Jade y Claudio, la pareja que celebró su casamiento no binario: cómo enfrentan la mirada de la sociedad

Jade fue una de las primeras 15 personas que tramitó la rectificación de su DNI en la provincia de Córdoba, tras la aprobación de un decreto que amplía los derechos de la ley de identidad de género. Mientras iniciaba el proceso empezó su noviazgo con Claudio, y dos años después dieron el “sí” en lo que definen como “la ceremonia más emotiva de sus vidas”

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Jade y Claudio tienen 28 años, viven en Córdoba y se casaron en agosto (Fotos: Gentileza Jade Giménez)
Jade y Claudio tienen 28 años, viven en Córdoba y se casaron en agosto (Fotos: Gentileza Jade Giménez)

Jade Giménez y Claudio Kay dieron el “sí” frente a sus amigos y familiares en el Registro Civil de Córdoba. Se conocieron hace ocho años, y hace dos la amistad se transformó en noviazgo. Cuando solicitaron el turno para la ceremonia les dijeron que iban a sentar precedente, porque es uno de los primeros casos de una pareja que contrae nupcias en la que uno de los miembros se autopercibe como una persona no binaria. A través de un decreto, en julio de 2021 se incorporó la posibilidad de optar por la nomenclatura “X” en el Documento Nacional de Identidad, y ni bien se sancionó Jade solicitó la rectificación de su DNI. “Poder casarme con mi identidad rectificada es un montón, es por lo que estuve luchando y lo que soñé durante años”, expresa en diálogo con Infobae.

Los recién casados, la ceremonia fue el 12 de agosto de este año, comienzan la entrevista con una sonrisa que traspasa la pantalla. Se siente la alegría por el gran paso que dieron, la admiración que se tienen mutuamente, y no hay duda de que el respeto es el valor supremo para los dos. No se interrumpen cuando hablan, se escuchan y se miran. “Al principio decíamos en chiste: ‘Yo me voy a casar con vos’, pero después se convirtió en una decisión. Tuvimos muchas charlas cómodas e incómodas, hasta que elegimos hacerlo por la historia que nos une”, cuenta Jade.

Se habían conocido en 2015 por una fiesta en la que coincidieron y ya se seguían en las redes sociales desde hacía varios meses. El año bisagra fue el 2020, cuando después de no verse durante bastante tiempo se juntaron para almorzar. “Él me conoció con una identidad anterior, en pleno proceso de cambios, y en ese reencuentro le dije: ‘No soy la misma persona que conociste siete años atrás’, porque para mí era importante que él supiera que yo estaba pasando por un proceso y ya había tenido las malas experiencias con exparejas y con amigos que no me aceptaban, porque era complicado que entiendan lo que yo transitaba”, explica.

Jade y Claudio en medio de la lluvia de burbujas que formó parte del festejo cuando culminó la ceremonia
Jade y Claudio en medio de la lluvia de burbujas que formó parte del festejo cuando culminó la ceremonia

“Hacer una transición de identidad de género no es fácil para una persona trans, te cuestionás si vas a usar hormonas, si querés sacarte el busto, si querés operarte, qué querés hacer y cómo te querés visualizar”, agrega. Jade cuenta que su familia fue un gran sostén y le brindó contención, pero en los demás ámbitos de la vida hubo muchos momentos de llanto y desilusiones. “Cuando era chica me gustaba jugar con muñecas y también con los soldaditos de guerra, jugar a la pelota, y tuve padres bastante abiertos que nunca tuvieron problema con eso, porque en los ‘90 para muchos no estaba bien visto que una nena jugara con soldaditos”, indica.

De manera transparente pone en palabras lo que vivió, y cuenta que la identidad de género no binaria siempre estuvo implícita en su sentir, pero en 2018 supo más al respecto y desde entonces lo comunicó de manera explícita. “Desde la adolescencia, durante muchos años me definí como bisexual, pero realmente no encajaba, por una cuestión de identidad, porque todavía seguía sin encontrarme, hasta que entendí qué es ser no binarie, empecé a leer, a instruirme, a aprender y ahí dije: ‘Acá es donde yo me identifico’, porque yo no me sentía ni mujer ni hombre, tenía etapas de pura androginia, con el pelo re corto, camisas anchas, pantalones anchos y después el pelo largo, usar maquillaje, fluía de esa manera y no entendía porqué, y me di cuenta de muchas cosas que no cuadraban en mi vida y no sabía cómo se definían, hasta que encontré mi identidad”.

