Marcela Pagano y su decisión de criopreservar óvulos: “Lo voy a hacer sola”

La periodista contó que tras realizar el tratamiento dispone de una reserva ovárica que representa mayores posibilidades de ser mamá en el futuro, aunque tampoco descarta la ovodonación en caso de no utilizarla. En diálogo con Infobae, reflexiona sobre los temores en torno al reloj biológico y los tiempos que marca la propia sociedad

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Marcela Pagano reflexionó sobre los conceptos en torno a la maternidad (Crédito: Instagram @marcelampagano)
Marcela Pagano reflexionó sobre los conceptos en torno a la maternidad (Crédito: Instagram @marcelampagano)

Días atrás, la periodista Marcela Pagano mantuvo una charla a corazón abierto con el periodista Luis Novaresio en el podcast de Infobae titulado “Un gorila que conoce más del derecho de ser madre” sobre la decisión que tomó recientemente de criopreservar óvulos. Durante noviembre y parte de diciembre inició el tratamiento después de interiorizarse sobre el proceso, y confiesa que se sintió aliviada al recibir los resultados finales. Horas antes de ingresar a los estudios de A24, y abordar temas de economía y actualidad política en el programa Para que sepas, habló con este medio sobre su experiencia.

Amable, respetuosa y dispuesta a responder todas las preguntas, comienza una conversación que busca romper con los tabúes y los preconceptos en torno a lo que algunos llaman “congelar óvulos”. “Considero que la comunicación también es una herramienta para intentar ayudar a otras personas que puedan estar pasando por situaciones similares, y más allá de una noticia, me refiero a las historias en primera persona”, aclara Marcela, y asume que suele preservar la información sobre su vida personal y no se caracteriza por la exposición mediática, pero esta vez la excepción tiene sustento.

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“Cuando algo me resulta muy difícil de entender o es complicado encontrar información, pienso que por alguna razón el destino me pone en ese lugar, y busco saber del tema, porque bienvenido sea aportar un granito de arena cuando hay desconocimiento sobre ciertas cuestiones que yo considero que deberían ser derechos garantizados y cubiertos, sobre todo cuando la estructura mental de las mujeres también ha cambiado en cuanto a sus búsquedas individuales”, explica. Y agrega con seriedad: “No me parece que esta opción sea solo para aquellas que tengan la posibilidad de pagárselo, teniendo presente las dificultades económicas de Argentina y pensando que muchos de estos tratamientos están cotizados en dólares porque la medicación hormonal en su mayoría es importada”.

La conductora de "Para que sepas" aborda las noticias de actualidad económica y política desde las 19 por la pantalla de A24
La conductora de "Para que sepas" aborda las noticias de actualidad económica y política desde las 19 por la pantalla de A24

“Para las que tengan posibilidad de ahorro, deberían saber y tener esta información, para después decidir si con ese ahorro vale la pena invertirlo en la criopreservación, porque después para tener un bebé hay muchas otras cosas más: se necesita un útero que lo retenga, y en el caso de tener un compañero también hay que considerar la decisión y la salud en torno a esa concepción”, remarca. A tono con los avances y las novedades en el mundo de la ciencia, celebra que los descubrimientos estén orientados a la toma de mejores decisiones, con más herramientas para luchar contra la ignorancia, las limitaciones y la brecha de género.

Se define como una mujer muy activa, que lleva las riendas de una rutina donde cada responsabilidad tiene un lugar asignado en la agenda, apasionada también por sus proyectos profesionales. Durante algún tiempo sintió que su edad no estaba alineada con su sentir, y tuvo que amigarse con sus objetivos personales y la demanda del afuera del “deber ser o hacer”. A los 37 años, reflexiona y plantea que a veces “se banaliza un embarazo”, subestimando todo lo que implica: “Algunos te dicen: ‘Son nueve meses y después tres meses de licencia’, pero no es así; aquellas mamás que quieren dedicarse a la maternidad saben que no son solamente los meses de gestación más la licencia de 3 o 6 meses, porque después viene toda la parte de la lactancia, que el propio cuerpo lo pide”.

“Están también las necesidades de esa criatura, de sueño, de alimento, de aprender a caminar, y por algo en su foco y en su visión siempre está la mamá, y hay un momento muy crítico en la vida de los bebés que es cuando dejan de ver a su mamá, que cuando se corre de su vista, lloran, y eso es todo un proceso. La realidad es que son tres años de dedicación de su vida a ese bebé”, expresa. En este sentido, la posibilidad de hacerle frente a los temores y las presiones en torno al reloj biológico con la alternativa de la criopreservación le parecía una oportunidad, y cuando encontró los profesionales que le brindaron los detalles y la contención anímica necesaria, avanzó con la determinación que la caracteriza.

