Varias famosas e íconos de estilo mayores de 50 años lucen el cabello largo con elegancia y demuestran que no tiene edad: Demi Moore, Jennifer Lopez, Sarah Jessica Parker, Kate Hudson, Jennifer Aniston, Salma Hayek y Julia Roberts son solo algunas de ellas.
Hace unos meses, la actriz Sandra Bullock, de 62 años, y Nicole Kidman, de 59, exhibieron melenas largas, abundantes y saludables durante el estreno de su película Hechizo de amor 2, una imagen que refleja un cambio de las “reglas” que asociaban la madurez de las mujeres con el cabello corto.
PUBLICIDAD
Durante décadas, una melena corta, prolija y cuidadosamente peinada funcionaba como una señal visual de edad. Bullock y Kidman se han sumado a otras figuras de Hollywood que han optado por lucir un cabello largo, sensual y saludable, aunque hayan pasado los 50.
¿Cambió la forma en la que las mujeres de mayor edad cuidan su cabello, en especial durante la menopausia y luego de esta etapa?
La doctora Leisa Molinari, médica dermatóloga, especialista en cáncer de piel y fundadora del Centro Médico de la Piel (M.N. 116.628), explicó a Infobae que hoy se ve una mayor atención a los cambios del cabello durante la menopausia y la posmenopausia, y más consultas para entender sus causas y encontrar tratamientos.
PUBLICIDAD
“Durante esta etapa, la disminución de las hormonas femeninas puede afectar el crecimiento del pelo, haciendo que se vuelva más fino, pierda volumen y densidad. También pueden aparecer cambios en la textura, mayor sequedad y fragilidad. Sin embargo, no toda caída de cabello después de los 50 años se debe a la menopausia. Por eso, el cuidado requiere una mirada integral que contemple el estado del cuero cabelludo, los hábitos cotidianos y los antecedentes de cada mujer”, señaló la experta.
En el mismo sentido, el doctor Andrés Label, médico dermatólogo y tricólogo del Hospital Alemán (MN 149178), detalló a Infobae que durante la menopausia se generan grandes cambios hormonales que pueden alterar de diferentes formas el organismo: “El folículo piloso no es una excepción a ello y por eso durante esta etapa se puede ver afectado en distintos niveles”.
Vale aclarar que la tricología es una subespecialidad dentro de la dermatología que trata la patología, la sanidad del cabello y los problemas de cuero cabelludo.
PUBLICIDAD
La propia Bullock expuso sus problemas capilares luego de los 50 durante una entrevista con Jennifer Aniston para Interview Magazine. La actriz contó que atravesó dos episodios de caída del cabello producida por estrés: “He sufrido dos episodios de caída del cabello por estrés, así que tengo mucha suerte de que me haya vuelto a crecer. Eso también se lo debo a mi abuela alemana. Una melena abundante y alocada. Heredé esos genes”.
La estilista de Bullock confirmó que para Hechizo de amor 2 peinaron a la actriz con productos de la propia línea de cuidado capilar de Aniston. Por su parte, la coprotagonista Nicole Kidman utilizó una peluca, un recurso que junto con las extensiones y cortinas que también se usan para mejorar los peinados y disimular la falta de volumen.
Adir Abergel, el peluquero de Kidman (también peina a Charlize Theron y Sandra Bullock) reveló un truco de la actriz para tener un cabello largo, sano y fuerte más aún a partir de los 60: el uso diario de un aceite capilar.
PUBLICIDAD
Aplicado de medios a puntas, este producto ayuda a retener la hidratación, protege el pelo de los factores externos y potencia su suavidad y brillo. Su uso resulta especialmente útil en cabellos debilitados por el calor frecuente o las tinturas reiteradas. Además, existen una gran variedad de tratamientos que permiten tener una melena abundante y saludable.
El cabello largo, antes ligado a juventud y sexualidad
“Escuchamos a menudo que, al envejecer, las mujeres no deberían tener el pelo largo”, dijo Demi Moore, ganadora del Globo de Oro 2025 a mejor actriz por The Substance, una película que pone en foco justamente el tema de la belleza y el envejecimiento.
La actriz añadió en una entrevista con su colega Margaret Qualley para Glamour América que ha notado una tendencia entre las mujeres en menopausia a cortarse el cabello de manera casi masculina, como una forma de “desexualizarse”.
PUBLICIDAD
La socióloga Julia Twigg, especializada en las construcciones sociales del envejecimiento femenino, explicó al respecto que el cabello largo y suelto estuvo históricamente asociado a la juventud y a la sexualidad. Con el paso de los años, la expectativa era dominarlo, recogerlo o cortarlo.
“Controlar el cabello siempre ha formado parte del control de las mujeres y de sus cuerpos”, afirmó Twigg. “Estamos viendo cómo las libertades de las mujeres, tanto sociales como culturales, se reflejan en lo que está ocurriendo con el cabello”, interpretó la socióloga de esta nueva tendencia.
Sin embargo, la modificación de esas “reglas” sobre los peinados no ha eliminado los cambios físicos del envejecimiento: los efectos en el pelo de la menopausia y posmenopausia.
PUBLICIDAD
Qué sucede con el cabello durante la menopausia
A los 50 años, cerca del 50% de los hombres y el 25% de las mujeres desarrollan algún grado de alopecia androgenética, una forma de caída del cabello vinculada con factores genéticos y hormonales.
