De cumplir la condena a trabajar como encargado suplente: la historia de Maximiliano Barrionuevo tras 21 años de prisión

Estuvo detenido desde 2003 por robo con homicidio y hoy, con 45 años, intenta reconstruir su vida en libertad. “Cumplí la pena, perdí a mis hijos, pero ahora trabajo, pago impuestos y quiero vivir lejos de todo eso”, expresó en diálogo con Infobae

Guardar
Google icon

Después de pasar más de 20 años en prisión por robo seguido de homicidio, Maximiliano Barrionuevo empezó de nuevo. Hace siete meses recuperó la libertad, y desde hace cinco trabaja como encargado suplente en edificios. “Gracias a mi cuñado, que habló con el supervisor, conseguí trabajo. Me dijo: ‘Confío en vos que vas a hacer tu trabajo’. Y hago mi trabajo. Voy, saco la basura, limpio todos los pisos, la terraza”, enumeró en un informe especial de Infobae.

“Cumplí mi condena y todo lo que la sociedad me dio para que cumpla”, explicó. Volver a caminar por la calle, pagar el alquiler o tener una tarjeta de débito son acciones que para muchos pasan desapercibidas, pero para él representan logros, señales de inclusión y de que está logrando reencauzar su vida.

Estuvo preso ahora es portero
Maximiliano Barrionuevo cumplió una pena de 21 años de prisión por un robo con homicidio

Crimen, condena y encierro

En 2003, una noche marcó el rumbo de los siguientes 22 años en la vida de Maximiliano. Durante una entradera, le quitó la vida a una persona y terminó en prisión. Desde ese momento, su identidad cambió: dejó de ser un hombre libre para convertirse en el interno 233013. Estuvo detenido en Devoto, en Marcos Paz, y su última parada fue la Unidad 19 de Ezeiza.

—Maxi, ¿hace cuánto tiempo estás en libertad?

—Van a ser 7 meses. Estuve por robo con homicidio. Hicimos una entradera en una casa y sucedió que en el robo falleció una persona.

—¿Era la primera vez que cometías un delito?

—No, fue mi segunda causa.

—¿La misma noche del homicidio es la que terminás preso?

—No, la misma noche nos fuimos, nos repartimos la plata y después supimos que había fallecido la persona. Ese mismo día se perdió un teléfono de uno que había estado con nosotros y por el teléfono caímos todos presos. Cuando fui a juicio me hice cargo del delito.

—¿Cuál fue la condena?

Desde el 2003 hasta el 9 de mayo de 2024, me fui con la condena cumplida.

—¿Cómo es vivir encerrado tanto tiempo?

Te sacan todos tus derechos y pasás a ser un número. Acá vas a cualquier lado y das tu nombre y apellido. Ahí no. 233013 era mi número.

Estuvo preso ahora es portero
Salió en libertad hace 7 meses y hace 5 que está trabajando como encargado suplente en edificios

Una oportunidad

Durante los 21 años que estuvo preso, Barrionuevo aprendió a moverse en un mundo con reglas particulares. Un universo donde, según él, “tenés todo”: comida, techo, abrigo, y hasta sueldo con aportes previsionales.

En la cárcel no tenés obligaciones, pero cuando salís tenés todas las preocupaciones juntas. Hay que pagar alquiler, hay que comer, hay que juntar la plata para todos los gastos y cuesta", explicó.

A pesar de haber cumplido su condena, la sociedad no siempre está lista para recibir a alguien con su historia. “Es muy difícil encontrar trabajo después de haber estado preso”, afirmó. Él lo logró por una cadena de confianza: su cuñado habló con un administrador de edificios que le consiguió suplencias cuando otros encargados se toman vacaciones.

Pero del pasado, en su nuevo entorno, no se habla. “No saben que estuve preso, pero si supieran capaz tendrían problema. Yo cumplí mi condena. Terminé todo lo que la sociedad me dio para que cumpla”, remarcó.

Lo que no se recupera

Más allá del encierro y de los años sin libertad, Maxi carga con otra condena: la de la distancia irrecuperable con sus hijos. Su relato expone sin rodeos lo que significó no estar presente en sus vidas.

—¿Cuántos años tienen hoy tus hijos?

—Tengo un hijo de 22, una nena de 20, un nene de siete y soy abuelo. No tengo vínculo con ninguno de los tres ni con mis nietos. Lo que perdí trato de recuperarlo, porque yo hablo de mis hijos y me angustio. Tengo hijos y no los puedo disfrutar. El problema es que todo lo que uno pierde estando detenido no lo recupera después. Verlo a mi hijo más grande con 22 años, después de tanto tiempo, me causó felicidad y angustia a la vez, porque no sabés qué preguntarle, qué decirle. Cuando caí en cana él tenía tres meses de vida.

—Todo esto, ¿te da fuerzas para no volver a caer?

Me dio ganas de vivir. Y por eso siempre me lo recuerdo: no me tengo que volver a equivocar. No quiero volver ahí.

Estuvo preso ahora es portero
"Estoy totalmente arrepentido y a la cárcel no quiero volver nunca más", confesó Maximiliano

La nueva rutina

Después de más de dos décadas encerrado, para Maximiliano hasta lo más simple se volvió un aprendizaje. Conseguir trabajo, tomar un colectivo, manejar un teléfono o llegar a horario. “Después de 21 años, usar un teléfono es para mí... todavía es difícil”, confiesa. Pero cada paso fuera del penal representa un acto de voluntad, de perseverancia.

