Las seis claves de la condena al femicida de Lola Chomnalez: del ADN a la inverosímil versión del asesino

Por qué la Justicia uruguaya encontró culpable a Leonardo David Sena del “homicidio muy especialmente agravado” de la adolescente argentina de 15 años ocurrido en diciembre de 2014 en una playa

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Lola Luna Chomnalez tenía 15 años
Lola Luna Chomnalez tenía 15 años

Tuvieron que pasar 9 años, 3 meses, y 17 días para que la familia de Lola Luna Chomnalez (15) pueda ver sentenciado al femicida de su hija gracias a la tenacidad de una genetista. Este miércoles, La Justicia uruguaya condenó a 27 años y medio de prisión a Leonardo David Sena por el crimen de la adolescente argentina asesinada en diciembre de 2014 en una playa de Barra de Valizas. El ADN fue la piedra basal para hallar el homicida, pero no la única clave del caso.

Sena fue hallado culpable y condenado como autor penalmente responsable de un delito de “homicidio muy especialmente agravado” por el juez Juan Giménez Vera, quien tomó en cuenta las siguientes evidencias para emitir la sentencia. Según el magistrado, “los distintos aportes han permitido trazar una aproximación a lo ocurrido, pero no logran el cuadro más próximo y completo sin la yuxtaposición del resto de las probanzas”.

  • La presencia del ADN de Sena: Se encontró el ADN de Sena Cabrera en las manchas de sangre depositadas en las pertenencias de Lola, específicamente en un DNI y en una toalla, lo que indica un contacto directo con los objetos de la víctima.

Para el juez, “la recolección en la escena del hecho de material genéticamente útil para la identificación humana dio cuenta de la presencia de un único perfil masculino, y que hoy, científicamente sabemos que corresponde a Sena Cabrera, quien ha brindado una versión respecto al modo en que su sangre llegó a la toalla y al DNI de Chomnalez Belmonte, pero negando su vinculación con su muerte”.

Por eso, el magistrado se pregunta y se responde: “¿Es lógico que alguien haya trasladado la mochila con sangre de la víctima en su DNI y en la toalla hasta el sitio donde Sena Cabrera dice haberla encontrado, para que éste la encuentre, abra, deposite involuntariamente su material genético justo sobre el de la adolescente en una de las manchas, para luego retornarla hasta las adyacencias en donde fue ubicado el cuerpo, y esconderla mediante su enterramiento? La respuesta negativa se impone bajo el tamiz de la sana crítica que rige la valoración probatoria”.

Los padres de Lola (Martín Rosenzveig)
Los padres de Lola (Martín Rosenzveig)
  • La declaración de Sena Cabrera: En su indagatoria, el ahora condenado admitió haber encontrado la mochila de Lola y haber sustraído dinero de ella. Esta acción sucedió en el marco temporal concordante, pero no físicamente con el momento de la muerte de la adolescente, contradiciendo la posibilidad de que la mochila hubiese sido movida por otra persona luego del homicidio.

Según el fallo, a Lola la mataron entre las 15 y las 16 horas del 28 de diciembre de 2014 y, cuando ello sucedió, llevaba su mochila. Sena tuvo su horario de descanso laboral de 14 a 18 y dice haber encontrado el bolso a dos cuadras de la bajada del balneario Barra de Valizas, por su calle principal. “Las declaraciones exculpatorias de Sena Cabrera no pueden admitirse, pues Chomnalez Belmonte tuvo dominio de la mochila hasta su muerte”, dijo el juez.

Y subrayó: “La sustracción de dinero por parte del prevenido, que confesó en su primera declaración indagatoria, pudo o no ser el factor movilizador para el abordaje. Lo concreto es que, a juicio de este decisor, la agresión que culmina con la muerte de Lola Chomnalez antecedió al hurto, en cuya comisión se deposita el material genético en forma conjunta de víctima y victimario”.