Ser no binario

Tal como expresa Jade, las personas no binarias no se identifican ni como hombre ni como mujer. Así como no todas las mujeres son iguales, ni todos los hombres son iguales, las personas no binarias tampoco son todas iguales. Pueden sentirse más o menos femeninas o masculinas en determinados momentos, y en vez de usar el pronombre “ella” o “él”, suelen optar por “elle”, que fue es el que se utilizó durante toda la ceremonia civil de la unión de la pareja cordobesa.

“No reniego del costado que otros pueden leer como ‘femenino’, ni de verme de esa manera, pero en general tengo una forma de expresarme bastante andrógina”, detalla Jade. Claudio se acuerda del momento en que se sentaron a charlar del tema, y asegura que para él fue una oportunidad para aprender más sobre identidad de género, desde un relato en primera persona, y fue de gran ayuda la confianza que construyeron en tantos años de amistad. “En ningún momento fue raro para mí, me fue contando sus el proceso del cambio de género, cómo se sentía, qué situaciones vivió, y lo entendí perfectamente, además de que Jade me gusta hace un montón de tiempo”, confiesa entre risas.

"Cuando nos volvimos a encontrar yo ya lo re quería, chusmeaba qué era de su vida en Facebook, y ahora que estamos casados me enamora lo buen marido que es", expresa Jade
"Cuando nos volvimos a encontrar yo ya lo re quería, chusmeaba qué era de su vida en Facebook, y ahora que estamos casados me enamora lo buen marido que es", expresa Jade

“La verdad es que cuando la conocí, que todavía se percibía como ‘ella’, me puse nervioso y pensé: ‘Es hermosa’, después cuando nos reencontramos y me contó que estaba en transición pensé: ‘Está más lindo que nunca’, porque estoy enamorado de la persona que es, de su capacidad para superarse, de su personalidad, que va de frente siempre, de la lucha que está dando, y sinceramente estoy orgulloso de todo lo que hace”, sentencia.

Empezaron a salir y cuando llegó el momento de la presentación en sociedad con su grupo de mejores amigos de toda la vida, Claudio les contó que estaba en pareja y les hizo una aclaración. “Les dije: ‘Jade es un persona trans, prefiere que usen el pronombre ‘elle’, y sino les sale, sería mejor que usen el pronombre masculino, ‘él’, que el femenino, pero es una persona muy hermosa que en realidad no va a tener ningún problema siempre que la traten con respeto, y lo súper aceptaron, hoy Jade es también mejor amigo de ellos”, comenta.

“Para mí fue un mimo en el alma encontrarme con que él, que me aceptó como nadie que hubiera conocido antes, lo tomó de una manera muy natural, y no fue algo que generara discusiones. Fue comprensivo y súper compañero, y aunque yo estaba roto y no tenía planes de empezar una relación, nos dimos cuenta de podíamos construir un hogar juntos”, expresa Jade.

"Nos construimos empatizando con nosotros mismos y con el otro, así se fue dando nuestra relación", sostienen (Foto: Sebastián Temporak)
"Nos construimos empatizando con nosotros mismos y con el otro, así se fue dando nuestra relación", sostienen (Foto: Sebastián Temporak)

Como pareja han padecido momentos incómodos por la mirada estigmatizante y la invisibilidad de la identidad no binaria. “Nos ha pasado de estar hablando sobre cambio de género y que le pregunten a Jade si tiene genitales masculinos, cuando haber pasado por una operación o cambiar la anatomía no se relaciona con cómo te percibís a vos mismo; y además de lo violento que es preguntar sobre genitalidad, un día un taxista le dijo: ‘Pero si te ves bien como mujer’”, cuenta Claudio.

