Martín Mercado, el publicista argentino más exitoso del mundo: "Los políticos se desintegran en sus campañas"

Martín Mercado, uno de los 10 hombres de la publicidad más reconocidos del planeta -creador de "la pareja del Banco de Galicia" o de "Coca Cola para Todos", entre cientos de éxitos- conversó sobre el sentido de la comunicación, el coaching a los políticos, Lionel Messi, las redes sociales y de los límites éticos

Es uno de los 10 hombres de la publicidad más reconocidos del planeta. Sin metáfora, cuando él habla del oficio publicitario, el mundo lo escucha. Su creación del comercial de Coca Cola "Para todos", por ejemplo, se tradujo a 20 idiomas, fue lo más visto en las emisiones del Super Bowl norteamericano y se emitió en cientos de países. Su trabajo es estudiado en las Universidades y colegios especializados.

La bio personal de Martín Mercado dice que en 2017 fue elegido por Adweek como uno de los 10 líderes creativos más importantes a nivel global. Este reconocimiento se sumó al de TED Internacional, que lo eligió años atrás como uno de los líderes para inspirar al mundo.

Su comercial de la empresa de gaseosas superó todos los índices de recordación de la marca. Sus trabajos para TyC Sports, Quilmes y Banco Galicia, entre otros, son reconocidos por las audiencias y premiados en los festivales publicitarios. Otro hito imposible de no recordar fue el aviso reivindicando la soberanía argentina de las Islas Malvinas que impulsó desde una agencia inglesa y que desató un incidente internacional que obligó al entonces primer ministro David Cameron al uso de la cadena oficial para ocuparse del tema.

Read more!

El curriculum sigue. Allí aparece su creación de "la pareja del Banco de Galicia" y el reciente y polémico spot de TyC Sports que, a pesar de denunciar la homofobia del gobierno ruso de Putin, fue tomado como discriminatorio.

No obstante, lo que más resalta de Martín Mercado es su charla. Resulta parco y poco amigo de las cámaras a primera vista. Sin embargo, al minuto de desandar la conversación, aparece un hombre cálido, tímido, muy tímido, que dice siempre de forma sustanciosa. No hay frases de ocasión. Hay pensamientos, reflexiones, dudas, pero siempre con el respaldo de haberlas sentido desde la razón y el corazón.

"Lo que más me interesa en la vida son las relaciones humanas y en función de eso armo el circuito de la vida", le dice a Infobae.

Mercado habla de la decisión de la actriz Paola Barrientos, que abandonó su personaje de Claudia en el comercial del banco ("Fue un quilombo"), defiende el spot en el que, con un texto de amor entre hombres promocionaba el Mundial Rusia 2018 desde una cadena deportiva, habla del coaching a los políticos argentinos y define a Lionel Messi.

Aquí las 10 definiciones de este enorme publicitario y la entrevista completa:

1. "La publicidad es dar a conocer algo y llamar la atención".

2. "Es importante la relevancia en la comunicación. Es para qué te sirve, es cómo influye en tu vida algo. Ejemplo: el Waze… No es lo mismo con el Waze que sin el Waze".

3. "Pensamos que el comercial del mundial era un mensaje antihomofóbico. Nos salió mal por todos los lados acá en la Argentina, pero en el mundo nos felicitaban".

4. "Hay mucho en todo nuestro mundo de lo políticamente correcto".

5. "No tengo redes ni WhatsApp. Apenas mail y mensaje de texto. Si alguien quiere hablar conmigo, me llama. Las redes es como tener demasiado abierta la puerta de tu casa".

6. "Yo fumé toda la vida y ahora dejé. No haría una publicidad de cigarrillos ni promocionaría algo que declaradamente le hace mal a la gente".

7. "En el trabajo todo es más horizontal. Las cosas no son porque las dice el jefe. Que el ida y vuelta esté argumentado, no que porque soy tu jefe esto se va a hacer así".

8. "Siento que los medios gráficos se vuelven más de culto, que como industria están en problema, pero como vocación hay una resignificación de la palabra escrita".

