Comprar un smartphone de segunda mano puede exponer a los usuarios a importantes riesgos de seguridad digital si no se toman medidas preventivas.
Ante el auge de estos dispositivos como opción asequible en el mercado, la empresa de ciberseguridad ESET advierte sobre los desafíos y vulnerabilidades asociados a la adquisición de móviles usados, una práctica que crece en fechas especiales o cuando el precio de los modelos nuevos resulta inaccesible.
Riesgos de comprar un teléfono usado
Uno de los peligros más frecuentes radica en el software obsoleto. Muchos teléfonos de segunda mano no reciben actualizaciones por parte del fabricante, lo que impide corregir vulnerabilidades descubiertas por expertos o aprovechadas por atacantes. Estos dispositivos quedan sin parches de seguridad, lo que los hace susceptibles a ataques que buscan explotar fallas conocidas en el sistema operativo.
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El segundo gran riesgo es la posible presencia de malware. Un propietario anterior podría haber instalado, de forma consciente o accidental, aplicaciones maliciosas diseñadas para robar información personal, monitorear llamadas y mensajes o incluso suscribir el móvil a servicios de pago no autorizados.
El objetivo de este software suele ser obtener ingresos ilícitos a través del robo de datos personales o financieros, facilitando fraudes y extorsiones digitales. La detección temprana es clave para evitar consecuencias económicas y de privacidad.
Por otra parte, existen dispositivos usados que no han pasado por procesos de reacondicionamiento rigurosos. La ausencia de controles técnicos en el reacondicionamiento puede dejar expuesto el teléfono a los riesgos mencionados, sin garantía de funcionamiento óptimo ni protección mínima.
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Cómo reducir los riesgos antes de la compra
La investigación previa es fundamental al momento de elegir un dispositivo de segunda mano. Es importante adquirir móviles en sitios o con vendedores que presenten buenas referencias y cuenten con ofertas legítimas. La empresa aconseja exigir una garantía mínima de un año como condición para asegurar la calidad del producto.
Martina López, investigadora de seguridad informática de ESET Latinoamérica, advierte sobre la importancia de evitar dispositivos con jailbreak o root, ya que suelen tener desactivadas funciones críticas de seguridad.
Esto los convierte en blancos fáciles para amenazas digitales. Asimismo, la asistencia técnica de los fabricantes suele cubrir solo los terminales lanzados en los últimos dos o tres años, por lo que conviene verificar la antigüedad antes de concretar la compra.
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Primeros pasos tras adquirir un móvil usado
Una vez adquirido el dispositivo, la compañía sugiere realizar un restablecimiento completo de fábrica. Esta acción elimina todos los datos, aplicaciones y configuraciones previas, eliminando rastros del propietario anterior. Es fundamental también actualizar el sistema operativo y todas las aplicaciones a sus versiones más recientes y activar las actualizaciones automáticas para recibir parches de seguridad de manera continua.
El análisis inicial del teléfono debe incluir la búsqueda de indicios de malware. Se recomienda prestar atención a señales como la aparición de ventanas emergentes, anuncios no solicitados, aplicaciones desconocidas, bajo rendimiento o consumo excesivo de batería. Ante estos síntomas, instalar una solución de seguridad confiable puede ayudar a detectar y eliminar amenazas.
Prácticas recomendadas para la seguridad continua
Para proteger la información y reducir riesgos en el uso diario, se aconseja configurar un método de autenticación seguro, como PIN, contraseña o biometría, y activar el bloqueo de pantalla. Realizar copias de seguridad automáticas en la nube permite recuperar datos ante pérdida o robo del dispositivo.
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Eliminar aplicaciones innecesarias reduce la superficie de ataque y activar el cifrado del móvil incrementa la protección de los datos almacenados. La autenticación multifactor es otra herramienta clave para acceder a cuentas y aplicaciones sensibles.
Mantener el Bluetooth y el Wi-Fi apagados cuando no se utilicen impide accesos no autorizados al dispositivo. Revisar los permisos concedidos a cada aplicación resulta esencial: solicitudes excesivas de acceso deberían encender alertas de seguridad.
Descargar solo aplicaciones desde tiendas oficiales y desarrolladores reconocidos limita la exposición a programas maliciosos. Además, la vigilancia frente a mensajes y correos electrónicos sospechosos ayuda a evitar ataques de phishing: en caso de dudas, se recomienda contactar al remitente por vías alternativas antes de abrir enlaces o archivos adjuntos.
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Finalmente, se desaconseja el uso de redes Wi-Fi públicas sin protección adicional como una VPN, para evitar la interceptación de datos por parte de terceros.