No fue la primera ni la última vez que sufrieron situaciones de discriminación. Los dos coinciden en que muchos de los comentarios suelen tener una base de ignorancia o confusión de los conceptos, como la expresión de género, que refiere a la manera en que nos presentamos al mundo, y despierta presunciones constantes, ya sea por el aspecto físico o la ropa, por prendas que se asocian a “lo masculino” o a “lo femenino”, y que la forma de expresarse no necesariamente refleja la identidad de género de una persona.

“Que alguien use barba no es sinónimo de que se autopercibe hombre, ni que alguien se ponga un vestido quiere decir que se autopercibe mujer, ni tampoco tiene que ver con la orientación sexual”, ejemplifican. Y Jade agrega: “Nos ha pasado mucho que confunden transgénero, transexual y travesti, y cuando me defino como trans me refiero a transgénero, pero me han preguntado si me quiero operar, y no, yo no quisiera hacerme cirugías por el momento”.

La “X” del DNI

“Siempre pido que sean compasivos porque hay un proceso que fue costoso para mí, y cuando anunciaron el decreto estaba re contento porque al fin iba poder tener mi identidad rectificada, sin tener que pasar por procesos judiciales que no solo son tediosos, sino también revictimizantes y no ayudan en nada, así que cuando se sancionó yo sentí que ya era hora que se reconociera y enseguida fui a iniciar la rectificación de mi DNI”, celebra, y también anticipa que hay muchas cuestiones sin resolver a futuro para que el marco legal esté debidamente instrumentado.

"Me gusta mucho su sonrisa, me parece una persona hermosa y estoy orgulloso de ser su marido", dice Claudio (Foto: Sebastián Temporak)
"Me gusta mucho su sonrisa, me parece una persona hermosa y estoy orgulloso de ser su marido", dice Claudio (Foto: Sebastián Temporak)

Argentina es el primer país de Latinoamérica en incluir este derecho, que se condice con una ampliación de la Ley Nº 26.743, conocida como ley de identidad de género, aprobada el 24 de mayo de 2012. En julio de 2021 se sancionó el Decreto 476/2021, que incorporó la posibilidad de optar por la nomenclatura “X” en el Documento Nacional de Identidad (DNI) y el Pasaporte Argentino -anteriormente solo existían como únicas dos opciones la “F” y la “M”-, para que cada persona pudiera expresar con libertad su identidad y expresión de género.

A dos años de que entrara en vigencia, según los datos de la Dirección Nacional de Población del Registro Nacional de las Personas (Renaper), más de 1000 personas optaron por cambiar su documentación. “La nomenclatura ‘X’ en el campo ‘sexo’ comprenderá las siguientes acepciones: no binaria, indeterminada, no especificada, indefinida, no informada, autopercibida, no consignada; u otra acepción con la que pudiera identificarse la persona que no se sienta comprendida en el binomio masculino/femenino”, se detalla en la norma.

Jade obtuvo su DNI rectificado y allí fue cuando eligió que su primer nombre fuese “Jade”, en honor a Amy Jade Winehouse, artista icónica que admira desde siempre, y conservó su segundo nombre, Victoria, que tuvo desde el nacimiento. Como fue una de las primeras 15 personas de la provincia de Córdoba en obtener la documentación, en ese entonces brindó testimonio a un diario local, y allí fue cuando contó que estaba en pareja. “Salimos en una foto juntos y en el epígrafe decía que éramos novios, así que ahí formalizamos, como buenos cordobeses, tenemos un amor clasificado”, confiesan entre risas, en alusión al título del cuarteto de Rodrigo.

Este año electoral resulta un hito para cada ciudadano que optó por la “X” en su documento, porque será la primera vez que podrán votar con su DNI rectificado. Según la Cámara Nacional Electoral (CNE) hay 1.075 votantes no binarios registrados en el padrón habilitado para 2023. Jade tiene muy presente las próximas elecciones presidenciales, y asegura que le hubiera gustado escuchar a alguno de los candidatos hablar de la futura reglamentación del decreto, porque experimentó varias complicaciones desde que hizo la rectificación.