9. "Con las campañas de imagen los políticos argentinos se desfiguran, se desintegran, se los lleva la corriente".

10. "Cuando veo a Messi veo un chico sufriendo que hubiese dado la vida por ganar. Veo un pibe que todo lo que soñó se le volvió una pesadilla con la Selección, como agobiado, atosigado. A mí Messi me genera ternura, todo lo bueno que te puede generar".

—¿Qué es hacer publicidad?

Es muchas cosas, es difícil de definir. Pero bueno, básicamente es dar a conocer algo, es comunicación ¿no?

— Y cuando vos tenés que comunicar sabiendo que detrás hay un interés comercial o un interés, ¿cómo cerrás esto que es la creatividad pura con el interés comercial?

—Es que tiene que cerrar necesariamente. Yo creo que se trata de llamar la atención, ¿no? Y encontrar la mejor manera de llamar la atención siempre tratando de estar ajustado a la verdad.

—¿Cómo llamár la atención a alguien en medio de un universo tan llamador de atenciones de tantas cosas?

—Es difícil pero las marcas lo definen como "ser relevante". Tenés que tratar de ser relevante, porque la gente está en muchas cosas a la vez y si no sos relevante el mensaje se pierde. También hay otra manera de definirlo que es "trabajar en una tensión". Que es lo que me pasa y lo que quiero que me pase tiene que estar el mensaje. Si más o menos le embocas ahí… Ahí más o menos estás haciendo las cosas bien.

—Me gustó el tema, porque en nuestro oficio también se habla de la relevancia, la masividad no implica relevancia. ¿Qué es para vos éste concepto de relevancia?

—Es para qué te sirve, es cómo influye en tu vida algo. Quizás con ejemplos más concretos. No sé… el Waze, por ejemplo. Me toca decir "bueno, no es lo mismo con el Waze que sin el Waze".

—No, total.

—Entonces eso es relevante, ¿no? No perder tiempo, saber por dónde ir. Hoy las agencias de publicidad ya no piensan solamente mensajes sino piensan desde productos hasta aplicaciones.

—¿Qué es relevante para vos?

—Para mí son relevantes las relaciones humanas principalmente, antes que nada. Y bueno, en función de eso trato de armar el circuito de la vida.

—Eso es muy interesante. ¿Y qué te genera tensión, fue lo que dijiste?

—Y… esto de entre lo que me pasa y lo que quiero que me pase. Ahí es en donde pasan las decisiones que uno va tomando. Ejemplo: no tengo confianza y quiero tener confianza. Bueno, hay que tratar de construir un mensaje que te lleve hacia confiar más en la gente o en el afuera o en lo hostil que está todo ¿no?

—¿Podemos hablar un poco de algunos comerciales que hiciste? Por ejemplo el tema de la homosexualidad en el Mundial de Rusia que generó tanto revuelo…

—Sí… pasan esas cosas. La verdad es que no está fácil la comunicación. En ese caso pretendió ser un mensaje antihomofóbico. Fue un mensaje contra Putin, pero nos salió mal para todos lados, o se interpretó mal. Pero era como una reivindicación de la libertad de pensamiento y de sentimiento.

—Y muy asociada con un fenómeno tan popular como el fútbol. Parece que era como el fútbol acompaña esto de…

—Sí, claro, muchas veces el fútbol es excusa para decir algo. Acá tratamos de usar el fútbol como excusa para defender la libertad de sentimientos y de expresión. Pero bueno, está todo muy violento, las redes sociales no dan… Yo creo mucho en la intención de las cosas. Y la intención era esa. Pero bueno, no hay mucho lugar para la intención, es lo que se interpreta en un segundo y a partir de ahí viene como una bola de nieve que es imparable. Pero bueno, ¿viste que no es lo mismo un homicidio intencional que no intencional, no? En el fútbol mismo no es lo mismo una mano intencional que una mano sin querer. Y bueno, acá fue un mensaje que pretendió ser una cosa y a lo mejor afuera lo interpretaron como lo…

—Fuera del país.

