Las lluvias registradas en el oeste bonaerense generaron una mejora en la disponibilidad hídrica de los cultivos, en un contexto en el que la campaña gruesa transita etapas decisivas. De acuerdo con el último relevamiento de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BCBA), las precipitaciones aportaron alivio en zonas que venían con reservas ajustadas, aunque persiste la necesidad de nuevos aportes de agua en amplias regiones agrícolas.
En soja, la siembra se encuentra próxima a concluir, con un avance del 99,5 % sobre la intención total, restando sólo algunos lotes en el norte del área agrícola. Según la entidad porteña, el 83,8 % del cultivo presenta condición Normal/Buena, lo que implica una leve caída de 2,3 puntos porcentuales respecto del informe previo. En paralelo, el 64 % del área mantiene una condición hídrica Adecuada/Óptima, tras una disminución intersemanal de 2,6 puntos.
A medida que el cultivo avanza en su desarrollo, crece la dependencia de las lluvias. La BCBA indicó que el 30 % de la soja de primera ya transita su período crítico, principalmente en ambos núcleos productivos, donde serán necesarias nuevas precipitaciones para sostener el potencial de rinde. En tanto, la soja de segunda, próxima a finalizar la implantación, muestra un 16,4 % del área en floración (R1), en muchos casos bajo condiciones hídricas limitantes.
En maíz con destino grano comercial, la siembra también se acerca a su final, con un 97,2 % del área proyectada ya implantada, luego de un progreso intersemanal de 4,1 puntos. Las lluvias en el oeste de Buenos Aires y el sur de Córdoba mejoraron la situación hídrica, especialmente en planteos tardíos. Actualmente, el 53 % de los maíces tempranos se encuentra desde llenado de granos en adelante, con condición Normal/Buena en el 82,8 % de los lotes. Los planteos tardíos, en etapas vegetativas y reproductivas iniciales, mantienen una condición similar en el 88,3 % del área, aunque el cereal continúa a la espera de nuevas lluvias generalizadas.
Por su parte, la cosecha de girasol avanzó lentamente, con un progreso intersemanal de 2,3 puntos y un 24,2 % del área apta ya recolectada. La Bolsa de Cereales detalló que en el NEA las labores siguen demoradas por falta de piso, mientras que en el Centro-Norte de Santa Fe las condiciones permitieron un fuerte avance. En términos de rindes, las regiones en cosecha muestran resultados superiores al promedio histórico, e incluso récord en NEA y Córdoba. Sin embargo, la falta de lluvias en el sur agrícola redujo el área en condición Buena/Excelente, por lo que se mantiene la proyección de producción en 5,8 millones de toneladas, sujeta a la evolución climática.
Finalmente, la siembra de sorgo granífero avanzó con lentitud, alcanzando el 86,8 % de las 900.000 hectáreas proyectadas, también condicionada por la humedad de los suelos en el norte. En el centro del área agrícola, los lotes más adelantados comienzan el llenado de granos, mientras el resto atraviesa etapas vegetativas y reproductivas tempranas. Si bien se registra una importante presencia de pulgón amarillo, la mayoría de los cultivos mantiene una condición general favorable, concluyó el informe de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires.