De trastornos de ansiedad a inflamación y envejecimiento prematuro, ¿la culpa es de la glucemia?

En la actualidad, la nutrición pone el foco en controlar los disbalances que impactan en todo el organismo, más allá de un posible diagnóstico de diabetes. Por qué es importante evitar los picos de azúcar en sangre, según los especialistas consultados por Infobae

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Controlar los niveles de azúcar en sangre -y evitar los “picos”- es una medida de prevención de enfermedades (Getty)
Controlar los niveles de azúcar en sangre -y evitar los “picos”- es una medida de prevención de enfermedades (Getty)

La alteración de los niveles de glucemia en sangre puede contribuir a una variedad de problemas de salud. Es que más allá de la diabetes -la enfermedad más comúnmente relacionada con un mal funcionamiento del metabolismo en el control de la glucosa- el exceso de azúcar en la sangre puede unirse a proteínas en un proceso llamado glicación, que puede provocar inflamación y daño a diversos tejidos.

Cada vez se sabe más que la inflamación es uno de los mecanismos implicados en enfermedades crónicas como la enfermedad cardiovascular, la diabetes tipo 2, las enfermedades autoinmunes, y el cáncer. Por lo que manejar los niveles de glucosa en sangre se vuelve un factor clave en la prevención de estas y otras tantas enfermedades.

“Si bien la glucemia elevada puede contribuir a estos problemas, hay muchos otros factores que también juegan un papel, como la genética, el sobrepeso, el sedentarismo, el tabaquismo, el estrés, la alimentación y otros factores del estilo de vida -comenzó a analizar ante la consulta de Infobae la médica especialista en Medicina Interna y Nutrición y coordinadora del Grupo de Obesidad de la Sociedad Argentina de Nutrición (SAN), Marianela Aguirre Ackermann (MN 151.867)-. La glucemia es sólo una pieza del rompecabezas en la compleja interacción de factores que pueden afectar nuestra salud y apariencia”.

Por qué la nutrición puso el foco en controlar la glucemia

La desregulación en la glucosa tiene implicancias en la salud a corto, mediano y largo plazo (Imagen ilustrativa Infobae)
La desregulación en la glucosa tiene implicancias en la salud a corto, mediano y largo plazo (Imagen ilustrativa Infobae)

Hasta no hace mucho tiempo, la glucemia la seguían de cerca las personas con diabetes, o aquellos con riesgo de padecer la enfermedad, ya sea por antecedentes familiares o estilo de vida.

Sin embargo, la medicina comenzó a poner la mira en los disbalances en la glucemia en los pacientes sin diabetes desde que se vio que “el diagnóstico de diabetes (entendida como glucemia en ayunas igual o más de 126 mg/dl) ocurre entre cinco a diez años después del inicio del aumento de la glucemia asociada al aumento de los triglicéridos, que está indicando la presencia de resistencia a la Insulina, uno de los pilares para el desarrollo de diabetes”, según explicó el médico especialista en Medicina Interna y presidente de la Sociedad Paraguaya de Diabetología, Atilio Castillo Ruiz.

Para él, “es fundamental la correcta nutrición ya en este momento para poder cambiar la evolución del paciente con disglucemia aún sin diabetes”. En opinión de la licenciada en Nutrición María Cecilia Ponce (MN 3362), “la mirada de la nutrición personalizada es un punto clave para mantener la salud metabólica. Hoy en día no sólo se pone el foco en el peso corporal y las calorías sino que se sabe que la alimentación tiene un impacto en todo el metabolismo”, apuntó, al tiempo que completó: “Dentro de la salud metabólica hay diferentes factores que influyen, y los niveles de glucosa en sangre son uno de ellos”.

"Para mantener los niveles de glucemia normales son varios cambios que se deben realizar” (Getty)
"Para mantener los niveles de glucemia normales son varios cambios que se deben realizar” (Getty)

Y tras destacar que “no sólo el foco está puesto en este tema en aquellos pacientes que tienen desregulación en su glucosa, como insulino resistencia o diabetes”, remarcó que “hoy se sabe que mantener la glucemia desregulada durante el día está directamente vinculado con procesos inflamatorios silenciosos sostenidos en el tiempo”.

Para Romyna La Rosa Vásquez, médico endocrinólogo (MP 50132 - RNE 22960) y jefe del Servicio de Endocrinología del Instituto Neurometabólico del Perú, la nutrición comenzó a prestar atención a este parámetro “cuando se vio que a pesar de la dieta y la actividad física, en algunas personas el peso se estancaba, y esto se relacionaba también a picos de apetito que muchas veces hacen que el paciente ingiera alimentos perjudiciales para su salud”.