—Sí, increíble. Me llamaban de afuera para decirme "che, está buenísimo esto". De la cadena Ser y de todos lados para decir "qué buen mensaje antihomofobia contra lo que pasa en Rusia". Habíamos puesto un tema. Y acá era cómo se burlan de tal cosa. No, no nos estamos burlando, en todo caso lo hicimos mal, nos equivocamos. Muchas veces te equivocás en éste laburo.

—Me comprenden las generales de la ley porque yo soy de los que defendí la idea. Pero visto en retrospectiva ¿vos sentís que hubo un error? Digamos, ¿el resultado condicionó la intención?

—Yo trato de no ser necio. Algo falló como para que se pueda interpretar así. Si me preguntás a mí puedo hacer una autocrítica de si había que poner Putin o no poner Putin. Algunas cositas del mensaje… O decían lo de enfermedad… Pero nosotros habíamos llevado lo de la enfermedad por lo que representa el fútbol. Pero bueno, todo se puede mejorar, ¿no?

—¿Cuánto hay de la dictadura de lo políticamente correcto en la comunicación publicitaria?

—Mucho. Yo no soy políticamente correcto. O no estoy pendiente de eso. Y no me arrepiento. Sí me arrepiento cuando te parece que algo no fue lo preciso que tenía que ser. Pero hay mucho de lo políticamente correcto, está todo el mundo asustado y nadie se anima a hablar. Bueno, ustedes lo deben sufrir mucho.

—Esto es interesante. Los otros días, vinculándolo con el tema de la cuestión gay, veía a las chicas trans que se les cuestionaba si podían hacer o no humor, que antes era una cosa natural, que no se significaba discriminación. Hoy hay una cuestión hasta de temor de esto, ¿no?

—Sí, sí. Yo soy un defensor de la libertad de expresión antes que nada. Y en todo caso de pedir perdón si te equivocás.

—Ahí hay algo interesante que se plantea y es si el humor tiene límites. ¿Los tiene?

—Es difícil, ¿no? Porque yo pienso que cuando lo llevás a lo muy cercano, a lo personal, ahí es donde se vuelve difícil de defender. Dicen que no tiene límites, pero con que una sola persona se sienta muy afectada, o le traiga tal angustia, es como que uno lo debería pensar dos veces.

—Y entre eso y el límite de la autocensura o la censura, ¿cómo lo equilibrás?

—Es muy difícil. Porque me parece que es más una autoregulación, de decir hasta dónde… Viste que cuando uno se ríe de uno mismo ahí corre límites ¿no?

—Sí claro.

—Porque uno se está riendo de uno mismo. Cuando el otro se ríe es como cuando te reís con tu hermana. Entonces me parece que está bueno cuando no tiene límites el reírse de uno mismo. O por lo menos predicar con el ejemplo. Ahí tenés como un punto de lanzamiento para poder reírte de cualquier cosa.

—¿Y vos has encontrado cuáles son tus límites o decís con esto no me meto? O sea, a mí me jode esto.

—Yo creo que hoy los límites pasan más por cosas. Por ejemplo, yo fumé toda la vida y ahora desde hace un tiempo dejé de fumar, y hoy no haría una publicidad de cigarrillos ni promocionaría algo que declaradamente le hace mal a la gente. Después no le haría a otro lo que no me gustaría que me hagan a mí.

—¿Ideológicamente un producto puede complicarte? El cigarrillo es un ejemplo claro. Qué sé yo, de una empresa que se dedica a una actividad discutida científicamente o si contamina, ¿es un límite para vos?

—Cada vez es más un límite para muchos. Especialmente para los chicos jóvenes que saben mucho más que nosotros acerca de qué está bien en ese sentido y qué no. Nosotros tratamos de aggiornarnos con eso. Pero bueno, hay que tener cuidado también con la hipocresía, con el deber ser. A veces hablamos de las marcas o de las empresas como si fueran robots y son personas como nosotros que les toca trabajar en un lugar que a lo mejor no es todo lo cien por ciento inmaculado que tiene que ser pero está intentando serlo, o están en camino a serlo, o están haciendo mea culpa que antes no hacían. Entonces me parece que hay que tener en cuenta todo eso también.

