Caso Próvolo: la Fiscalía pide 25 años de prisión para la monja Kumiko Kosaca y su defensa la absolución

El caso salió a la luz en 2016. Desde ese entonces comenzaron las investigaciones que hoy se encuentran en últimas instancias para analizar las sentencias finales de los acusados

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El hecho lleva siendo investigado más de 7 años
El hecho lleva siendo investigado más de 7 años

Tras la causa que impactó a la provincia de Mendoza y que acusa a una monja del Instituto Próvolo de abusar sexualmente a menores de edad en el 2016, hoy se evalúa la condena que deberá atravesar la imputada, identificada como Kumiko Kosaka.

La etapa de réplicas y dúplicas tras los alegatos finalizó en las últimas horas. Se vivió un juicio tenso tras el pedido de la fiscalía por 25 años de prisión, sobre el pedido de la defensa que exigió la absolución.

Tras el cierre de esta etapa ahora iniciará otra instancia en la cual será juzgada otra causa que tiene como imputadas a la monja Asunción Martínez, a la ex representante legal del lugar, a ex directoras de la institución y la psicóloga, entre otras acusadas.

El debate se reiniciará con estas acusaciones el 14 de agosto y aún no hay fecha probable de sentencia aunque estiman será en octubre, informó Télam según pudo averiguar a través de la querella.

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Fue a mediados de mayo que la fiscalía de Delitos Contra la Integridad Sexual pidió 25 años de prisión para la primera acusada y 10 de inhabilitación para ejercer cargos en albergues educativos donde asistan menores, todo a razón de la causa que investiga las responsabilidades por los abusos sexuales que salieron a la luz en noviembre de 2016 en dicha institución que tiene como alumnos niños y adolescentes sordomudos.

Así lo requirió el jefe de fiscales de esa unidad, Alejandro Iturbide, al alegar ante el Tribunal compuesto por la jueza Gabriela Urciuolo; Belén Salido y Belén Renna, en el Polo Penal Judicial, en el tercer juicio por estos hechos.

En tanto, las querellas se sumaron al pedido y el abogado Sergio Salinas (ONG Xumek) sentenció que estaba de acuerdo con dicha condena debido a “la acumulación de los delitos que representa ese combo de causas por cuatro víctimas”, de las cuales se resguarda la identidad para cuidarlos debido a su minoría de edad.

La monja esta acusada por ser autora, partícipe y encubridora
La monja esta acusada por ser autora, partícipe y encubridora

“Esta investigación llevó siete años. Esto comienza en noviembre de 2016, cuando una chica, que fue llamada como la testigo de identidad reservada número 1, realizó una denuncia con una lengua de señas muy precaria”, recordó el letrado sobre los inicios de la causa.

“Con los meses de investigación empezamos a notar que había una monja que era mala y con el tiempo nos dimos cuenta de que no era una monja mala en término de malicia, era una persona con indicadores de abuso sexual y que hacía propiamente ella los abusos”, agregó Salinas haciendo referencia a Kosaka.

En este marco, este lunes 24 de julio, tras 17 jornadas hábiles, finalizaron los alegatos en donde los defensores de la acusada, Carlos Varela Álvarez y otros letrados, pidieron su absolución justificada a través de la siguiente sentencia: “Se ha podido establecer la debilidad de las acusaciones basadas en contradicciones, hechos imposibles, mentiras, derivados esencialmente de la contaminación a que han sido expuestos muchos de los testigos y denunciantes”, sostuvieron mediante un comunicado.

Este debate, a diferencia del anterior, contuvo tres causas acumuladas, por lo que se prevé un alegato por cada una de ellas. En dos de los expedientes la única imputada es Kosaka, quien tiene acusaciones como autora, partícipe y encubridora, mientras que las otras ocho imputadas están acusadas solamente como partícipes en comisión, por omisión.

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El primer juicio fue un abreviado el 25 de septiembre de 2018, cuando el monaguillo Jorge Bordón y exempleado administrativo del Instituto, confesó la autoría de los hechos y recibió una pena de 10 años de prisión.

En tanto, el segundo, el 25 de noviembre de 2019. Aquí se condenó a los curas Nicolás Bruno Corradi a 42 años de prisión y Horacio Corbacho Blanc a 45, mientras que el jardinero Armando Ramón Gómez recibió 18 años de prisión.

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