San Benito, el joven que decidió abandonar los privilegios de su familia para buscar a Dios y terminó creando una forma de vida
Siguiendo una convicción interior pasó décadas aislado en una cueva que se convertiría en el escenario de una de las experiencias espirituales más intensas del cristianismo occidental. Cuando se supo de sus prácticas, numerosos discípulos comenzaron a reunirse en torno suyo y, poco a poco, organizó pequeñas comunidades y se convirtió en el líder espiritual de un nuevo modo de existencia que contemplaba la oración, el trabajo manual, el estudio, el descanso, el silencio y la fraternidad