—A mí me alucina cuando veo tus laburos. Me sale decir ¿cómo se atrevió? Por ejemplo, cambiarle el nombre o las letras a una marca… Yo no sé cómo voy y se lo vendo al dueño. Contame cómo hiciste eso.

—Es que uno no se atreve solo a nada, somos un equipo y siempre tiene que haber tres, cuatro, cinco, seis personas que dicen "vamos para adelante". Para bien y para mal a veces uno queda como el responsable. Pero en este caso, si te referís a Fábregas y a…

—Obviamente a Fábregas y a Frávega.

—Bueno, en este caso Facundo Frávega fue el que dijo "vamos con esto", ¿no? Y su equipo, obviamente, que lo bancó a muerte. Pero llamativamente el que más problemas podía tener con su apellido fue el que dijo "vamos con todo con esto". Cuando todavía no sabíamos ni siquiera si Fábregas iba a decir que sí… Era medio un delirio. Pero bueno, no es uno que se anima sino un equipo que se anima a hacer algo.

—¿Cómo fue decirle a Cesc Fábregas la idea es ésta?

—Y se le mandó y fue una grata sorpresa porque contestó que le encantaba y que le parecía que estaba buenísimo. ¿Viste? No sabés cómo va a reaccionar una celebrity nunca, para qué lado. Tuvimos experiencias de mandar y que ni contesten o mandar y que llamativamente te muestren un entusiasmo como si fuéramos nosotros.

—Y éste arrancó. Por lo menos lo que lucía el spot era genial. O sea el tipo la actuó, se comprometió con el personaje.

—Sí, sí, sí. Y ver a Fábregas diciendo "Hay un Fábregas en Morón"… La verdad que fue una cosa fresca. Una muy buena experiencia.

—En los equipos de trabajo yo siento que han pasado por etapas. En los 90 era la autoridad a los gritos, la autoridad se imponía. Hoy me da la impresión de que la autoridad es un poco más horizontal, que se gana con… ¿En tu oficio pasa esto?

—Sí, pasa cada vez más. Y la verdad que por lo menos uno intenta argumentar las decisiones, que el ida y vuelta esté argumentado, no porque soy tu jefe esto se va a hacer así. Y porque los chicos te cuestionan todo, que también está bueno.

—Hablemos ahora de cómo vivís el duelo de Claudia. Estoy hablando de la pareja del Banco de Galicia…

—A mí me parece que es la vida misma. Y está bueno. La pareja de Galicia empezó hace 10 años y tuvo momento más empáticos, menos empáticos, el resultado siempre fue fantástico para la marca porque fue como llevarla a lo que puede aspirar una marca que es el top of mind, que es ser la primera en recordación. Pero es la vida misma, ¿viste? La pareja vivió a la par de lo que nos pasaba y en éste caso Paola (Barrientos) se dio a conocer masivamente con la campaña y después demostró en cada cosa que hizo el talento que tiene. Y bueno, en 10 años hay ganas de hacer otras cosas. Y a nosotros también nos pone frente al desafío de cómo resolver cosas de marketing que son interesantes. El banco ayuda mucho en ese sentido.

—Primera reacción cuando te enterás que Paola Barrientos no quiere ser más Claudia.

—Y es un quilombo… Pero bueno, laburamos de eso. Había que solucionarlo.

—Hubo súplicas, hubo oraciones, Tedeum para…

—No porque todo se dio desde la libertad. Fue una construcción colectiva. Y después entender que vamos a hacer otra cosa. También es interesante ver para dónde vamos y cómo hacemos. Y mismo el mea culpa de la campaña, y hacer como la novela turca ésta que cambia el personaje y no les importa nada, vamos para adelante.

—Hablemos un poco de redes. ¿Cómo te llevás personalmente con Twitter, Facebook, Instagram y todo eso?

—No, no, no tengo ni mail.

—O sea es el avance…

—No tengo ni una de las que nombraste: no tengo Facebook, ni Twitter, ni WhatsApp ni… Pero bueno, no despotrico contra eso, al contrario, los chicos están todos conectados en la agencia, hacen un montón de cosas, hacen desde la campaña de Netflix hasta trabajan con Uber, trabajan con EA Sports, con FIFA el juego. O sea tenemos un montón de tecnología en la agencia, pero yo en lo personal funciono sin.

