Un hombre de unos 50 años murió este miércoles tras sufrir un paro cardiorrespiratorio en la vía pública del barrio porteño de Palermo, minutos después de salir de un gimnasio. El episodio ocurrió sobre la calle Soldado de la Independencia, a la altura del 1000, entre Gorostiaga y la avenida Olleros. Pese a la intervención del Sistema de Atención Médica de Emergencias (SAME) y a los intentos previos de un vecino por asistirlo, los médicos no lograron revertir el cuadro.
El hombre concurría con regularidad a sus clases en el gimnasio de una cadena, ubicado sobre la calle Migueletes. Ese miércoles, al terminar su rutina deportiva, caminó por Gorostiaga y dobló por Soldado de la Independencia. Fue allí donde se desplomó sobre la vereda.
Antes de que llegara el SAME, un vecino intentó practicarle maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP). Cuando los equipos médicos de emergencia llegaron al lugar, ya era tarde. Al llegar, los profesionales también realizaron maniobras de reanimación, pero constataron el fallecimiento en el sitio. La identidad de la víctima se mantuvo bajo reserva.
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Minutos después del deceso, llegó al lugar el padre del hombre fallecido, quien sufrió una crisis nerviosa. Ante esa situación, se solicitó una segunda ambulancia del SAME para asistirlo. Tras ser evaluado por los médicos, permaneció en el lugar con pautas de alarma. En el hecho interviene la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional N° 44.
En la Ciudad de Buenos Aires, los gimnasios están regulados por la Ley N° 139, que establece una serie de requisitos para su funcionamiento. Entre ellos, deben contar con profesores de Educación Física habilitados para supervisar las actividades, estar adheridos a un servicio de emergencias médicas y capacitar a su personal en técnicas de RCP y primeros auxilios. La normativa también prevé que los usuarios deben cumplir con condiciones de aptitud antes de realizar actividad física, un punto que fue objeto de modificaciones legislativas en los últimos años.
La Ley 27.159, en su artículo 11, de Prevención Integral de la Muerte Súbita, establece que quienes intervengan de buena fe para asistir a una persona que sufre un paro cardiorrespiratorio quedan eximidos de responsabilidad por esa acción.
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Misiones: un hombre murió en una sucursal bancaria tras atragantarse con un chipá
Un hombre de 62 años murió en una sucursal bancaria de la ciudad de Posadas, provincia de Misiones, después de atragantarse con un chipá mientras esperaba ser atendido para realizar un trámite.
El episodio ocurrió cerca de las 10 de la mañana en una entidad ubicada en la esquina de Belgrano y Buenos Aires, en el microcentro de la capital misionera. Una llamada al Centro Integral de Operaciones 911 alertó sobre una persona descompensada en el interior del establecimiento.
La víctima, identificada como Domingo Celestino Silva, había ido al lugar para retirar una tarjeta de débito y había llegado poco después de las nueve. Antes de entrar compró un chipá y comenzó a comerlo mientras aguardaba su turno.
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Minutos después llegó una ambulancia y el equipo médico inició maniobras de reanimación cardiopulmonar. Los profesionales trabajaron durante varios minutos en el lugar, pero finalmente confirmaron la muerte.
La causa preliminar del deceso quedó vinculada al episodio de atragantamiento ocurrido dentro de la sucursal. Una médica policial estableció que el deceso se produjo por “paro cardiorrespiratorio no traumático, obstrucción por cuerpo extraño”.
Tras la confirmación de la muerte, intervino el juez de Instrucción Miguel Mattos, que se presentó en el lugar junto con la profesional. El magistrado dispuso el traslado del cuerpo a la Morgue Judicial hasta que los familiares pudieran realizar los trámites del servicio fúnebre.
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