Finalmente pudieron rescatar a Natalia Martínez, la mendocina que había quedado aislada en el monte Yukón, el más alto de Canadá, luego de un terremoto y una serie de aludes.
La mujer de 37 años es una montañista experimentada, por lo que durante cinco días se las ingenió para sobrevivir a más de 3 mil metros de altura a bajas temperaturas y con fuertes vientos. Natalia logró montar un campamento resistente en absoluta soledad y allí esperó durante días, mientras se comunicaba vía teléfono satelital con su pareja.
Este viernes, la mejora en las condiciones climáticas permitieron concretar el rescate de la andinista con un helicóptero. "La rescataron a las 3 de la madrugada y está bien con su novio Camilo", declaró Graciela Martínez, la hermana de Natalia desde Mendoza, al tiempo que agradeció a los equipos de rescate de alta montaña de Canadá.
Graciela explicó que "se organizaron muy bien, sobrevolaron el lugar junto con un avión de línea turista para que comprobara la visibilidad y junto con los datos que pasaba Natalia (en comunicación satelital con su novio Camilo) un helicóptero pudo llegar a su rescate y gracias a Dios está bien".
La hermana de la montañista también relató cómo fue el momento del terremoto que generó su odisea: "Llegó a los 4.000 metros y logró pasar la parte más difícil; estaba durmiendo en un refugio en su carpa y escucha un estruendo y comienzan las avalanchas, decía que parecía que se rompía todo".
Los días sucesivos fueron todo un reto de supervivencia: "Había vientos de hasta 100 kilómetros por hora y los primeros días no pudo ni siquiera dormir y tenia que salir a palear la nieve para no quedar atrapada", indicó Graciela.
El animo de Natalia fue bueno y, según contó su hermana, "estaba tranquila pero se sentía frustrada por no haber hecho cumbre, los alpinistas tienen esa mentalidad, su objetivo y nada más".
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