Cómo fue el rescate del nene que quedó colgado de un balcón en Rosario y por qué llegó hasta ahí

El hecho tuvo lugar este domingo en el edificio de una avenida céntrica de la ciudad santafesina. El padre del menor contó el motivo por el que su hijo terminó colgado y casi cae al vacío

El impactante rescate del nene de 8 años que casi cae desde un balcón en el centro de Rosario tiene una historia detrás, un motivo y una explicación. Quedó colgado desde el octavo piso de un edificio ubicado en avenida Pellegrini y fue rescatado gracias al rápido accionar de tres hombres. Uno de ellos cruzo varios balcones para poder llegar hasta donde estaba el menor y colaborar en el rescate.

El hecho tuvo lugar el domingo por la tarde y el desenlace pudo haber sido fatal si no fuera porque un vecino agarró al niño de los pies, el tío del menor lo tomó de las manos y un tercer hombre llegó justo a tiempo para agarrarlo de la cintura y subirlo.

La explicación de lo sucedido la dio el padre del niño. "A Franco se lo ve desnudo en el video porque tiene un retraso madurativo y se había hecho un poquito de pis encima y mi cuñado le sacó la ropa para darle una ducha", contó Sebastián.

"En el transcurso en que le prepara la ducha, mi cuñado tiene necesidad de ir al baño. Ese balcón que se ve en el video siempre está con las persianas bajas y tiene un cerrojo a una altura como para que Franco no la alcance, pero se ve que los estímulos que recibe en terapia adquirió la habilidad de hacerlo, nos enteramos ayer", explicó en diálogo con el diario La Capital de Rosario.

Sebastián detalló como fue la secuencia para que su hijo terminara colgado del balcón y pusiera en riesgo su vida. "Esa persiana está siempre baja y él juega adentro, cuando sale lo hace con la supervisión de alguno de nosotros", indicó. Y agregó: "Esta vez acercó una silla, corrió el pasador, levantó la persiana y salió a jugar con una pelota de goma, de esas que rebotan mucho, que se le fue a la avenida. Un hombre la agarró y le dijo que se quedara tranquilo que bajara a buscarla".

Franco junto a su familia (La Capital)
Franco junto a su familia (La Capital)

Ese pequeño instante en el que entendió el mensaje del hombre que estaba en la calle fue el que desencadenó la acción de Franco. Su padre contó que el retraso madurativo que tiene su hijo hace que entienda todo lo que se dice en forma literal. "No entiende como nosotros que bajar es en un ascensor o una escalera, calculo que en su razonamiento debe haber pensado 'si puedo subir por esta baranda, puedo bajar también hasta llegar al piso' y fue lo que hizo", aseguró.

Franco bajó hasta que los pies le quedaron en el aire. En ese momento empezó a gritar. Fueron sus gritos los que alertaron al vecino de abajo, que salió al balcón, se subió a un banco y lo sostuvo de los pies. Mientras tanto el hermano de Franco, pocos años mayor que él, se dio cuenta de la situación y llamó al tío que estaba en el baño. Fue él quien rápidamente lo tomó de los brazos con fuerza para intentar sujetarlo.

En el momento en que los dos adultos sostienen a Franco es cuando entra en acción otro vecino, quien cruza de un edificio lindero a través de los balcones y llega hasta donde estaba el niño colgando. Lo toma de la cintura, lo levanta por encima de la baranda y lo apoya contra su pecho. En pocos segundos la escena cambia rotundamente. La desesperación se convierte en tranquilidad y desahogo.

El vecino que cruzó balcones para salvar a Franco se llama Pablo y también contó su historia. "A mí lo que me alerta es que se escucha mucho griterío, gritos desgarradores, ni me imaginé cuando salí que sucedía lo que estaba pasando. Cuando me di cuenta lo que pasaba y veo a Franco colgando, le avisé a mi señora que cuidara los nenes míos, que son chiquitos, y me mandé, ni lo pensé", explicó.

Pablo, el hombre que cruzó balcones para evitar que el niño caiga al vacío (La Capital)
Pablo, el hombre que cruzó balcones para evitar que el niño caiga al vacío (La Capital)

"Yo estoy en un octavo piso y tuve que pasar todos los balcones del medio, porque ellos están en otra torre y sí le tengo miedo a las alturas, no me acercó a la baranda del balcón, pero en ese momento ni lo pensé, vi lo que pasaba y me mandé", detalló, sin dejar de reconocer su temor a caer desde tanta altura. "Me repetía mil veces, no mirés para abajo", confesó.

Pablo pensó rápido y en una fracción de segundo tomó impulso y comenzó a cruzar los balcones. "Lo hice porque vi que no tenían forma de sacarlo al nene, como lo estaban sujetando no iban a aguantar, para poder levantarlo necesitaban a alguien más", afirmó al medio local.

El padre de Franco no dudó en decir que "es un ángel" que apareció en el momento que más se lo necesitaba. "Vino desde el otro ala del edificio, arriesgando su propia vida, y salvó la vida de mi hijo", sostuvo emocionado.

La reflexión final fue de Pablo: "Ahora que sabemos que salió todo bien, siento mucha emoción, un gran alivio también. Me gustaría que de esta historia quedara como mensaje que nos ayudemos, que vale la pena".

 
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