La seguridad residencial está entrando en una nueva etapa: las cerraduras inteligentes ya no solo reemplazan la llave tradicional por códigos o huellas, ahora integran tecnologías avanzadas como el reconocimiento de las venas de la palma de la mano.
Esta innovación redefine el acceso al hogar, brindando mayor precisión en la verificación de identidad y fortaleciendo el control sobre quién entra y sale. La tendencia responde a una demanda creciente de soluciones capaces de proteger la privacidad, agilizar el acceso y supervisar el entorno en tiempo real.
Cómo son las cerraduras que reconocen las venas
El sistema de identificación vascular en la palma, implementado en los modelos DL50FVS Plus y DL20FVS Plus de la compañía, utiliza un escaneo infrarrojo que analiza el mapa interno de las venas, una “huella” imposible de replicar externamente.
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“El mapa vascular de cada persona es único, igual que la huella digital, pero protegido bajo la piel, lo que dificulta la suplantación”, comentó a la redacción Paola Rojas, gerente de marketing de EZVIZ Colombia.
A esta tecnología se suma el reconocimiento facial 3D con detección profunda, que modela el rostro en tres dimensiones para distinguir usuarios reales y evitar intentos de suplantación mediante fotos o videos. El desbloqueo se realiza en menos de un segundo, agilizando el acceso y reduciendo falsos positivos.
Cómo es la protección de datos con las cerraduras biométricas
Los datos recogidos por estos dispositivos se almacenan bajo estrictos protocolos internacionales de seguridad, incluyendo cifrado de extremo a extremo y cumplimiento de estándares ISO.
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Según Rojas, “todos los datos van encriptados desde el inicio hasta el final, y solo el propietario tiene acceso a su nube EZVIZ o a la memoria interna de la cerradura”. Además, la aplicación que gestiona la cerradura funciona únicamente con dispositivos autorizados, reforzando la privacidad.
Estas cerraduras inteligentes no solo abren puertas: incorporan cámaras de videovigilancia con campo de visión de 132° y videollamada bidireccional, permitiendo al usuario ver e interactuar con cualquier visitante desde la aplicación móvil, sin importar dónde se encuentre. Una pantalla interior a color de cuatro pulgadas facilita la visualización directa para todos los miembros del hogar.
La inteligencia artificial aplicada a la seguridad residencial permite que estos dispositivos detecten la presencia humana, identifiquen movimientos inusuales o situaciones de deambulación frente a la puerta y envíen alertas inmediatas al teléfono del usuario. Tecnologías como sensores de radar, visión nocturna y almacenamiento automático de imágenes o videos refuerzan la capacidad de monitoreo y proporcionan registros útiles ante cualquier incidente.
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La autonomía también se ha convertido en un aspecto clave para estas cerraduras. Muchas incorporan baterías recargables de larga duración, lo que elimina la necesidad de cableado permanente y facilita la instalación tanto en viviendas ya construidas como en proyectos nuevos. Además, la posibilidad de recargar la batería con fuentes externas brinda mayor tranquilidad ante posibles cortes de energía.
Este tipo de soluciones resulta cada vez más atractivo tanto para hogares como para pequeñas empresas, ya que su flexibilidad de instalación y adaptación responde a una variedad de necesidades de seguridad y control de acceso.
El estándar de acceso y control en los hogares conectados está cambiando. La combinación de tecnologías biométricas avanzadas, videovigilancia, alertas inteligentes y gestión remota transforma la puerta principal en un verdadero centro de control de la vivienda. El acceso ya no es solo un trámite físico, sino una experiencia integral de seguridad, supervisión y comunicación.
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Según explicó Rojas en diálogo con el equipo de redacción de Infobae, la evolución de la seguridad residencial apunta hacia soluciones que combinan diversas tecnologías, permitiendo a los usuarios gestionar el acceso a sus hogares con mayor confianza e información.
En este contexto, la palma de la mano y otros rasgos biométricos avanzan como nuevas llaves digitales, abriendo el camino hacia una era en la que el acceso y el control del hogar se redefinen a partir de la innovación tecnológica.
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