Detuvieron a cuatro personas por las amenazas de muerte a la familia de Sergio Massa

Según pudo confirmar Infobae, se trata de tres hombres y una mujer de entre 26 y 56 años. Los arrestos se concretaron en la ciudad de Buenos Aires, Chaco y dos en Córdoba

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Malena Galmarini y Sergio Massa
Malena Galmarini y Sergio Massa

Este viernes por la mañana, y por orden de la jueza electoral federal María Servini, agentes del área de Cibercrimen y del Departamento Unidad de Investigación Antiterrorista de la Policía Federal Argentina (PFA) encabezaron operativos simultáneos en distintos puntos del país y procedieron a la detención de cuatro sospechosos de ser los autores de las amenazas de muerte a Sergio Massa, candidato a presidente de Unión por la Patria, su esposa Malena Galmarini y los dos hijos que tienen en común.

Según confirmaron fuentes judiciales a Infobae, los arrestos se concretaron en la ciudad de Buenos Aires y en las provincias de Chaco y Córdoba. Uno de los procedimientos se llevó a cabo en un departamento del barrio porteño de Villa Devoto. Allí, los efectivos detuvieron a una mujer de 56 años identificada como S.B. Otro operativo se produjo en el barrio La Loma de la ciudad chaqueña de Resistencia. En ese caso, el aprehendido fue F.Z., de 26 años.

Los acusados restantes son oriundos de Córdoba. Se trata de F.M. y E.M., de 29 y 27 años, respectivamente. Al primero lo capturaron en un domicilio de la capital provincial. Al otro, en Jesús María, de acuerdo a lo informado por las fuentes a este medio. En total, en los allanamientos, además, los agentes de la PFA secuestraron seis teléfonos celulares y una computadora.

Uno de los sospechosos detenidos por las amenazas de muerte a la familia de Sergio Massa

La investigación que encabeza la jueza Servini se produjo luego de que el pasado 3 de noviembre dos cuentas de TikTok viralizaran los números de teléfono personales del actual ministro de Economía de la Nación, de la titular de AySA y de los hijos del matrimonio, tras lo que la familia comenzó a recibir amenazas de muerte. Ante ese escenario, la magistrada dispuso la custodia permanente para Galmarini y sus hijos de 18 y 21 años.

Luego de los arrestos de este viernes, las autoridades aclararon que “se prosigue con la investigación a fin de establecer y analizar más de 20 perfiles que también habrían publicado información sensible” relacionada a Massa y su familia.

Los arrestos se produjeron en la ciudad de Buenos Aires y en las provincias de Chaco y Córdoba

Estas detenciones se producen una semana después de que cayera un sospechoso por las múltiples amenazas de bomba a la Casa Rosada, el Congreso y las estaciones de trenes, además de los mensajes intimidatorios que enviaban a altos funcionarios del Gobierno nacional, entre ellos, el propio Massa. Se trata de F.M.M.R., de 18 años.

A F.M.M.R. lo habían detenido el jueves pasado en el domicilio de la localidad bonaerense de Lavallol, partido de Lomas de Zamora, donde reside junto a su padre, un ex efectivo de la Policía Bonaerense. En aquella ocasión, ante los agentes que lo allanaron había confesado ser el autor de las amenazas y señaló que lo había hecho porque estaba “peleado con el sistema”. Además, les dijo a los efectivos que pertenecía a una organización llamada “Mafia del Hentai”.

Sin embargo, al momento de ser indagado por el juez Julián Ercolini, titular del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal N°10, optó por el silencio, confirmaron fuentes judiciales a Télam.

F.M.M.R. está imputado por el delito de amenazas para alarmar o amedrentar a una o más personas, agravadas por haber sido anónimas e intimidación pública. Ercolini rechazó un pedido de excarcelación presentado por su defensa. Continuará tras las rejas mientras avanza la investigación.

Amenazas de bomba al búnker de Massa

Aquellos llamados intimidatorios fueron dirigidos contra la Casa de Gobierno, estaciones de trenes y subtes porteños y despachos de jueces y funcionarios, entre otros lugares. En el marco de la causa, habían sido detenidos otros dos sospechosos, pero ya fueron liberados por falta de mérito tras las audiencias indagatorias.

Frente al magistrado, ambos explicaron que no tienen relación con las amenazas. Dijeron que habían vendido las líneas T-Phone de telefonía móvil digital de la empresa Telecentro utilizadas para hacer las amenazas de bomba y negaron cualquier tipo de vínculo con F.M.M.R.