"Primero me interioricé y después decidí: ‘Soy yo la que le va a poner el cuerpo, es mi decisión y lo voy a poder hacer sola. Si ya hice tantas cosas sola en mi vida, ¿cómo no voy a poder con esto?’”, cuenta Marcela Pagano
"Primero me interioricé y después decidí: ‘Soy yo la que le va a poner el cuerpo, es mi decisión y lo voy a poder hacer sola. Si ya hice tantas cosas sola en mi vida, ¿cómo no voy a poder con esto?’”, cuenta Marcela Pagano

“El doctor Gastón Rey y el equipo de Procrearte me acompañaron mucho, y entendieron cómo era mi día a día, que no podía condicionar mi vida a un tratamiento, y que en el primer tramo del año viví una situación familiar muy vulnerable, con una tía en tratamiento oncológico que implicó mucha entrega anímica, estrés e impotencia”, detalla. Y añade: “Al principio charlaba con distintos centros y no me convencía porque me incorporaban mucho el concepto de que había que buscar el mejor momento posible, tratar de no tener estrés, y la verdad es que ni yo ni muchas mujeres podemos tomarnos vacaciones para hacer esto, y si pude hacer tantas cosas sosteniendo mi rutina, no compartía la idea de que no iba a poder”.

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Contempló que había llegado el momento de tomar la decisión de forma individual, respetando su sentir, y al principio optó por realizar el tratamiento sin contarle a su familia. “Estando soltera, sin empujar a ninguna pareja a que me tenga que acompañar, tampoco quería trasladarle una preocupación a mis papás; creo que hay decisiones que no tienen que estar condicionadas por nada, de poder conectarse con una y elegir si está dentro de las posibilidades”, asegura. Sincera, también confiesa que forma parte de su personalidad el tratar de resolver todo por si misma.

“No me gusta llevarle una inquietud a la gente que quiero, soy muy de guardarme para mí esas situaciones, y sobre este tema no dejaba de haber algunas preocupaciones, porque hay mucho desconocimiento sobre si se debe pasar o no por un quirófano, y sobre la estimulación hormonal, que implica darte inyecciones a diario”, remarca. Durante una semana se hizo ecografías cada 72 horas, como parte de la etapa de monitoreo de los óvulos, antes de la extracción, pero el resultado la llenó de alegría.

“La semana pasada me llegaron oficialmente los resultados, y me informaron que fue una criopreservación exitosa. Fue un alto nivel en cuanto al número, porque todo indica que voy a tener 16 intentos para una posible maternidad”, revela. “¡Es un montón!”, cuenta con la felicidad a flor de piel. “Esto fue traerme paz a mí misma sobre algo que me inquietaba hacía más de un año, porque conozco a tantas mamás que luchan con la culpa o las frustraciones, no por haberse apresurado, pero sí quizás por no haber podido calcular un orden individual de vida independiente; y no se puede controlar todo, pero uno puede proyectar al tener esta herramienta de preservación para extender un plazo biológico, y puede traer alivio a muchas chicas”.

"No quise condicionar a nadie, quise estar sola, y no lo viví como algo tortuoso, todo lo contrario", asegura la periodista de A24
"No quise condicionar a nadie, quise estar sola, y no lo viví como algo tortuoso, todo lo contrario", asegura la periodista de A24

El reloj biológico y la presión social

Mientras se instruyó sobre el tema conoció casos de mujeres jóvenes que también siguieron el consejo de criopreservar por antecedentes genéticos, particularmente oncológicos, para estar un paso adelante en el futuro. Conmovida por aquellas que le contaron que su fertilidad se vio afectada por quimioterapia o medicación para combatir el cáncer, pero al recuperarse pudieron acceder a aquellos óvulos que almacenaron antes del diagnóstico, pensando en su deseo de ser mamás. “Noto que muchas chicas sienten la presión de tener hijos cuando tienen una relación de pareja estable, como si llegara un momento de la vida donde la sociedad te empuja a tener que casarte, a tener hijos, o las dos cosas, y la realidad es que no todas quieran tener hijos”, cuenta.

“Está perfecto que quieran disfrutar de una relación con actividades más individuales, hasta tanto la pareja haya pasado por determinadas pruebas y experiencias para lanzarse a un proyecto conjunto que de verdad sea para toda la vida, porque la paternidad y la maternidad son realmente para toda la vida”, enfatiza. Considera que los vínculos pueden disolverse en el tiempo, y valida la opción de darse un tiempo más para pensarlo, y quitarle el sentido negativo y de condena social a la palabra “postergar”.

