“El primero que se va espera al otro”: la promesa entre una madre y su hijo, y la tragedia que le cambió el sentido a todo
Laura Padula creyó que el diagnóstico de cáncer de mama a los 35 años era lo peor que le podía pasar. Pronto comprendió que no: la noche del 7 de agosto de 2011 su hijo mayor, Santiago, falleció de manera abrupta. En un capítulo de Voces, el testimonio de una mujer que pensó en quitarse la vida y que descubrió que hay cosas por las que vivir. “¿Si en vez de muerte, en mi casa hay vida?”, imaginó