El beneficio fiscal por gastos educativos en República Dominicana alcanzó en 2026 devoluciones aprobadas por RD$6.323,8 millones (aproximadamente USD 108,5 millones), según datos oficiales divulgados por la Dirección General de Impuestos Internos (DGII).
El monto representa un crecimiento del 10.7% respecto al año anterior y consolida la tendencia de aumento en las solicitudes, aunque también expone una marcada desigualdad territorial en el acceso al incentivo.
El análisis de la DGII detalló que el 86.6% de todo el dinero reportado como gasto y el 76.7% de los centros educativos válidos para crédito fiscal se concentraron en solo tres zonas: el Distrito Nacional, la provincia Santo Domingo y Santiago.
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Así, la mayor parte de los asalariados, profesionales liberales y trabajadores independientes que lograron la devolución provienen de estos centros urbanos, mientras varias demarcaciones del interior no registraron participación alguna.
Durante 2026, quienes declararon inversión en educación a tiempo —plazo que venció el último día laborable de febrero— vieron aprobadas sus solicitudes de devolución, siempre y cuando cumplieran con los requisitos y presentaran gastos en establecimientos autorizados.
Según Diario Libre, este proceso generó mayor confianza entre los contribuyentes, lo que explicaría el crecimiento tanto en el número de personas beneficiadas como en la cantidad de instituciones que canalizaron los reportes.
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Distribución de centros educativos y concentración urbana
A lo largo del año, los gastos educativos presentados para devolución provinieron de 1,766 centros educativos, cifra que representa un aumento de 59 respecto a 2025 y significa una expansión del 3.5% en la red de instituciones reconocidas para estos efectos.
Entre los establecimientos más relevantes en volumen de reportes figuran Carol Morgan School, Fundación Educativa del Caribe, Unicaribe, el Instituto Tecnológico de Santo Domingo, International School Partnership y la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra, además de Saint Michael’s School, The Ashton School y las universidades APEC, Iberoamericana y Pedro Henríquez Ureña.
La geografía del beneficio evidencia una brecha persistente: del total de centros educativos, el 34.4% está en el Distrito Nacional, el 32.1% en Santo Domingo y el 10.1% en Santiago. El resto del territorio nacional cuenta con presencia mucho más limitada, lo que restringe el acceso a la deducción en varias provincias.
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¿Dónde se concentran los recursos y quiénes quedan fuera?
El Distrito Nacional absorbió el 50.9% del dinero reportado como gasto educativo, seguido por Santo Domingo con el 26.9% y Santiago con el 8.8%.
En consecuencia, casi nueve de cada 10 pesos devueltos fueron para contribuyentes de estas tres jurisdicciones, reflejo de la centralización de la oferta educativa y de los ingresos que permiten aprovechar el incentivo.
El mecanismo de devolución, regulado por la DGII, beneficia a quienes declaran el impuesto sobre la renta y certifican inversión en educación en establecimientos autorizados.
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El resultado del año 2026 muestra que el acceso sigue siendo desigual, ya que provincias como Pedernales, Elías Piña, Independencia, Bahoruco y El Seibo no registraron declaraciones para este beneficio. Además, Monte Plata, El Seibo, Montecristi, Santiago Rodríguez, Elías Piña, Independencia y Bahoruco no contaban con centros educativos habilitados para que sus habitantes pudieran solicitar la devolución.
La expansión de la red de centros y el incremento de beneficiarios responde, según el informe citado por Diario Libre, a la confianza en el proceso de devolución y a la credibilidad institucional lograda en los últimos años. Sin embargo, la concentración de recursos y oportunidades en las principales ciudades plantea el reto de mejorar la equidad territorial de un incentivo que, en la práctica, sigue limitado por la oferta educativa y la distribución del ingreso.