Mi cuñado es el encargado y habló con Eduardo, el administrador, que tiene varios edificios. El mismo día me llamó y me dijo: ‘¿Te podés venir a esta dirección? Tomamos un café y charlamos’. Le expliqué mi historia. Me dijo: ‘Confío en vos. Llega a horario y te vas en horario, nada más. Cumplí con limpiar, sacar la basura’. Y acá estoy", relató.

Trabaja de 6 de la mañana a 2 de la tarde, y cada vez que un portero se va de vacaciones, lo llaman. “Gracias a Dios voy y vengo, trabajo. La gente del edificio es muy copada. Al margen de que no sabe mi vida anterior, saben mi vida actual. Soy respetuoso, ayudo y trato de dejar el edificio acorde como lo quieren“, explicó.

Cada pequeño logro económico lo vive con satisfacción. “Tengo una tarjeta de débito, una tarjeta de crédito. Antes no tenía nada. Me siento parte de la sociedad. Porque si no tenés herramientas, si no empezás a sentirte parte, terminás otra vez dentro de la cárcel. El tema es sentirte parte y decir: ‘Bueno, tengo que trabajar y voy a pagar los impuestos’“.

Arrepentimiento

A pesar del tiempo transcurrido, no esquiva la pregunta más dura: la de volver sobre sus pasos y enfrentarse al pasado. Habla de la muerte que causó, de su propia pérdida y del impacto irreversible sobre varias vidas.

—¿Estás arrepentido?

Estoy totalmente arrepentido que en el momento del hecho haya perdido la vida alguien… además de esa vida que se perdió, yo también perdí la mía. Y perdieron la vida varias personas. Esa familia se quedó sin un marido, sin un abuelo. Y yo me quedé sin mi familia, sin mis hijos...

—¿A la cárcel no querés volver nunca más?

—No, la cárcel nunca más. Es linda la calle. Es linda la libertad.

—¿Cómo recordás esa noche, la del robo?

—Después de tanto tiempo, no lo recuerdo. Mi psicóloga me dijo: “No podés recordar porque no querés volver a la vida que llevabas antes”. Y yo ya no quiero volver a eso. Lo único que hago es trabajar. No recuerdo ni frecuento los lugares de antes.

—¿Cómo ves la mirada de la sociedad hacia alguien que estuvo preso?

—La primera mirada de la gente es con las salidas transitorias. Mucha gente decía que no tendría que haber salido cuando empecé salidas transitorias. Yo tenía la pulsera y la gente me miraba. Te miran porque piensan: este puede ser un violín, un asesino. Pero ahora tengo esta oportunidad de volver a iniciar mi vida. Es como nacer de nuevo con 45 años.

Últimas Noticias

Cómo un divorcio cambió la vida de Nati Saal: del miedo a empezar de nuevo al descubrimiento del amor real

En Ellas, la creador de contenido habló sobre el vacío emocional que atravesó durante su matrimonio, el proceso de reencontrarse consigo misma tras la separación y cómo la terapia, la familia y la independencia económica fueron claves para reconstruirse. Además, reflexionó sobre la presión social antes de los 40, los mandatos alrededor de la maternidad y la importancia de animarse a vivir una vida más auténtica

Cómo un divorcio cambió la vida de Nati Saal: del miedo a empezar de nuevo al descubrimiento del amor real

Flor Álvarez: la cantante que pasó de dormir en la calle a emocionar a millones con su historia de resiliencia

En Casino Deluxe, la artista repasó su dura infancia en instituciones, los años en los que debió alejarse de su familia adoptiva por situaciones de maltrato y cómo la música se convirtió en un refugio en los momentos más difíciles. Además, habló de los abusos que sufrió durante su adolescencia, las decepciones amorosas que atravesó tras alcanzar la fama y su sueño de crear una casa artística para chicos sin hogar

Flor Álvarez: la cantante que pasó de dormir en la calle a emocionar a millones con su historia de resiliencia

Agusneta: la charla con sus padres para comenzar a streamear, su relación con los campeones del mundo y por qué no volvió a enamorarse

En Citados, el reconocido creador de contenidos repasó sus orígenes, destacó el apoyo de Davoo, habló de la importancia de la salud mental e hizo referencia a la posibilidad de enamorarse

Agusneta: la charla con sus padres para comenzar a streamear, su relación con los campeones del mundo y por qué no volvió a enamorarse

Mernuel y la intimidad de la “mansión” streamer: convivencia, relaciones amorosas y charlas sin filtro con Moski y Bauleti

En Desencriptados, habló sobre el fuerte vínculo que mantiene con sus amigos y cómo eso atraviesa su vida cotidiana. Recordó los años en los que no encontraba su rumbo, los trabajos que tuvo antes de dedicarse al streaming y el momento personal que lo llevó a apostar por ese formato. Además, reflexionó sobre la exposición pública, los rumores en redes, su manera de vincularse y la necesidad de reinventarse dentro del mundo digital

Mernuel y la intimidad de la “mansión” streamer: convivencia, relaciones amorosas y charlas sin filtro con Moski y Bauleti

Edith Hermida: “Él no me elegía y yo igual estaba disponible, era ‘la incondicional’”

Conduce “Bendita TV” y la gente la acusa de traidora porque no se fue con Beto Casella. El dolor tremendo por la partida, la ausencia de sus mensajes y por qué decidió dejar de escribirle. Qué tiene de bueno estar con un hombre mucho más joven y cómo es estar desnuda frente a alguien de 40. Por qué ya no elige más hombres de su edad. Fue acosada por un fanatico durante ocho años y hoy, sin miedo, se queda a dormir en la casa de sus fans

Edith Hermida: “Él no me elegía y yo igual estaba disponible, era ‘la incondicional’”
MÁS NOTICIAS