Los espeluznantes crímenes y la nueva vida del adolescente que descuartizó a toda su familia con un sable samurái
El 1° de abril de 2000, España se vio sacudida por uno de los crímenes más espeluznantes de su historia. José Rabadán, un amable y educado joven de 16 años, se despertó a la mañana, tomó el sable que le había regalado su padre y lo mató, luego descuartizó a su madre y finalmente acuchilló a su hermana, una nena con síndrome de Down. Lo llamaron “el asesino de la katana”

Satanismo, un sable y una atroz masacre: el “niño mimado” que asesinó a su familia para cambiar de vida
Los Rabadán eran una familia tipo española. Pero hace 20 años, su historia entraría en las crónicas policiales más escalofriantes de Europa. José tenía 16 años cuando con frialdad y violencia masacró a sus padres y su pequeña hermana. Lo llamaron "el monstruo de la katana" y confesó sentir pasión por Satán. Su nueva vida en libertad después del horror
