Una vulnerabilidad crítica en el popular programa de compresión WinRAR sigue siendo explotada activamente por grupos de ciberdelincuentes, meses después de haber sido descubierta. El fallo, identificado como CVE-2025-8088, permite a los atacantes tomar el control de sistemas Windows y desplegar distintos tipos de malware, poniendo en riesgo la seguridad de los usuarios.
WinRAR y la vulnerabilidad CVE-2025-8088: cómo funciona el ataque
El origen del problema reside en un fallo de path traversal que utiliza Alternate Data Streams (ADS), una función propia del sistema de archivos NTFS de Windows. Aprovechando esta técnica, los atacantes pueden escribir archivos maliciosos en cualquier ubicación del sistema, incluso en carpetas sensibles como la de inicio de Windows.
Cabe indicar que esto les permite mantener la persistencia del malware, incluso después de reiniciar el equipo.
La vulnerabilidad fue inicialmente detectada por investigadores de la empresa de ciberseguridad ESET, quienes alertaron sobre su explotación práctica en ataques reales. Sin embargo, según un informe reciente del Google Threat Intelligence Group, los ataques no solo continúan, sino que han aumentado, lo que obliga a extremar las precauciones.
Método de ataque y recomendaciones de seguridad
Google detalla que el método más común consiste en ocultar un archivo malicioso dentro del ADS de un archivo señuelo incluido en un archivo comprimido. Mientras la víctima abre un documento aparentemente inofensivo —por ejemplo, un PDF—, WinRAR extrae de forma silenciosa el contenido oculto.
Este contenido puede contener ejecutables o scripts que se ejecutan automáticamente al iniciar sesión, facilitando el acceso de los atacantes al sistema.
Los expertos señalan que parte del éxito de esta campaña se debe a que el exploit se ha comercializado en el mercado negro, permitiendo que incluso ciberdelincuentes con pocos conocimientos técnicos puedan aprovechar la vulnerabilidad.
Cómo proteger tu PC de ataques a través de WinRAR
Ante la persistencia de esta amenaza, los especialistas en ciberseguridad recomiendan tomar una serie de medidas básicas:
- Extremar la precaución al abrir archivos comprimidos, especialmente de remitentes desconocidos.
- Mantener el sistema operativo y todas las aplicaciones, incluido WinRAR, actualizados a la última versión.
- Utilizar siempre un antivirus activo y actualizado, capaz de detectar y bloquear archivos maliciosos.
La vulnerabilidad CVE-2025-8088 demuestra la importancia de la prevención y la actualización constante en un entorno donde las amenazas evolucionan rápidamente y pueden aprovecharse incluso de herramientas ampliamente utilizadas como WinRAR.
WinRAR: el software clave para comprimir y proteger archivos
WinRAR es un programa de compresión y descompresión de archivos ampliamente utilizado en sistemas Windows. Su función principal es reducir el tamaño de archivos y carpetas para facilitar su almacenamiento y envío, permitiendo empaquetar múltiples documentos en un solo archivo comprimido con formatos como .rar o .zip.
Además, WinRAR puede extraer el contenido de archivos comprimidos, facilitando la gestión de grandes volúmenes de información y optimizando el espacio en disco.
Otra característica relevante de WinRAR es su capacidad para proteger archivos con contraseña y cifrado, lo que añade una capa de seguridad al compartir datos sensibles. Gracias a su interfaz sencilla y sus funciones avanzadas, el compresor de archivos se ha convertido en una herramienta esencial tanto para usuarios domésticos como para empresas que requieren manejar grandes cantidades de archivos de forma eficiente y segura.
Cómo actúa el malware: todo lo que debes saber
El malware es un tipo de software malicioso diseñado para infiltrarse, dañar o robar información de un sistema informático sin el consentimiento del usuario. Existen diferentes formas de malware, como virus, troyanos, gusanos, spyware, ransomware y adware, cada uno con objetivos y métodos de ataque específicos. Su presencia puede causar desde la ralentización del equipo y la pérdida de datos hasta el secuestro de archivos o el robo de información personal y financiera.
Generalmente, el malware se propaga a través de archivos adjuntos en correos electrónicos, descargas inseguras, enlaces sospechosos o dispositivos extraíbles infectados. Una vez dentro del sistema, puede operar de manera silenciosa o evidenciarse con errores, ventanas emergentes o bloqueos.