El ingeniero que el sistema financiero necesita y que casi no existe
Las entidades financieras terminan formando internamente a estos perfiles, un proceso que puede extenderse durante uno o dos años, generando costos que rara vez se reflejan en un balance, pero que impactan directamente sobre la velocidad de innovación, la resolución de incidentes y la capacidad de responder a un entorno regulatorio cada vez más exigente