Según el Consejo Nacional sobre el Envejecimiento (NCOA) de Estados Unidos, perder entre 50 y 100 pelos al día se puede considerar normal, ya que se debe al recambio capilar, pero un aumento visible de pelos en el cepillo o la aparición de nuevas zonas “despobladas” justifica una consulta médica.
La herencia y el envejecimiento aumentan la probabilidad de perder cabello, pero no son los únicos elementos implicados. Según los expertos, también influyen las enfermedades, los niveles hormonales, la dieta y algunos tratamientos farmacológicos.
PUBLICIDAD
El doctor Dante Surachi, médico de planta de la División Dermatología del Hospital de Clínicas de la Universidad de Buenos Aires, dijo a Infobae que durante la perimenopausia y la menopausia, el folículo piloso se vuelve más sensible a la acción de las hormonas andrógenas.
“Esto ocurre porque los niveles de estrógenos bajan mucho, mientras que los andrógenos suelen mantenerse. Además, en esta etapa ya se observa un envejecimiento del folículo”, señaló el dermatólogo.
Como resultado se pierde densidad de cabello: los pelos se vuelven más finos y su fase de crecimiento se acorta. “A esto se lo denomina alopecia androgénica femenina, que es la pérdida de cabello más frecuente, pudiendo estar presente hasta en el 40% de las mujeres posmenopáusicas”, indicó el médico.
¿Ante cuáles síntomas hacer la consulta médica? El doctor Label dijo que si se nota menos densidad capilar, que se trasluce más el cuero cabelludo, pelo más fino, caída más abundante de la habitual o inclusive picazón o dolor del cuero cabelludo, es momento de consultar.
Por su parte, la doctora Molinari agregó que el afinamiento progresivo y el ensanchamiento de la raya central también requieren una evaluación dermatológica.
“Durante la consulta buscamos conocer desde cuándo ocurre, cómo comenzó y si hubo algún antecedente que pudiera influir, como una enfermedad, una cirugía, un período de estrés o cambios en la alimentación. También examinamos el cuero cabelludo con equipos de aumento para evaluar el estado del pelo y orientar el diagnóstico”, afirmó la especialista.
El impacto emocional también merece atención, destacó la doctora: “Consultar a tiempo permite comprender qué está ocurriendo y definir el tratamiento más adecuado”.
Tratamientos para mejorar la calidad capilar
El doctor Label señaló que existen múltiples alternativas terapéuticas para tratar estos síntomas, “desde tratamientos tópicos como lociones, tratamiento por vía oral o incluso la mesoterapia o el plasma rico en plaquetas”. Y concluyó: “Lo más importante es consultar con su dermatólogo/a de cabecera, para poder llegar al diagnóstico correcto e iniciar el tratamiento necesario para cada caso en particular”.
Por su parte, la doctora Molinari manifestó que hoy los tratamientos médicos y nuevas tecnologías permiten estimular el crecimiento del cabello, preservar los folículos activos y mejorar su densidad y calidad.
“Entre los avances se destaca Alma Hybrid, un láser híbrido que combina dos tecnologías en una misma sesión. Mediante pequeños estímulos controlados en el cuero cabelludo, busca activar mecanismos relacionados con el crecimiento del pelo y mejorar la actividad de los folículos. En nuestra experiencia observamos muy buenos resultados, especialmente cuando se combina con otros tratamientos”, detalló.
Y añadió: “El abordaje también puede incluir minoxidil tópico u oral, bajo indicación médica, mesoterapias con productos específicos para el pelo y/o plasma rico en plaquetas. Este último utiliza factores de crecimiento obtenidos de la propia sangre para estimular los folículos y puede contribuir a mejorar el grosor del cabello”.
Finalmente concluyó: “Tener más de 50 años no significa resignarse a perder volumen o llevar el pelo corto. Hoy contamos con herramientas para acompañar estos cambios y mantener un cabello saludable a cualquier edad”.
Diez cuidados cotidianos para un pelo sano
La doctora Molinari afirmó que para conservar la calidad del pelo, es recomendable reducir el calor excesivo, espaciar los procedimientos químicos agresivos y utilizar productos suaves y máscaras capilares. Una alimentación equilibrada y el seguimiento profesional completan el cuidado.
La salud capilar está muy ligada a la salud integral de la persona, señaló Surachi, y brindó las siguientes recomendaciones:
- Mantener una higiene regular del cuero cabelludo con un champú adecuado: el lavado frecuente no aumenta la caída y ayuda a prevenir inflamación y daño folicular.
- Evitar peinados muy tirantes, extensiones, colas o rodetes ajustados, ya que pueden provocar daño permanente en los folículos.
- Reducir el uso de herramientas de calor y tratamientos químicos agresivos, especialmente si el cabello está debilitado.
- Proteger el cuero cabelludo de la exposición excesiva al sol, sobre todo ante pérdida de densidad capilar.
- Hacer actividad física regular —incluidos ejercicios de fuerza— para favorecer el bienestar y controlar factores metabólicos.
- Mantener un peso estable y saludable: los cambios bruscos pueden causar caída generalizada del cabello. Reducir o evitar el tabaco y el alcohol.
- Dormir bien y priorizar una buena calidad de descanso.
- Gestionar el estrés, ya que puede alterar el ciclo capilar y desencadenar caída del cabello.
- Controlar enfermedades que pueden afectar el pelo, como alteraciones tiroideas, anemia, ferropenia o afecciones inflamatorias crónicas.
- Cumplir los tratamientos indicados: las terapias contra la alopecia suelen requerir varios meses para mostrar resultados y deben sostenerse en el tiempo.
PUBLICIDAD