El gobierno de la República Dominicana inauguró el nuevo Mercado Municipal de Higüey, una obra de infraestructura comercial que involucra a 200 comerciantes y representa una inversión superior a 335 millones de pesos (alrededor de USD 5.6 millones), en la provincia de La Altagracia, una de las zonas con mayor afluencia turística del Caribe.
Durante trece años, los pequeños comerciantes de Higüey operaron en condiciones precarias: carencias higiénicas, inseguridad y falta de logística dificultaron su actividad y los relegaron a la informalidad.
El mercado recién inaugurado viene a romper ese ciclo, alineándose con estándares internacionales de inocuidad alimentaria y eficiencia, de acuerdo con el diseño de sus seis pabellones especializados y la distribución de más de 210 locales comerciales.
Impacto social: de la informalidad a la inclusión económica
La iniciativa beneficia de forma directa a 200 comerciantes, en su mayoría pequeños y medianos empresarios que sostienen el suministro básico de la provincia. Según informó el presidente de República Dominicana, Luis Abinader, en el acto inaugural, estos vendedores cuentan desde ahora con un espacio que “dignifica su oficio” y promueve su integración al circuito económico formal.
La estructura alberga 218 cubículos organizados según el tipo de producto. áreas como el pabellón de carnes y embutidos, dotados de equipamiento especial para preservar la cadena de frío, reflejan el salto cualitativo frente a las condiciones anteriores.
Además, el espacio garantiza orden y seguridad vial, con más de 200 estacionamientos para automóviles y motocicletas, elemento clave en una región de alta movilidad turística.
Integración estratégica con el turismo
Ubicado en la provincia de La Altagracia, hogar de los destinos turísticos más icónicos del Caribe como Punta Cana y Bávaro, el nuevo mercado de Higüey de modo que el mercado no solo atiende a la población local sino que apunta a convertirse en atractivo para el flujo turístico internacional.
Un pabellón artesanal conecta de manera inédita a los creadores locales con visitantes extranjeros, generando oportunidades comerciales antes inexistentes, con el potencial de posicionar productos autóctonos dominicanos ante el mercado global.
En palabras de la alcaldesa Karina Aristy, esto representa “el inicio de una nueva etapa de avance” para la ciudad.
Por su parte, el ministro de Obras Públicas, Eduardo Estrella, agregó que el proyecto no es aislado, sino pieza de un plan mayor de desarrollo urbano, acompañado del asfaltado de distritos y la construcción de la circunvalación de La Otra Banda, que conecta la producción local con los principales corredores logísticos de la isla.
La inversión pública en infraestructura no solo busca mejorar la competitividad de las PyMEs; actúa como instrumento de reactivación tras el duro golpe económico de la pandemia, según destacó Estrella durante la ceremonia, informó la prensa local.
En total, el mercado contempla seis pabellones temáticos y la obra ha tardado más de trece años en materializarse.
<b>Organización estratégica: Un modelo de eficiencia y salud</b>
Uno de los pilares que posicionan a este mercado como un referente regional es su innovadora organización por pabellones. A diferencia de los centros de abasto tradicionales, esta obra cuenta con 6 bloques comerciales organizados estratégicamente para garantizar la inocuidad alimentaria y una logística fluida:
- 1 Pabellón artesanal: Un espacio dedicado a la identidad local, ideal para conectar a los productores con los miles de turistas que visitan la zona.
- 1 Pabellón de carnes y embutidos: Diseñado con altos estándares para asegurar la cadena de frío y la higiene sanitaria.
- 3 Pabellones de vegetales y rubros: Amplias áreas que permiten la frescura y el manejo adecuado de los productos agrícolas.
- 1 Pabellón de granos y enlatados: Un bloque especializado para productos de despensa, optimizando el inventario y el acceso.