—¿Y por qué?

—Es mi manera de funcionar. Por eso te digo que no hago una defensa a ultranza porque a lo mejor mañana tengo WhatsApp y no quiero andar diciendo viste…

—¿No te dio curiosidad o sentís que te alienaba?

—Cuando llamo a alguien por teléfono lo llamo, o sea ya sabe que soy yo porque soy el único que llama por teléfono. O mensaje de texto, ¿viste? Ahora…

—¿SMS?

—Sí. Sigue funcionando, anda.

—SMS. ¿Puedo consultarte la edad?

—49.

—¿Y en casa qué te dicen, antediluviano, o en la oficina qué te dicen?

—No, no… algunos piensan que soy el hombre Neandertal. O sea no me dejo comunicar con nadie que no me quiera comunicar. Es una manera de preservarse también.

—¿Cómo lo lees un medio de comunicación hoy, las campañas, no sólo políticas… qué lenguaje es ese?

—No sé si el lenguaje es fantástico, lo que sí es fantástica es la tecnología. , Hoy una campaña política que no tiene todos los medios no se puede preciar de tal, digamos. De hecho hay un minucioso estudio de cómo llegarle a cada persona, y todo se paga, y todo se estudia, y todo se consigue. Pero yo no me dedico a eso…

—Yo soy un poco más grande que vos, pero los dos vivimos la vuelta a la democracia en el 83, el acto en la 9 de Julio, Alfonsín, Luder que también cerró el acto ahí… ¿y hoy?

—Y hoy un millón de personas son…

—Digo, no existe eso.

—No, no existe. En un punto todo es distinto y también todo es lo mismo ¿no? Porque, yo qué sé… Hoy el cajón de Herminio Iglesias viajaría en todos los memes y en todas las redes, y ahí también viajó y nos dio el resultado de una elección. Y lo único que existía era la revista Gente, era el Clarín y La Nación, ¿no? O sea, para lo que ya sabemos que existe que salía tres días después…

—Sí, pero tenía otro tipo de circulación. ¿No te da vértigo esta circulación así instantánea? Obama lanza su reelección en Twitter.

—Sí, sí, me parece que hay que nacer para eso también. Yo particularmente opté por no estar en las redes porque me parece que a veces no se piensa lo que se dice o es como sin red. Y por un lado está buena la espontaneidad pero por otro lado me parece que es tener demasiado abierta la puerta de tu casa. Eso me perturba un poco.

—¿Sentís que los medios gráficos tienden a morir, el papel, lo físico?

—Siento que se revalorizan. En un punto, que se vuelven más de culto. Que como industria están en problemas, pero como vocación hay una resignificación de la palabra escrita, de la nota escrita, del por qué me dedico a eso. Me parece que cuando algo es negocio hay mucha gente que lo hace y que no lo siente y no lo valora. Y cuando eso deja de ser negocio, esa gente a veces se va a otro lado donde hay negocio. Y a lo mejor queda el que tiene vacación.

—¿Qué es la vocación?

—Es lo que te despierta la pasión, es lo que te mueve, lo que te hace quedarte hasta tarde, lo que te mantiene la llama viva. Es mucho más de qué vivís, es por qué vivís.

—¿Y por qué vivís?

—Yo vivo por esto que te decía al principio de las relaciones humanas, soy como bastante soñador con eso. A veces les tengo que explicar a los chicos quién es Serrat, pero digamos que eso es lo que me provoca algo…

—Te motiva. El otro día no sé con quién estaba hablando en una entrevista y me decía "la cordialidad, la amabilidad no vende hoy en los medio masivos". ¿Estás de acuerdo con que ser cordial, ser amable no va y parece que funciona más lo destemplado, o las puteadas?

—Volviendo a Serrat yo pienso que las personas necesitan sentirse bien tratadas. ¿A quién no le gusta sentirse bien tratado? Pero después sí, si vos me preguntás, yo pienso que en un programa de televisión si en dos minutos no decís algo que mande al frente a alguien, chau, te quedás hablando solo.

