En un contexto de crecimiento sostenido de la producción y la faena durante 2025, la línea de créditos en valor producto destinada al sector porcino ya desembolsó $13.729 millones.
El monto -según informan la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación y el Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE)- “refleja la consolidación de una herramienta financiera diseñada para acompañar la expansión de la actividad y fortalecer la competitividad de las empresas que integran la cadena”.
Estos créditos fijan las cuotas en kilos capón y se presentan como un instrumento orientado a financiar equipamiento, infraestructura y mejoras genéticas. El diferencial del esquema radica en que el repago se establece en una cantidad determinada de kilos de carne de cerdo, que se abonan en pesos al valor de referencia mensual del kilo capón, lo que permite reducir la exposición a la volatilidad de precios. El plazo es de hasta 60 meses, con posibilidad de extenderlo a 84 meses según la evolución del mercado.
Los fondos se distribuyeron principalmente en tres ejes estratégicos: instalaciones e infraestructura productiva; incremento del plantel de madres; y gestión ambiental y energética. Del total desembolsado, la mayor proporción se destinó a obras e infraestructura, seguida por proyectos vinculados a la ampliación de la capacidad productiva y la incorporación de tecnología.
La asignación territorial se concentró en las principales provincias productoras de cerdos. Buenos Aires encabezó la recepción de créditos, seguida por Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos, consolidando el entramado productivo regional y promoviendo el desarrollo en las zonas con mayor dinamismo del sector.
El impulso financiero se da en un año récord para la actividad. En 2025 se faenaron 8.517.433 cabezas, lo que representó un aumento del 2,5% respecto de 2024. La producción alcanzó 812.272 toneladas, con un crecimiento interanual del 3,4%, mientras que el consumo interno per cápita llegó a 18,9 kilos por habitante por año.
En el plano externo, la cadena porcina cuenta actualmente con 54 mercados de exportación abiertos para carne y subproductos, un dato que consolida la inserción internacional del sector.