se recarga mientras el sistema funciona.

Dentro de esta categoría hay versiones microhíbridas, ligeras, medianas y completas, con distintos niveles de asistencia eléctrica, frenado regenerativo y conducción temporal solo con batería.

Los híbridos completos pueden apagar el motor de combustión durante algunas maniobras y utilizar la energía recuperada al frenar. Por eso pueden adaptarse a quienes circulan con frecuencia en ciudad, donde hay arranques, detenciones y tráfico.

La NHTSA agrupa los vehículos electrificados en modelos a batería, de pila de combustible e híbridos, incluidos los enchufables. REUTERS/Ralph Orlowski/File Photo

El frenado regenerativo recupera parte de la energía durante las desaceleraciones y la destina a la batería, aunque el vehículo también conserva frenos convencionales.

Los híbridos enchufables, o PHEV, incorporan una batería de mayor capacidad que puede conectarse a la red eléctrica. Cuando esa energía se agota, el motor de combustión permite continuar el recorrido con gasolina.

Son una opción para usuarios que pueden cargar el vehículo con regularidad y quieren realizar la mayor parte de sus traslados diarios en modo eléctrico, sin renunciar a viajar sin planificar cada parada de carga.

Los híbridos convencionales recargan su batería durante la marcha y pueden usar electricidad para asistir al motor de gasolina o avanzar durante trayectos breves. REUTERS/Annegret Hilse

Frente a un vehículo eléctrico puro, un EREV integra más componentes: batería, motores eléctricos y un motor de combustión que funciona como generador. iCAUR señaló que esa arquitectura requiere mantenimientos como cambios de aceite, filtros y revisión de sistemas auxiliares, además de controles del sistema eléctrico.

También puede aumentar el peso del vehículo y afectar la eficiencia, el comportamiento dinámico y el desgaste de los neumáticos.

El ahorro y la eficiencia dependen de la frecuencia de carga, la distancia recorrida, el estilo de conducción, el tráfico y el momento en que interviene el generador.

Para aprovechar el modo eléctrico, el hábito de carga sigue siendo central: el generador brinda flexibilidad, pero no reemplaza los beneficios de utilizar la batería de forma predominante.

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