“Hace unos 50 años, a partir de estudios que mostraban la relación entre la alimentación, la glucemia y el riesgo cardiovascular se empezó a comprender que niveles persistentemente altos de glucosa en sangre podían llevar a la insulinoresistencia, que es precursor de la diabetes tipo 2 -ahondó Aguirre Ackermann-. Se demostró que la resistencia a la insulina, donde las células del cuerpo no responden adecuadamente a la insulina, es un factor de riesgo para enfermedades cardiovasculares y diabetes tipo 2. Y luego se reconoció al síndrome metabólico, como un conjunto de factores que incluye insulinoresistencia, hipertensión arterial, dislipidemia y obesidad abdominal, poniendo aún más el foco en la idea de que el control de la glucemia es crucial, incluso para personas sin diabetes”.

- ¿Por qué es importante tener la glucemia bajo control? ¿Cuál es el valor recomendado en la actualidad?

Los valores de glucemia considerados normales se han modificado a lo largo del tiempo
Los valores de glucemia considerados normales se han modificado a lo largo del tiempo

- Castillo Ruiz: Los valores de glucemia normal es de 70 a 99 mg/dl, diabetes es igual o más de 126 mg/dl y entre 100 y 125 mg/dl es lo que se conoce como pre diabetes. Debemos mantener en los niveles normales, pues el aumento puede desarrollar complicaciones que van apareciendo antes de llegar a valores de diabetes.

En lo que se conoce como pre diabetes ya aparecen complicaciones oculares (retinopatía), renales (nefropatía) y también cardiovasculares.

- La Rosa Vásquez: El valor recomendado es menos de 100mg/dl en ayunas y menos de 140mg/dl a las dos horas después de las comidas.

La glucosa por encima de ese límite es tóxica, lo que se conoce como glucotoxicidad: inflama los tejidos, los daña y los hace propensos a daño vascular.

- Aguirre Ackermann: Los valores de glucemia considerados normales se han modificado a lo largo del tiempo.

A partir de 1997, la American Diabetes Association (ADA) recomendó bajar el valor umbral de ese momento de diagnóstico de diabetes y pasó e una glucemia en ayunas de 140 mg/dl a 126 mg/dl.

La resistencia a la insulina es un factor de riesgo para enfermedades cardiovasculares y diabetes tipo 2 (Pexels)
La resistencia a la insulina es un factor de riesgo para enfermedades cardiovasculares y diabetes tipo 2 (Pexels)

A partir de 2003, la ADA comenzó a recomendar que se considere normal a la glucemia en ayunas menor de 100 mg/dl (en lugar de 110). Y entre 100 y 125 mg/dl se clasificara como “glucemia alterada en ayunas” (GAA).

En Argentina, a partir de 2023, la Sociedad Argentina de Diabetes (SAD) también adopta 100 mg/dl como límite inferior de la glucemia alterada de ayuno (GAA), en base a las evidencias científicas que muestran que desde este punto de corte se produce un aumento en la progresión a la diabetes mellitus y de las complicaciones tanto macro como microangiopáticas.

Otro punto importante es que los valores óptimos de glucosa en sangre dependen de la situación y el momento del día: una cosa es la glucosa en ayunas, que como se vio, el valor recomendado para personas sin diabetes es menor a 100 mg/dL, por otro lado está la glucosa postprandial (después de comer), que debería ser menos de 140 mg/dL dos horas después de empezar una comida, y la hemoglobina A1c (HbA1c), que informa un promedio de niveles de glucosa en sangre durante los últimos dos o tres meses. Para personas sin diabetes, un valor de HbA1c por debajo del 5.7 % se considera normal.

Cómo repercuten en la salud los “picos” de glucemia

El consumo excesivo de carbohidratos con almidón, elevan el azúcar en sangre (Getty)
El consumo excesivo de carbohidratos con almidón, elevan el azúcar en sangre (Getty)

En este punto, Ponce explicó que “cada vez que una persona tiene desregulación en la glucosa, ya sea porque se estresa, o porque consumió alimentos inapropiados (cargados de carbohidratos refinados, de azúcares, de productos procesados con azúcares incluidas o de jarabe de maíz de alta fructosa, que es uno de los componentes más que más afectan esos picos glucémicos) lo que sucede es que esas subidas y bajadas en los niveles de glucosa exponen a que el cuerpo genere más insulina para poder compensarlo”.