—Yo creo es un poco lo que decías de los medios gráficos, que hay un momento de resignificación de eso, y hay un montón de ejemplos, incluso en fenómenos masivos. Por ejemplo, el programa de Andy en la tele, en donde la vuelta a charlar sin más sentido que por el placer de la charla vuelve a estar como valorado, ¿no?

—Tiene que ver también con la tecnología. Yo tengo muchos chicos, amigos, que laburo desde hace muchos años con ellos y no podés hablar, no podés tener una conversación, por el uso constante del teléfono. Entonces vuelve a tener valor una charla sin una distracción o sin algo que sea medio banal, que es lo que te llena o lo que no te llena, ¿no?

—No es tu área específica pero es casi inevitable: ¿cómo ves el tema de la comunicación política en general en la Argentina?

— Yo pienso que está súper profesionalizada en el mundo y que acá está casi o súper profesionalizada también. Creo que hace unos años se te ocurría una idea para una campaña política y listo. Y hoy no alcanza con eso. Está todo medido, todo estudiado, están las encuestas…

—Los focus.

—Sí, los focus y más amigos, menos amigos, uno que hace lo que quiere escuchar el rey o no quiere escuchar el rey, pero avanzó muchísimo en los años.

—¿Y te parece que eso per se es bueno o no?

—Lo que pasa es como todas a las herramientas, depende para qué la uses. Si vos la usás para que una verdad se vea más, está buenísimo. Y si lo usás para cambiar una verdad no está bueno.

—Se dice que el mayor expositor de esto, del perfil probado, testeado, es Cambiemos, es Macri. ¿te parece?

— Creo que ahí hubo algo fuerte de las redes y un montón de gente que sabe lo que hace, gente muy profesional.

—¿Te gusta la imagen que transmiten los políticos en general? ¿Los cinco tipos más importantes del país te resultan buenas muestras de imagen?

—Me parece que se desfiguran, se desintegran, se los lleva la corriente. Esto tiene que ver con la máquina de triturar. Es lo que en la tele vendría a ser el minuto a minuto. Me parece que les pasa a los políticos, que a veces no sé si terminan sabiendo lo que están diciendo.

—Contame cómo vivís la discusión de género y la cuestión de las mujeres y cómo impacta en tu laburo.

—Impacta muchísimo. O sea, todo me parece un avance, me parece que bienvenidos todos los derechos de la mujer, me parece que está buenísimo. El otro día veíamos publicidades antiguas y es una cosa inaceptable, que no se puede creer, no sólo con la mujer sino también temas raciales… Pero bueno, me parece que nos tenemos que acompañar todos porque no hay que pedirle al otro que en dos minutos entienda todo, que en dos minutos cambie. A veces parece que la gente se tiene que cuidar de lo que dice. En realidad se tiene que cuidar de lo que piensa, porque hay mucha gente que la setean de una manera equivocada, ¿no? Entonces me parece que lo mejor es no ser tan agresivos y tratar de ir todos hacia un lugar mejor.

—Vos sabés que me quedé pensando recién en esto que dijiste. Y hay un stand up en Netflix de una australiana llamada Nanette, que nació en Tasmania, que es súper popular su país, que es lesbiana y que cuenta en este último show que ella no va a hacer más humor respecto de su elección sexual porque en realidad se dio cuenta que estaba seteada. Me disparó esto que vos decías: estaba seteada porque vivía en una ciudad conservadora, con una escuela en donde los homosexuales eran enfermos, sus padres… Dijo "en realidad estoy siendo funcional a esta educación, el problema no es que yo haga humor con este tema, el problema es que yo estoy partiendo de este concepto" ¿no?

—Bueno, está buenísimo eso, porque ahí yo diría: entonces un mes antes ¿qué estaba haciendo? ¿lo estaba haciendo a propósito? No, estaba seteada. Ella misma se da cuenta. Entonces a veces le pedimos al otro que se dé cuenta lo que nosotros mismos no nos damos cuenta. Por eso te digo, lo mejor es ir todos juntos marcándonos las cosas, pero tampoco clavándonos puñales porque no sé si eso construye.

