La producción agrícola de ajíes y tomates en República Dominicana alcanzó cifras destacadas entre enero y octubre de 2025, consolidando a ambos cultivos como componentes esenciales de la dieta y la economía local.
El Ministerio de Agricultura informó que, durante ese período, la producción bajo ambiente protegido ascendió a 788,650 quintales de ajíes y 648,214 quintales de tomates, datos que reflejan la importancia de estos productos tanto por sus cualidades gastronómicas como por su peso en la agricultura dominicana.
El reporte oficial detalla que, hacia septiembre y octubre, ambos cultivos exhibieron señales de recuperación tras una ligera disminución en los meses previos. En esos dos meses, los ajíes registraron 84,713 y 79,503 quintales respectivamente, mientras que los tomates contabilizaron 57,310 y 68,103 quintales. Este repunte compensó parcialmente la baja observada en agosto, cuando los ajíes cayeron a su mínimo anual con 78,855 quintales, y los tomates se ubicaron entre las cifras más bajas, con 54,392 quintales.
El análisis del Ministerio de Agricultura revela que la producción de ajíes mostró sus mejores cifras durante el primer trimestre, destacando el mes de febrero con 99,413 quintales, seguido de enero (91,539) y marzo (91,345).
Este patrón estacional difiere del comportamiento de los tomates, cuyo crecimiento fue más paulatino en el primer cuatrimestre del año, con un máximo en abril de 79,378 quintales. A partir de mayo, ambos cultivos mantuvieron volúmenes estables, aunque con variaciones: los ajíes oscilaron entre 80,467 y 90,320 quintales entre abril y julio, mientras los tomates fluctuaron entre 63,229 y 64,802 quintales.
En la gastronomía dominicana, los ajíes figuran en distintas variedades y preparaciones. Entre los tipos más consumidos destacan el ají cubanela (o “ají grande”), los gustosos (también conocidos como “ají dulce” o “ají chiquito”) y los ajíes morrones. Estos últimos aportan un perfil dulce característico que los hace preferidos en guisos, caldos y ensaladas, donde proporcionan color y sabor sin alterar con intensidad el plato. Predomina el uso de ajíes no picantes, a diferencia de otros países como México, donde los ajíes picantes juegan un papel central en su cocina.
Por su parte, el tomate, de nombre científico Solanum y perteneciente a la familia Solanácea, es originario de América Central, del norte y noroeste de Sudamérica. El Ministerio de Agricultura especifica que el tomate prospera en climas cálidos, con temperaturas nocturnas entre 15 y 18 ℃ y diurnas de 24 a 25 ℃, siendo 21 ℃ el valor ideal para su floración. Tolera el calor, pero temperaturas inferiores a 8 ℃ provocan la interrupción de su crecimiento. Las variedades más extendidas en el país son el tomate de ensalada y el tomate bola.
Con estos resultados, República Dominicana refuerza el papel estratégico de ambos cultivos para su autosuficiencia alimentaria y la estabilidad de su sector agropecuario, aseguró el Ministerio de Agricultura al medio elDinero.
Además, la institución destacó recientemente que la actividad agropecuaria continúa siendo uno de los pilares de la economía nacional, al señalar que en el año 2025 el Producto Interno Bruto (PIB) del sector creció un 3.7 %, mientras que las exportaciones agropecuarias aumentaron un 10.1 %, aportando más de 3,600 millones de dólares a la balanza comercial del país.