La transformación ambiental del vertedero de Duquesa en la República Dominicana comenzó oficialmente con el lanzamiento de la primera fase de saneamiento, una intervención considerada histórica y diseñada para beneficiar a 3.8 millones de habitantes del Gran Santo Domingo.
La iniciativa, que cuenta con una inversión de $110 millones, busca cerrar definitivamente uno de los focos de contaminación más persistentes del país, reducir los riesgos para la salud y avanzar en la modernización de la gestión de residuos sólidos, según informaron las autoridades durante el acto de inicio encabezado por el presidente Luis Abinader.
En la etapa inicial del proyecto se priorizan la estabilización del terreno, el tratamiento y manejo de lixiviados, el control de escorrentías, el perfilado o conformación de taludes, así como sellado de áreas críticas, con el fin de crear las condiciones técnicas necesarias para la recuperación ambiental del sitio, de acuerdo con las declaraciones del ministro de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Paíno Henríquez.
Hacia el cierre del evento inaugural, el presidente Abinader afirmó que la transformación del vertedero de Duquesa, así como el saneamiento de la cañada de Gurabo en Santiago, serán tomados como referencia nacional para la gestión moderna de residuos sólidos. El mandatario sostuvo: “Estos proyectos quedarán registrados como las transformaciones ambientales más importantes en la historia reciente del país”.
El proyecto se ejecuta bajo el Programa de Gestión Integral y Sostenible de Residuos Sólidos del Gran Santo Domingo y cuenta con el respaldo financiero del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), la Agencia de Cooperación Internacional del Japón (JICA) y la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID).
Entre las acciones de impacto social se incluye la construcción de infraestructura recreativa sobre las áreas intervenidas, como canchas deportivas, parques infantiles, gazebos, un gimnasio al aire libre, anfiteatro, un circuito recreativo de cinco kilómetros, lo que beneficiará directamente a los residentes de El Casabe y Batey Duquesa.
Uno de los elementos centrales de la intervención es la inclusión social, prevista a través de la formalización e integración de los recicladores. El ministro Henríquez informó que se espera una mitigación de aproximadamente 140,000 toneladas de dióxido de carbono equivalente al año gracias a la captura y aprovechamiento de gases. Declaró que, en cinco años de gestión, el país alcanzó logros concretos, como el cierre de vertederos críticos y la supresión de incendios en zonas productivas y comunidades, citando la transformación de vertederos en localidades como Guiri Gui, Higüey, San Francisco de Macorís, Moca y Puerto Plata.
Durante el acto, el representante del BID, Sergio Pérez, subrayó que la intervención en Duquesa constituye un hecho trascendental para la historia ambiental dominicana: “No se trata simplemente de comenzar obras, sino de dar paso a una intervención estructural y planificada que permitirá recuperar un espacio que durante años estuvo marcado por la degradación ambiental y el riesgo sanitario”.
La alcaldesa de Santo Domingo Norte,Betty Gerónimo, valoró el inicio del saneamiento como un día histórico para la demarcación, asegurando que “este proyecto devuelve la calidad de vida y la dignidad a la comunidad”, en referencia a las secuelas generadas por la presencia durante décadas del mayor vertedero a cielo abierto del país.
Según indicó el presidente Abinader, desde 2020 su administración impulsó la solución definitiva al problema de los vertederos, a través de un fideicomiso para la gestión de residuos.
Esta herramienta facilitó la transformación de 30 vertederos por todo el territorio y el cierre progresivo de sitios abiertos, formando parte de una estrategia nacional enmarcada en la Ley General de Gestión Integral y Coprocesamiento de Residuos Sólidos número 225-20.
El ministro Henríquez identificó a Duquesa como el principal pasivo ambiental de la nación, con más de 30 millones de toneladas de residuos. Señaló que, por primera vez, el lugar se mantiene sin incendios en un periodo sostenido, tras décadas de crisis agravadas por siniestros y emisiones constantes.
Explicó que la intervención, respaldada por la cooperación internacional, garantiza una solución de carácter estructural y sostenible, destinada a mejorar la calidad de vida y restaurar áreas impactadas en el Gran Santo Domingo.