El reciente aumento en la inversión en investigación y desarrollo (I+D) de Apple ha marcado un punto de inflexión en la estrategia de la compañía. Por primera vez en tres décadas, la empresa destina más del 10% de sus ingresos a este rubro, un movimiento que no solo la acerca a otras gigantes tecnológicas, sino que también refleja una nueva urgencia: fortalecer su posición en la carrera global por la inteligencia artificial.
Por qué Apple acelera en I+D
Según datos de CNBC, durante el último trimestre fiscal, Apple destinó el 10,3% de sus ingresos a I+D, un salto considerable respecto al 9% de hace un año y al 7,6% del trimestre anterior.
Este crecimiento resulta llamativo si se considera la tradicional cautela de la empresa en este tipo de inversiones. En 2016, la cifra anual rondaba los 10 mil millones de dólares, en 2020 alcanzó los 18.800 millones y en 2025 llegó a los 34.500 millones.
PUBLICIDAD
El ritmo de crecimiento del gasto en I+D supera el de sus ventas. Mientras los ingresos aumentaron un 17% —el mayor incremento trimestral desde 2021—, la inversión en I+D creció casi un 34% respecto al año anterior. Este dato la ubica en el mismo rango de crecimiento anual en I+D que otras grandes tecnológicas como Google, Microsoft, Meta y Amazon, según el análisis de medios financieros estadounidenses.
Cómo cambia la llegada de un nuevo CEO el futuro de Apple
La compañía se encuentra en un momento de transición histórica, ya que Tim Cook, tras quince años al mando, se prepara para dejar su puesto de CEO. Su gestión ha estado marcada por una eficiencia extrema y una marcada prudencia en grandes desembolsos.
Sin embargo, el anuncio de la llegada de John Ternus como nuevo consejero delegado a partir del 1 de septiembre anticipa una etapa con apuestas más agresivas en áreas estratégicas como la inteligencia artificial, la robótica y nuevos dispositivos.
PUBLICIDAD
Este cambio en la dirección coincide con el incremento de la inversión en innovación y una clara aceleración interna. Analistas como Gene Munster describen una “sensación de urgencia” dentro de Apple para acelerar el desarrollo de productos y servicios impulsados por IA, en un contexto donde OpenAI y otras firmas ya han marcado el ritmo del sector.
Las razones detrás del salto en I+D
El detonante principal de este aumento radica en la nueva carrera global por dominar la inteligencia artificial, según un análisis de CNBC. Apple, que hasta ahora había preferido mantener márgenes elevados y evitar grandes inversiones en infraestructuras, se ha visto obligada a aumentar su apuesta para no perder terreno frente a sus competidores.
El gasto en I+D se percibe como una respuesta directa a la presión del mercado y a la necesidad de acelerar la innovación interna.
PUBLICIDAD
Esta tendencia recuerda al período de principios de los 2000, cuando la compañía incrementó su inversión en I+D tras el estallido de la burbuja tecnológica y el lanzamiento del iPod. Sin embargo, la escala actual es mucho mayor: en 2003, Apple invirtió 471 millones de dólares en I+D con ingresos de 6.210 millones, cifras que hoy equivalen a los ingresos de una sola semana para la empresa.
Aunque Apple no detalla públicamente todos sus proyectos, se sabe que parte del presupuesto se destina al desarrollo de productos relacionados con la inteligencia artificial, actualizaciones de Siri y nuevas líneas de dispositivos inteligentes.
Según Bloomberg, la empresa trabaja en tres nuevos “wearables” centrados en IA: unas gafas inteligentes, un colgante y AirPods con cámara.
PUBLICIDAD
Otro aspecto relevante es la colaboración con Google, cuyo sistema Gemini será parte de la próxima actualización de Siri y otras funciones de IA de Apple, mostrando una estrategia híbrida entre desarrollo propio y alianzas con terceros.
Aunque el gasto en capital (capex) de Apple sigue siendo menor que el de sus rivales —4.300 millones de dólares en los últimos dos trimestres, frente a los cientos de miles de millones anuales de Google, Amazon, Meta y Microsoft—, el enfoque está puesto en el talento y el desarrollo de tecnología propia.
No obstante, el historial de Apple recuerda que grandes inversiones no siempre se traducen en productos revolucionarios para el mercado. Ejemplo de ello fue el Apple Car, un proyecto que absorbió 10 mil millones de dólares en una década antes de ser cancelado. Así, aunque el mayor gasto en I+D es una señal de dinamismo y ambición, no garantiza por sí solo el éxito comercial o la aparición de un nuevo “iPhone”.
PUBLICIDAD