“Esto fue una dedicación a mí misma, y no lo viví como algo tortuoso. Escuché a mi cuerpo, y cuando tuve que parar para descansar, lo hice, pero creo que las mujeres tienen que saber que si bien cada cuerpo es una experiencia, también existimos las que tenemos una buena respuesta al tratamiento”, explica. En su experiencia los pinchazos de las inyecciones alrededor del ombligo no le resultaron tan dolorosos como creía. “Sacarte las manchitas del Sol, o una sesión de mesoterapia resulta más doloroso que inyectarte para estimular tus ovarios, y la verdad es que si alguien me hubiera contado eso antes, lo hubiera hecho hace mucho tiempo”.

Confiesa que si hubiera sabido antes más detalles de la preservación de óvulos, posiblemente habría avanzado antes en su búsqueda (Crédito: Instagram @marcelampagano)
Confiesa que si hubiera sabido antes más detalles de la preservación de óvulos, posiblemente habría avanzado antes en su búsqueda (Crédito: Instagram @marcelampagano)

“Ya a los 30 hubiera elegido esto, y no hubiese esperado a tener un problema que me alertaba sobre una posible dificultad de fertilidad para motorizar mi búsqueda”, revela sobre el desorden hormonal que padeció por picos de estrés y le generó preocupación, la misma que la llevó a averiguar sobre la criopreservación. Finalmente le contó a sus padres, y obtuvo su apoyo cuando les explicó qué tipo de procedimiento eligió. “Creo que a veces a los hijos nos toca también hacer un poquito de docencia, de brindarles información, como cuando no manejan cierta tecnología y les enseñamos”, expresa.

En sintonía con el concepto más integral de la esencia creadora de las mujeres, más allá de la capacidad reproductiva, sostiene con convicción que “para dar vida no hace falta tener un bebé”, y por eso considera como otra decisión posible para más adelante la ovodonación. “Entiendo la vida también como la donación de órganos, y en este caso, como yo no sé si esos óvulos los voy a usar, porque no tengo tomada la decisión de ser madre, no descarto el día de mañana donar todos esos óvulos”. Explica que en el plazo de los siguientes tres años volverá a revisar su deseo en torno a la maternidad, y que llegado el caso de no utilizar la reserva ovárica, le parece una entrega genuina, y aclara que se trata de una donación anónima.

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“Hay tantas mujeres que pasan por situaciones traumáticas donde no pueden quedar embarazadas porque ya pasó determinado tiempo, tantas que no lo cuentan, que viven con tanto dolor el no poder tener hijos, y peor aún por la crueldad de los resultados de los exámenes, cuando les dicen que tienen óvulos que no están en condiciones de ser fecundados”, lamenta. Tiene fe en la solidaridad femenina, y considera crucial el ayudarnos unas a otras.

Repasa experiencias previas en torno a la disparidad de género, y ejemplifica: “Desde lo profesional a mí me habían dicho en su momento que era muy joven, que no iba a poder siendo mujer dedicarme a la economía, un ámbito para hombres, y estando en televisión muchas veces me decían que era demasiado femenina, y cuando observé cuáles eran las mujeres líderes de empresas me di cuenta que en distintos ámbitos de la vida corporativa las mujeres tenían que dejar de lado su feminidad para ponerse en pose de masculina, desde su vestimenta, sus peinados, sus voces y su forma de hablar”.

“Las mujeres tienen que poder ser líderes sin necesidad de ocultar sus piernas si le gusta usar una minifalda; sin necesidad de relegar usar un escote si eso le sienta bien y le hace bien a ella misma; sin necesidad de dejar de maquillarse, de lucir femenina, sin que eso tampoco sea una obligación”, enumera. Y comparte una confesión sobre sus propias batallas: “Yo tenía un peso con la edad, porque escuchaba que en la televisión había una fecha de vencimiento, que para determinados lugares después de tal edad ya eras vieja, como una suerte de caducidad”.

Esos discursos calaron profundo en su autoestima, hasta que dejó de lado las exigencias físicas basadas en estereotipos y se concentró en la idea de que la calidad de su trabajo también la representa y es una carta de presentación ineludible. “Estoy proyectando un año donde voy a dedicarme a estudiar algunas sociedades más allá de la Argentina, con proyectos vinculados a viajar al exterior, intentando estudiar algunas situaciones que se dan más allá de las fronteras, a detectar qué simetrías hay con lo que pasa en otros lugares del mundo”, revela sobre su futuro profesional. “Estoy decidida a ampliarme más allá de la política y la economía, porque estoy bastante cansada de las grietas, y esta meta me va a correr de la lógica de la información dura, de la rosca política, para poder ampliarme hacia otros costados que están vinculados con situaciones de la cotidianidad que viven muchas personas, poniendo el foco en información constructiva”, concluye.

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