Les donó un campo a sus sobrinas, se enfermó, una de ellas le negó ayuda y la Justicia revocó la cesión por “ingratitud”
Un hombre soltero y sin hijos donó en 2007 un campo a sus sobrinas. Años después cayó en una situación de vulnerabilidad económica y le pidió ayuda a una de las beneficiarias mediante una carta documento. Como la mujer respondió de manera tardía e insuficiente, un juez hizo lugar a la demanda y revocó la donación respecto de su parte por considerar acreditada la ingratitud