—¿Cualquier producto es comunicable? Te traigo un anillo, vendeme el anillo..

—Sí. El tema tiene que ver con la demanda ¿no? Podés inventar la demanda también. Los reality inventaron la demanda muchas veces, ¿viste que tenés que llamar para que un tipo se vaya o se quede en una casa y vos decís: yo no necesitaba esto, no necesitaba gastar plata en esto?

—Es muy buena.

—Terminaba y en un momento decía: estoy gastando una fortuna para que un tipo se quede o se vaya de una casa, son unos genios estos tipos ¿cómo hicieron?

—Eso es inventar una demanda.

—Eso es inventar una demanda. Tiene que ver con lo que te pasa a vos, con quién te identificás, con quién no te identificás. Pero bueno, hay que decir: llamo una vez más a ver si por un voto se me queda el que no quiero que se me quede. Y gastaste 3 más IVA ¿viste? Creo que cualquier producto se puede comunicar.

—Cualquier producto se puede comunicar. Mirá, tenés que vender este anillo: qué es lo primero que se te ocurre.

—El anillo de Novaresio.

— ¿Te parece que eso ya es un valor?

—¡Cómo no!

— Un anillo gorila…

—No, no, el anillo de Novaresio, ya está. Cuando hacés una vía pública y ponés palabras de más el tipo o choca o no lo lee. El anillo de Novaresio y listo, después vemos…

—¿Dios en comunicable?

—Sí. Muchos dicen que todo como está comunicado en la Biblia es un ejemplo a seguir. Es el… ¿cómo le llaman? El qué, por qué, cuándo, dónde ¿no? Es una genialidad.

—Vamos a ir presos los dos por herejes con lo que estás diciendo.

— ¿Por qué? Lo que estás promoviendo es el bien ¿no?

— ¿Cuánto pesa en vos la pasión por River?

—Mucho. Pero más la pasión por el fútbol que por River. Soy fanático de River, pero mi papá era de Boca. Le hice la campaña a D'Onofrio en su momento, porque estaba muy fastidiado con lo de Aguilar y lo de Passarella. River había perdido un montón de gente… Pesa a niveles lógicos, para mí un tipo cuanta más edad tiene más ridículo se vuelve si no le da su justa medida a las cosas.

—¿Te importa la Selección o como buen futbolero no te importa nada?

—Me importa. Pero así cuando dijimos que River vuelva a ser River tenía que ver con la filosofía, no con ganar, con la selección me pasa un poco lo mismo. No importa tanto si salimos campeones del mundo o no, obviamente querés salir campeón, pero me preocupa el mamarracho que fue todo esto en los últimos tiempos.

—Soy tan viejo que te iba a decir el ojo biónico, el hombre nuclear, pero pienso que tu ojo es un ojo quirúrgico: ¿qué ves cuando ves a Messi en la Selección?

—Veo un chico sufriendo que hubiese dado la vida… Y veo un pibe que todo lo que soñó se le volvió una pesadilla con la Selección. Lo veo como agobiado, atosigado… ¿Te acordás que vomitaba? En el Mundial anterior vomitaba y decíamos "bueno, ya vomitó, ahora está bien", lo naturalizamos. ¿viste? Y ni siquiera traspolamos cuando a uno de nosotros nos tocó vomitar en la vida y no nos sentíamos muy bien que digamos ¿no? Y pensar que el pibe está bien aunque vomite… algo te está pasando por adentro. En este mundial no vi mucha gente vomitando en las canchas de fútbol… Y bueno, a mí Messi me genera ternura, todo lo bueno que te puede generar…

—Dijiste algo daría mi vida porque le fuera bien.

—Sí. Porque me parece que ahora -quizás con esto que te digo que no me importa tanto el campeonato del mundo- podemos reivindicarlo desde otro lado. Porque Messi siempre fue gente, siempre fue buena persona. No tiró nada contra nadie. Me parece que a veces ganas y a veces no ganas ¿no?

Read more!