República Dominicana recibió una misión técnica de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) para revisar los mecanismos de detección, diagnóstico, tratamiento y vigilancia de la meningitis bacteriana. La visita, que se desarrolló entre el 14 y el 17 de septiembre en Santo Domingo y Santiago de los Caballeros, concluyó con la definición de cinco prioridades de cooperación para fortalecer la respuesta sanitaria.
La misión formó parte de la Iniciativa de Eliminación de Enfermedades de la OPS y se alineó con la hoja de ruta mundial para derrotar la meningitis hacia 2030.
PUBLICIDAD
Según informó el organismo regional, especialistas nacionales e internacionales evaluaron el recorrido de atención desde la identificación de un caso sospechoso hasta la confirmación en laboratorio, el tratamiento, la notificación y el uso de información para orientar decisiones de salud pública.
La OPS realizó el trabajo en coordinación con el Ministerio de Salud de República Dominicana e incluyó reuniones técnicas, visitas a servicios sanitarios de Santo Domingo y Santiago de los Caballeros, además de una revisión en el Laboratorio Nacional de Referencia.
En los hospitales, los equipos analizaron la identificación temprana de signos y síntomas, la toma y el procesamiento de muestras, el comienzo oportuno de los tratamientos y la comunicación de los resultados. También evaluaron medidas de prevención y control de infecciones, la notificación de casos y el seguimiento de eventuales secuelas durante la internación y después del alta.
PUBLICIDAD
La OPS indicó que el trabajo buscó conectar la respuesta clínica con los sistemas de vigilancia epidemiológica y de laboratorio. Para ello, participaron profesionales de enfermería, epidemiología, laboratorios y servicios asistenciales.
En el primer nivel de atención, la revisión se centró en la capacidad de detectar los casos iniciales, derivarlos sin demoras y asegurar la circulación de información entre los establecimientos sanitarios y los equipos responsables de la vigilancia. La coordinación entre la primera consulta, la atención especializada y la respuesta de salud pública fue uno de los ejes de la visita.
El componente de laboratorio examinó los procedimientos para confirmar e identificar las bacterias asociadas a la enfermedad, caracterizarlas y establecer su sensibilidad a los antimicrobianos. Esa información permite ajustar la atención de los pacientes y conocer cuáles son los agentes que circulan en el país.
PUBLICIDAD
Identificaron cinco prioridades para la cooperación técnica
La valoración destacó la participación de equipos clínicos, epidemiológicos y de laboratorio, junto con la notificación obligatoria de casos de meningitis y la búsqueda activa en hospitales. También señaló las capacidades de los establecimientos de referencia para realizar cultivos, pruebas de sensibilidad a los antimicrobianos y el funcionamiento del Laboratorio Nacional de Referencia.
Entre los puntos identificados figura además la disponibilidad de sistemas de información para vincular los datos epidemiológicos con los resultados de laboratorio. La revisión conjunta permitió ordenar los hallazgos y establecer cinco líneas de trabajo para los próximos meses.
Las prioridades definidas abarcan la coordinación nacional y la actualización de protocolos; el fortalecimiento de la red de diagnóstico y referencia de muestras; la integración de datos para apoyar decisiones; la calidad y caracterización de los agentes bacterianos; y la atención clínica con seguimiento de las personas afectadas.
PUBLICIDAD
La OPS señaló que esas acciones servirán de base para estructurar la cooperación técnica en etapas de corto y mediano plazo. El objetivo será estandarizar procedimientos, ampliar las capacidades del personal de salud y mejorar el uso de la información disponible.
La misión cerró con el compromiso de mantener el acompañamiento a República Dominicana dentro de la iniciativa regional. El organismo busca articular detección temprana, diagnóstico, tratamiento y vigilancia epidemiológica para reducir el impacto de la meningitis bacteriana y avanzar hacia las metas fijadas para 2030.
PUBLICIDAD