“Una situación de requerimientos insulínicos durante el día sostenida en el tiempo produce un agotamiento de esa sensibilidad a la insulina -ahondó-. Cuando nosotros tenemos menor sensibilidad a la insulina metabolizamos de forma incorrecta la glucosa en sangre y por lo tanto tenemos más propensión a tener altibajos en esa glucosa. Y esos altibajos de glucosa y esos picos de glucosa están relacionados con procesos inflamatorios”.

Según Castillo Ruiz, “una cosa son los picos de hiperglucemia que se pueden tener en estado de estrés de períodos cortos por aumento de las hormonas como el cortisol, pero si los picos se van prolongando en el tiempo van dañando la microvasculatura y produce cambios que fisiopatológicamente van a desarrollar diabetes y sus complicaciones”. “La hiperglucemia es silenciosa y recién con niveles superiores a 180 o 200 mg/dl el paciente puede desarrollar síntomas como son la poliuria (orinar mucho), polidipsia (tomar mucho líquido de preferencia azucarados), polifagia (comer mucho) y luego la pérdida de peso; pero estos síntomas ya son tardíos”.

“Los ‘picos’ o aumentos bruscos de glucosa en la sangre son aumentos rápidos y pronunciados en los niveles de glucosa en sangre después de consumir sobre todo bebidas o alimentos ricos en azúcares simples”, señaló Aguirre Ackermann, quien aclaró que “incluso en personas que no tienen diabetes, pueden tener repercusiones en la salud”.

Ponce: “Dentro de la salud metabólica hay diferentes factores que influyen, y los niveles de glucosa en sangre son uno de ellos”
Ponce: “Dentro de la salud metabólica hay diferentes factores que influyen, y los niveles de glucosa en sangre son uno de ellos”

Y detalló: “Un pico de glucemia provoca una liberación significativa de insulina por parte del páncreas. Con el tiempo, respuestas insulínicas excesivas y repetidas pueden producir disminución en la sensibilidad de las células a la insulina, lo que puede dar lugar a resistencia a la insulina y diabetes tipo 2″.

Además, “la insulina es lipogénica, por lo tanto promueve el almacenamiento de grasa. Por lo tanto, picos frecuentes de glucosa en sangre y, por ende, de insulina, pueden contribuir al aumento de peso y a la acumulación de grasa, especialmente en la zona abdominal”.

Asimismo, “los picos de glucosa pueden dañar los vasos sanguíneos y aumentar el riesgo de formación de placas de ateroma en las arterias”, así como “favorecer la producción excesiva de radicales libres, que son moléculas inestables que pueden dañar las células y contribuir al proceso de envejecimiento y a diversas enfermedades crónicas y neurodegenerativas”.

A lo que Ponce sumó: “Altos niveles de glucosa se relacionan con aumento de la PCR, que es un factor de inflamación, con glicación, que es un proceso que afecta a todas las proteínas y aumentan lo que se llama AGEs y LPS, que son todos componentes inflamatorios con un impacto negativo en la salud metabólica”.

“Si bien la glucemia elevada puede contribuir a problemas de salud, hay muchos otros factores que también juegan un papel, como la genética, el sobrepeso, el sedentarismo, el tabaquismo, el estrés, la alimentación y otros factores del estilo de vida"
“Si bien la glucemia elevada puede contribuir a problemas de salud, hay muchos otros factores que también juegan un papel, como la genética, el sobrepeso, el sedentarismo, el tabaquismo, el estrés, la alimentación y otros factores del estilo de vida"

Y tras explicar que “esos productos de inflamación van a estar asociados a diferentes sintomatologías no solamente relacionados con los cambios glucémicos, o sea, las sensaciones durante el día, sino con una perpetuación de síntomas de inflamación crónica, como puede ser el acné, enfermedades cardiometabólicas, dermatitis, migrañas, dolores articulares y musculares, estado de ansiedad exacerbado”, la nutricionista remató: “Todos esos son síntomas que pueden dar cuenta de la desregulación en la glucosa y que ésta está teniendo impacto también en nuestro envejecimiento más acelerado”.

La especialista explicó que lo que determina cómo responde cada uno de forma bio individual a los alimentos y cómo responde la glucosa son varios factores: “La calidad del sueño (cómo dormimos impacta en cómo metabolizamos la glucosa), la calidad y la combinación de las comidas que hacemos durante el día, la masa muscular (si tenemos una masa muscular apropiada con mitocondrias adecuadas vamos a poder regular la glucosa de una manera mucho más correcta), la genética (nuestros predisponentes genéticos van a tener influencia en cómo regulamos), la edad, los niveles de estrés (los picos glucémicos muchas veces tienen que ver con disparos del cortisol por la vida agitada que llevamos hoy)”.

Estrategias para mantener los niveles de glucemia equilibrados

Los picos de glucosa favorecen la producción excesiva de radicales libres, que son moléculas inestables que pueden dañar las células y contribuir al proceso de envejecimiento (Getty)
Los picos de glucosa favorecen la producción excesiva de radicales libres, que son moléculas inestables que pueden dañar las células y contribuir al proceso de envejecimiento (Getty)

Con todo lo dicho, se entiende que controlar los niveles de azúcar en sangre -y evitar los “picos”- es una medida de prevención de enfermedades.

Para La Rosa Vásquez, esto se logra “mediante una alimentación equilibrada, donde cobran importancia las proteínas, sin desmerecer el resto de nutrientes. Además la actividad física regular que vence la resistencia a la insulina”.

En la misma línea, los otros especialistas consultados coincidieron en que “para mantener los niveles de glucemia normales son varios cambios que se deben realizar”.

Y enumeraron:

1- Controlar el peso

Según Aguirre Ackermann, “uno de los principales factores de riesgo para desarrollar diabetes tipo 2 es el sobrepeso, tanto en adultos como en niños y adolescentes. Por lo tanto, mantener un peso saludable, y mantener una circunferencia de cintura saludable (en adultos, menos de 88 cm en la mujer y menos de 102 cm en el hombre) es importante para la prevención de la diabetes tipo 2″.

La desregulación en la glucosa tiene impacto en el envejecimiento más acelerado (Imagen ilustrativa Infobae)
La desregulación en la glucosa tiene impacto en el envejecimiento más acelerado (Imagen ilustrativa Infobae)

2- Alimentación saludable

En opinión de Castillo Ruiz “se debe elaborar un buen plan de alimentación sostenible en el tiempo y acorde a las costumbres familiares, y corregir los hábitos alimentarios no saludables. Por ejemplo, dejar de comer milanesa con puré de papas (mucha carga de carbohidratos), y cambiar por milanesa al horno con ensalada de verduras verdes”.

“Para mantener glucemias equilibradas, es recomendable hacer un plato completo y equilibrado durante el día, que incluya fibras -una buena cantidad-, proteínas de buena calidad, grasas -principalmente monoinsaturadas- y si se va a consumir carbohidratos que sean porciones controladas y en forma de almidón resistente, que se logra cocinando las papas batatas o el cereal, poniéndolo en la heladera por lo menos 12 horas y después consumir frío o apenas recalentado junto con las fibras y las proteínas”.

A lo que Aguirre Ackermann sumó: “Controlar las porciones y mantener un horario regular de comidas: comer a intervalos regulares y evitar saltear comidas ayuda a evitar picos bruscos en la glucemia”.

La actividad física regular es una aliada en el control de la glucemia (Getty)
La actividad física regular es una aliada en el control de la glucemia (Getty)

3- Mantenerse activos

“La actividad física ayuda a mejorar la sensibilidad a la insulina y a mantener estables los niveles de glucemia”, señaló la nutricionista de la SAN.

Mientras Castillo Ruiz sumó: “Se debe hacer actividad física la mayor cantidad de veces en la semana posible, combinando ejercicio aeróbico y pesas (para mejorar la más muscular).

4- Controlar el estrés

“Es indispensable descansar lo necesario, y controlar el estrés: El estrés crónico puede afectar los niveles de glucemia”, sostuvo Aguirre Ackermann, quien recomendó “recurrir a técnicas como yoga, meditación etc.”.

5- Evitar las harinas refinadas y ultraprocesados

Castillo Ruiz recomendó “evitar los alimentos ultraprocesados (básicamente todo lo que sea enlatado o envasado)”, al tiempo que Ponce sumó las harinas refinadas.

“Son las harinas a las cuales se les quita la fibra, las grasas y los nutrientes quedando un polvo blanco que funciona como puro azúcar, disparando los niveles de insulina y creando inflamación y productos finales de glicación avanzada que son muy inflamatorios -explicó-. El mecanismo por el cual esas esas harinas refinadas conducen al aumento de inflamación es porque elevan citoquinas inflamatorias que circulan en la sangre, como las interleuquinas 6, 18 y TNF alpha, que es un factor de inflamación negativo”.

6- Hacerse controles médicos

“Sobre todo si hay factores de riesgo como sobrepeso, sedentarismo, antecedentes familiares de diabetes, antecedentes de diabetes gestacional, ya que la diabetes tipo 2 que es la más frecuente, es prevenible a través de cambios del estilo de vida”, apuntó Aguirre Ackermann.

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