Si de repente te quedas sin electricidad en casa, puedes recurrir a una batería portátil o power bank para cargar el celular. Conviene mantener siempre cargados estos dispositivos, ya que ante ciertas emergencias resultan muy útiles.
Ten presente, además, que las baterías portátiles tienen una capacidad limitada. El concepto clave para entenderla es el de miliamperios hora (mAh): ese dato indica cuántos dispositivos se pueden cargar y cuántas veces, explicó Gift Campaign.
Los teléfonos tienen baterías de alrededor de 3.000 mAh, mientras que los modelos más antiguos rondan los 1.000 mAh. Una batería portátil de 7.200 mAh, por ejemplo, permite cargar dos teléfonos completos o uno dos veces antes de necesitar recarga.
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La mayoría de los power banks incluye algún indicador del nivel de carga, por lo general cuatro luces LED en las que cada una equivale al 25% de la capacidad total.
Al estrenar uno de estos dispositivos, el primer paso es leer el manual ya que ahí se especifica si conviene cargarlo por completo antes del primer uso o si es preferible aprovechar la energía que trae de fábrica.
Cómo cargar correctamente una batería portátil
Para cargar correctamente una batería portátil, explica el blog recién mencionado, no es necesario conectarla a la corriente hasta que llegue al 100% de su capacidad. Con alcanzar el 80% es suficiente para garantizar una mayor vida útil al dispositivo.
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Del mismo modo, evita que la carga caiga por debajo del 25% antes de enchufarlo. Estas son recomendaciones generales: si ocurre una o dos veces, el daño no será significativo.
La frecuencia de carga dependerá del uso que le des. Si no utilizas la batería externa con regularidad, lo ideal es cargarla cada dos o tres meses.
Antes de hacerlo, comprueba el nivel de carga para saber hasta dónde necesitas recargarla, ya que estos dispositivos se descargan de forma gradual cuando están en desuso.
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El tiempo de carga de un power bank es considerablemente mayor al de otros dispositivos de uso cotidiano, como un teléfono inteligente o un smartwatch.
Según el modelo, puede oscilar entre dos y diez horas para completar la carga. Ese tiempo depende tanto de la capacidad total en mAh como de la capacidad de carga, que se mide en amperios y suele ubicarse entre 1,0 y 3,0 A.
Muchos power banks cuentan con varios puertos USB. El más rápido será siempre el de mayor capacidad en amperios. Sin embargo, evita usar cargadores de terceros o de baja calidad, ya que pueden dañar el dispositivo.
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Por la misma razón, es preferible conectarlo a un enchufe de pared antes que a una computadora mediante cable USB: la carga por USB será notablemente más lenta.
Qué otras alternativas considerar si no tengo baterías portátiles
Si no tienes un power bank a mano, existen otras opciones para mantener el celular con carga.
La más sencilla es conectarlo a una computadora o laptop mediante un cable USB: aunque la carga será más lenta que con un enchufe de pared, es una solución práctica en situaciones de emergencia.
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Algunos televisores modernos también cuentan con puertos USB que permiten cargar dispositivos de la misma manera.
Otra alternativa es la carga inversa, una función disponible en varios modelos de teléfonos inteligentes que permite transferir energía de un celular a otro mediante un cable o de forma inalámbrica.
Para usarla, el dispositivo que cede la energía debe tener batería suficiente y la función debe estar habilitada en los ajustes del equipo.
Si en tu casa funciona la electricidad con normalidad, utiliza el cargador de tu celular. Esta opción es la más sana para la salud de tu batería.
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