"Argentina es el primer país de la región en reconocer identidades no binarias de género en los sistemas de registro e identificación, pero hay mucho por mejorar", argumenta Jade
"Argentina es el primer país de la región en reconocer identidades no binarias de género en los sistemas de registro e identificación, pero hay mucho por mejorar", argumenta Jade

“Me pregunto qué nos deparará, porque hay una realidad que sufrimos los no binaries, que si nos subimos un avión y vamos a Estados Unidos o Europa, no nos podemos bajar del avión, solo podemos transitar por el Mercosur, porque otros países no tienen aprobado la X”, indica. También conoce de casos de otros amigos no binarios que perdieron la ciudadanía europea cuando obtuvieron el DNI. “Particularmente yo no soy del desarraigo y no tengo planes de irme del país, pero no deja de ser una limitación enorme, porque si en algún momento se me diera la posibilidad, me gustaría viajar, y además me correspondía la ciudadanía española por mi abuelo, pero ahora ya no porque rectifiqué mi identidad de género”, explica.

Además tuvo inconvenientes en la titularidad de cuentas bancarias, entidades financieras, de telefonía y algunas plataformas gubernamentales. “Son muchas las trabas, y hay cosas que hay que mejorar. Tuve que hacer denuncias en Defensa del Consumidor, e incluso pasé mi teléfono a nombre de Claudio porque no había manera de que entendieran después de un montón de reclamos y discusiones”, enumera.

En el área laboral afortunadamente no tuvo inconveniente y la rectificación fue automática. Trabaja en un call center hace ocho años, y su marido brinda servicios electrónicos. “Faltan capacitaciones en el área privada sobre todo, en perspectiva de género, así como también me parece que la Educación Sexual Integral (ESI) es muy importante en las escuelas”, sostiene.

Confiesa que antes le afectaba mucho el qué dirán, y con el tiempo pudo trascenderlo. “Creo que es importante allanar el camino para las próximas generaciones, para que no pasen por lo que yo sufrí, y si bien seguimos siendo una minoría todavía, por eso mismo tenemos que visibilizar que existimos, insistimos y resistimos”, expresa Jade, que alienta a quienes hayan pasado por situaciones similares a buscar “espacios seguros”, construidos junto a los seres que aman.

La pareja plantea la importancia de visibilizar el espectro de identidades de género y el respeto como valor primordial (Fotos: Gentileza Jade Giménez)
La pareja plantea la importancia de visibilizar el espectro de identidades de género y el respeto como valor primordial (Fotos: Gentileza Jade Giménez)

“La fórmula para que nuestra relación funcione fueron cuatro cosas: charlas, empatía, amor y confianza”, remarca Claudio, y revela que el casamiento fue la ceremonia “más emotiva de sus vidas”. “Sin querer nos convertimos en referentes cuando nos dijeron en el Registro Civil que éramos uno de los primeros matrimonios con un miembro no binario, y sabemos que conlleva una gran responsabilidad sentar precedente, pero veo la forma en Jade se compromete en todo lo que emprende, y constantemente me invita a ser mejor persona”, manifiesta.

La sonrisa de ambos es la misma que cuando atendieron el llamado de este medio, y coinciden en que pese a los obstáculos que vencieron, los logros que alcanzaron desde que se eligieron, son muchos más. “Me animé a anotarme en El Club Burlesque, que es un centro de arte escénico, y es una experiencia que me está ayudando mucho a reexplorarme, a conocerme, me acepté mucho más en cuanto a mi cuerpo y mi peso, y me reencontré con mis dotes teatrales”, celebra Jade.

“Yo también me acepté mucho más a mí mismo, me permití ser sensible. Lloré todo en el casamiento y no tengo problema en decirlo”, cuenta Claudio. Con seriedad, invita a empatizar más y deja un mensaje al respecto: “Venimos a ser y existir, acepten a las personas como son, cuestiónen más sus propias actitudes que las ajenas, permitanse conocer y conocerse, obren más desde el amor y la amabilidad”.

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