  • Análisis criminalístico y médico: La secuencia de hechos reconstruida a partir de las evidencias sugiere una agresión en escala ascendente hacia Chomnalez Belmonte, culminando en su muerte por asfixia mecánica. Las pruebas reflejan que Sena Cabrera cometió el homicidio antes de sustraer los objetos de la mochila.
Lola fue asesinada el 28 de diciembre de 2014
Lola fue asesinada el 28 de diciembre de 2014

“Primero se produjo el golpe a nivel del cráneo, luego las múltiples lesiones cortantes en el cuello, que no buscaron otra cosa que el imperio de su voluntad criminal, para seguidamente alcanzar su propósito a través de la sofocación. El fin perseguido y, lamentablemente, logrado, fue la muerte”, consideró el magistrado.

  • Absurdo en la versión de Sena Cabrera: La supuesta coincidencia temporal y la descripción de cómo su sangre y la de Chomnalez Belmonte terminaron mezclándose en las pertenencias de la víctima se consideró inverosímil. Su explicación de un accidente laboral coetáneo en el supermercado (dijo que se lastimó el dedo y usaba una curita cuando halló la mochila para robar) fue desestimada frente a la evidencia genética directa y las circunstancias del crimen.

“El estado de inocencia que acompaña a toda persona a quien se le atribuye la participación en la comisión de un delito, se encuentra francamente ausente en el caso de Sena Cabrera a partir del elenco de probanzas allegadas a la causa y que contradicen su versión. La mochila de Lola Chomnalez, no pudo estar al mismo tiempo donde fue ubicado su cuerpo y donde él dice que la encontró”, destacó el juez.

  • Evaluación de la peligrosidad: Basándose en el análisis del crimen y los antecedentes penales de Sena Cabrera, el juez determinó un nivel significativo de peligrosidad, conduciendo a la determinación de la pena impuesta.
Pasaron más de 9 años del crimen
Pasaron más de 9 años del crimen
  • Antecedentes penales: Se consideraron los antecedentes penales de Sena Cabrera como un factor adicional para evaluar su conducta criminal y la peligrosidad, fundamentando la severidad de la sentencia.

El caso

Lola viajó a Barra de Valizas el sábado 27 de diciembre de 2014 y se alojó en la casa de su madrina. Al día siguiente, la adolescente desapareció cuando salió a caminar por la playa y dos días después fue encontrada asesinada a unos cuatro kilómetros de la casa, en una zona de médanos.

Durante la investigación del crimen de Lola se encontró en la mochila y en el DNI de la adolescente un perfil de ADN que correspondía a un hombre. Desde el crimen, los peritos de la Policía Científica hicieron cotejos de material genético con cada uno de los presos y de los nuevos ingresados al sistema carcelario por otras causas, y así llegaron al familiar de Sena.

Fue la genetista Natalia Sandberg quien no cesó hasta encontrar el match. A la profesional se le ocurrió una idea que destrabaría la causa: hacer un análisis de ese ADN por separado. Es decir, discriminar la línea paterna de la materna de su composición.

La playa de Barra de Valizas
La playa de Barra de Valizas

Así, cuando cotejó la muestra con la línea paterna, el resultado otra vez no fue el esperado. Entonces, propuso avanzar por el lado materno y descubrió, luego de compararlo con todo el banco de datos, que el ADN del supuesto agresor de Lola coincidía con el de un hombre que estaba preso por otra causa, pero sólo tenía vínculo por su madre.

Ese hombre era medio hermano del hoy condenado. La madre de ambos declaró ante la Policía que había tenido 11 hijos, y entre ellos aportó el nombre de Leonardo David Sena. Ya con una identidad y un lugar algo delimitado, el cerco comenzó a hacerse más pequeño.

Sena ya que tenía antecedentes por violación y violencia, pero no estaba en el sistema su ADN porque este registro se creó en 2012, y los delitos los había cometido en 2003 y 2009. La Justicia lo allanó y se negó a realizar la prueba genética. Con orden del juez, los policías se llevaron un cepillo de dientes y así lo cotejaron con las muestras del crimen de Lola. El resultado fue positivo. Fue en 2022.