Parecía una dulce anciana, pero enterraba a sus huéspedes en su jardín de hortalizas: la caída inesperada de una asesina serial
Dorothea Puente aparentaba más edad de la que tenía. Su pensión Los Samaritanos, destinada a adultos bajo cuidado del Estado, tenía fama de tratarlos muy bien. Mientras tanto, cobraba los cheques de un tendal de víctimas. Un error mínimo la dejó en evidencia

Quién fue Dorothea Puente, la casera que drogaba a sus inquilinos, los asesinaba y enterraba en el jardín de su pensión
Una mujer de apariencia intachable llevó adelante una red de crímenes durante años en California, aprovechándose de personas en situación de vulnerabilidad
